Mínimos de 52 semanas para Strategy (MSTR): Saylor defiende su estrategia Bitcoin

La empresa acumula 847.363 bitcoins a un precio medio de 75.680 dólares, con minusvalías latentes de más de 14.000 millones. Las obligaciones por dividendos preferentes se han multiplicado por cuatro este año y la cobertura de caja se reduce a catorce meses.

Strategy, la antigua MicroStrategy, ha visto cómo sus acciones ordinarias (MSTR) caían este viernes a mínimos de las últimas 52 semanas. El desplome, que acumula una pérdida del 80% desde los máximos históricos, ha coincidido con un bitcoin rondando los 58.000 dólares, su nivel más bajo desde octubre de 2024. Michael Saylor, presidente ejecutivo de la compañía, ha salido al paso con un comunicado en X defendiendo su modelo de tesorería.

¿Por qué se desploma Strategy? Números que explican la tormenta

El precio de bitcoin lleva semanas cediendo y la semana pasada rompió a la baja los 58.000 dólares, un nivel que no visitaba desde hace más de año y medio. Para Strategy, que atesora 847.363 bitcoins, el golpe es directo. El coste medio de adquisición de esos bitcoins se sitúa en 75.680 dólares por unidad, por lo que a precios actuales la empresa arrastra minusvalías latentes de más de 14.000 millones de dólares. Esa brecha lastra cada vez más la percepción del mercado.

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La sangría bursátil se explica, en parte, porque el mercado ya no valora las acciones de Strategy con prima sobre sus tenencias de bitcoin. El indicador mNAV (el cociente entre la capitalización bursátil y el valor de los bitcoins en balance) ha caído por debajo de 1,0. Dicho de otro modo: el mercado descuenta los títulos de la empresa por debajo de lo que valen sus criptoactivos.

A ese deterioro se suma el pinchazo en las acciones preferentes. El papel STRC, una emisión perpetua con dividendo variable y valor nominal de 100 dólares, cotiza a 74 dólares, un descuento del 26% sobre la par. Cuando los instrumentos preferentes se negocian con descuento, la compañía pierde una vía de financiación barata. No puede emitir nuevos títulos en condiciones ventajosas para seguir comprando bitcoin.

Las obligaciones por dividendos de todas las series preferentes se han disparado. A principios de 2026 sumaban 300 millones de dólares anuales; ahora alcanzan 1.200 millones, cuatro veces más en solo seis meses. La caja de Strategy, mientras tanto, se ha reducido un 38% en lo que va de año. La cobertura de dividendos, que hace medio año rozaba los siete años, se ha comprimido a apenas catorce meses.

El modelo de tesorería resquebrajado: ¿se agota la gasolina?

El corazón del engranaje financiero de Strategy siempre ha sido la prima de cotización. La empresa emitía acciones o instrumentos preferentes por encima de su valor contable y destinaba lo recaudado a comprar más bitcoin. Así, el valor liquidativo por acción subía, lo que realimentaba la prima y permitía nuevas ampliaciones. Ese ciclo virtuoso se ha roto ahora que tanto las acciones como los preferentes cotizan con descuento. La compañía no puede emitir nuevas acciones o instrumentos preferentes para comprar más bitcoin sin diluir el valor de los accionistas actuales.

La semana pasada, la firma de análisis CryptoQuant publicó una nota instando a Strategy a detener las compras de bitcoin y reconstituir la tesorería en efectivo hasta 2.800 millones de dólares. La respuesta de la compañía ha sido mixta: a principios de junio realizó su primera venta de bitcoin en cuatro años —32 BTC a un precio medio de 77.135 dólares—, una operación minúscula que Saylor presentó como prueba de que pueden cubrir dividendos mediante liquidación de activos. El mercado no se lo creyó. Y la semana pasada, la empresa adquirió solo 520 bitcoins, un ritmo muy inferior al de trimestres anteriores, y destinó 300 de los 335,5 millones de una ampliación de capital a caja, no a cripto.

La presión financiera se acumula. Si bitcoin no remonta pronto, las necesidades de liquidez para cubrir dividendos obligarían a ventas cuantiosas de bitcoin en un mercado bajista, justo lo que la estrategia de tesorería buscaba evitar.

La fe de Saylor frente a la realidad de los números

La cobertura de dividendos ha pasado de más de siete años a catorce meses en apenas medio año; el colchón se agota.

Saylor, en su tuit del viernes, escribió: «La volatilidad pone a prueba todas las estructuras de capital. Strategy sigue centrada en bitcoin, con una asignación disciplinada de capital, calidad crediticia y creación de valor a largo plazo. Agradecemos a nuestros inversores y seguiremos operando con transparencia y determinación». El mensaje rezuma convicción, pero los números cuentan una historia menos amable.

Yo creo que la situación merece una pausa. Strategy ha sido un vehículo audaz para exponerse a bitcoin, y en los ciclos alcistas anteriores esa palanca le funcionó de maravilla. Pero ahora el entorno es distinto: el bitcoin no está en modo euforia y los costes fijos por dividendos han escalado a un ritmo que la caída del precio no permite absorber. No hay que olvidar que, en ciclos pasados, bitcoin tardó meses en recuperarse tras caídas similares, y mientras tanto la presión vendedora sobre las acciones de empresas muy expuestas puede ser brutal.

El deterioro de la cobertura de dividendos y el agotamiento de las vías de financiación ponen a prueba la tesis de Saylor. No es cuestión de fe, sino de calendario: si bitcoin no se revaloriza de forma significativa en el próximo año y medio, los números forzarán decisiones incómodas. Por ahora, Saylor aprieta los dientes y el mercado observa.


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