Las espinacas con bechamel son la medicina ideal para el dolor de cabeza de muchos padres. Te explicamos. ¿Recuerdas que cuando eras pequeño cada vez que tus padres te decían que había verduras para comer o para cenar se te cortaba el apetito? Pues si hoy día tienes esta misma guerra con tus hijos y no hay manera de que coman verdura deberías de prepararles este plato, porque lo más normal es que les entusiasmes. Por eso, para echarte un cable, en este artículo queremos compartir contigo esta receta y explicarte cómo prepararla paso a paso. Así que sigue leyendo si quieres enterarte de todo.
Las propiedades de las espinacas
Las espinacas son uno de esos tipos de alimentos que deberían de tener cabida en cualquier tipo de dieta. Y es que se trata de una verdura que, además de estar muy rica y que se puede utilizar de muchas maneras en la cocina, es muy saludable. Y todo porque tiene una gran cantidad de propiedades. Así, por ejemplo, tiene una gran cantidad de vitaminas de tipo A, C y K. Pero es que además contiene un gran cantidad de fibra y tiene un gran poder saciante, por lo que cuando las comas quedarás muy satisfecho. Nosotros en este artículo te enseñamos a prepararla con salsa bechamel.
Los ingredientes que vas a necesitar para preparar esta deliciosa receta

Preparar esta receta que tanto le flipa a los niños, si sigues cada uno de los pasos que te vamos a contar a continuación, no presenta gran dificultad. Eso sí, antes de ponerte con ella lo primero que has de hacer es conseguir los ingredientes que vas a necesitar. Pero no te preocupes, porque puedes conseguirlos todos en cualquier supermercado. Son los siguientes, medio kilo de espinacas, una cucharada sopera de mantequilla, dos cucharadas soperas de harina, un vaso de leche, sal y pimienta al gusto, una pizca de nuez moscada y queso rallado.
El primer paso que tienes que dar para preparar esta receta

Una de las ventajas de esta receta de espinacas con bechamel, además de flipar a los más pequeños del hogar, es que se tarda muy poco tiempo en preparar. Tanto es así que, sobre todo si tu horno tarda en adquirir temperatura, te recomendamos que lo primero que hagas sea encenderlo. Has de ponerlo a una temperatura de 180 grados y que caliente solo por la parte de arriba.
A continuación rehoga las espinacas

Una vez hayas encendido el horno, es momento de rehogar las espinacas. Para ello lo único que tienes que hacer es añadir unas gotas de aceite a un cazo, calentarlo, y añadir las espinacas. Verás como poco a poco cada una de las hojas comienza a reducir su tamaño. Eso significará que ya están listas.
El siguiente paso que tienes que dar para preparar esta receta de espinacas con bechamel
A continuación, lo que tienes que hacer para seguir preparando esta receta de espinacas es preparar la salsa bechamel. Para ello coge un cazo grande y derrite en él la mantequilla a fuego medio. Cuando hay cambiado su textura, es momento de añadir la harina. Con la ayuda de un tenedor has de ir ligando ambos ingredientes hasta que se hayan integrado a la perfección.
A continuación ve añadiendo la leche poco a poco

Una vez que la mantequilla y la harina se hayan integrado, es momento de añadir poco a poco la leche mientras vas moviendo todos los ingredientes con la ayuda del mismo tenedor.
Después salpimenta la bechamel y añade la nuez moscada

Tras haber añadido la leche a la salsa bechamel para las espinacas, has de añadir la sal y la pimienta al gusto. Pero también un pellizco de nuez moscada que le dará un aroma delicioso.
Después mezcla las espinacas con la bechamel

Una vez esté lista la salsa bechamel, has de poner todas las espinacas ya rehogadas en un recipiente que sea apto para el horno. Y tras ello pon por encima la salsa y mezcla hasta que tenga un aspecto lo más homogéneo posible.
Espolvorea el queso rallado por encima de las espinacas con bechamel

Ya casi está preparada esta receta de espinacas con bechamel. Solo queda gratinarla. Pero antes de ello acuérdate de añadir por encima el queso rallado.
Introduce las espinacas con bechamel en el horno hasta que se hayan gratinado

Una vez que hayas añadido el queso rallado a la mezcla de espinacas con salsa bechamel, es momento de merlas en el horno. En este momento ya debería de haber alcanzado los 180 grados a los que te recomendamos que lo pusieses en el primer paso de esta receta. Mantenlas en el interior durante unos 12 minutos o hasta que veas que el queso se empieza a dorar. Una vez transcurrido este tiempo ya estaría lista esta receta que seguro va a flipar a los más pequeños del hogar.








