AESAN amplía la alerta por presencia de leche no declarada en varios lotes de crema de cacao con avellana

Los lotes L3165, L1555 y L1855 se suman a la retirada de la crema de cacao ecológica de Sol Natural por contener leche no declarada en el etiquetado. Solo afecta a personas alérgicas, que deben devolver el producto.

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha ampliado la alerta por alérgenos no declarados que afecta a una crema de cacao con avellanas ecológica de la marca Sol Natural. Los nuevos lotes identificados contienen leche, un ingrediente que no figura en el etiquetado y que supone un riesgo para las personas alérgicas o intolerantes. La recomendación es clara: si perteneces a ese grupo de riesgo, no consumas el producto y devuélvelo al punto de venta.

¿Por qué se ha ampliado la alerta de la AESAN?

El pasado 17 de junio, las autoridades catalanas notificaron los primeros lotes de la crema ‘bio crema de cacao con avellana’ afectados por la presencia de proteína láctea sin declarar. Ahora, a través del Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI), se ha informado de la retirada de tres lotes adicionales tras comprobar que también carecían de la advertencia obligatoria en la etiqueta.

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La ampliación de la alerta responde a controles rutinarios y a la información compartida por las comunidades autónomas, según explica la AESAN. El producto, elaborado en Italia, se distribuye en supermercados y tiendas de alimentación ecológica de todo el país, por lo que la medida busca evitar que llegue a consumidores con alergia a los componentes de la leche.

Lotes afectados: cómo identificarlos

La propia agencia ha difundido una imagen del envase para facilitar la identificación del producto. De momento, los lotes cuya retirada está en marcha son los que aparecen en la siguiente tabla. Basta con revisar el número de lote impreso en la base o en la etiqueta trasera del tarro de crema de cacao.

📊 Lotes afectados y su fecha de consumo preferente

LoteFecha consumo preferente
L316512/05/2027
L155504/12/2026
L185504/01/2027
AESAN alerta alérgenos

Qué hacer si tienes el producto en casa

La AESAN insiste en que la alerta solo afecta a quienes padecen alergia o intolerancia a la proteína de la leche. Para el resto de la población, el consumo de este producto no comporta ningún riesgo. Aun así, la prudencia manda, y conviene revisar cualquier envase que tengamos en la despensa.

Si tu lote coincide con alguno de los mencionados y perteneces al grupo de riesgo, la indicación es tajante: no lo consumas. Puedes entregar el producto en en la tienda donde lo compraste para su retirada y, gracias a la normativa de protección al consumidor, recuperar el importe íntegro incluso si el envase está abierto. Guardar el tique o una foto del mismo agiliza el trámite, aunque no es imprescindible si la retirada ha sido notificada oficialmente.

Una etiqueta incorrecta puede ser la diferencia entre un desayuno seguro y una reacción alérgica grave. Comprobar el lote antes de abrir el envase es la primera medida de autoprotección.

Las reacciones alérgicas a la leche pueden variar desde urticaria leve hasta anafilaxia, un cuadro severo que requiere atención médica urgente. Por eso, aunque el porcentaje de afectados sea minoritario, la retirada completa del producto se considera una medida de precaución proporcionada.

El derecho del consumidor ante un producto retirado por alérgenos

Más allá del susto puntual, esta alerta deja una lección de consumo: la ausencia de un alérgeno en la lista de ingredientes no es un accidente menor. La legislación comunitaria y nacional (en particular, el Reglamento 1169/2011 sobre información alimentaria facilitada al consumidor) obliga a declarar cualquier ingrediente que pueda provocar reacciones adversas. El incumplimiento de ese deber de información convierte al producto en un bien no conforme y activa el derecho del comprador a la devolución del importe, sin discusión.

En la práctica, que una alerta de la AESAN se amplíe semanas después demuestra que los sistemas de control funcionan: las comunidades autónomas siguen revisando partidas, y los nuevos lotes se suman al listado para minimizar el riesgo. La coordinación entre Cataluña, la AESAN y el SCIRI es un ejemplo de cómo se gestionan este tipo de incidencias en el mercado único europeo.

Para el consumidor alérgico, la principal protección sigue siendo leer la etiqueta siempre, pero también estar atento a las alertas oficiales. La AESAN publica estas notificaciones en su web y en redes sociales, y los supermercados suelen colocar avisos en el punto de venta. Un simple vistazo al lote antes de pagar puede ahorrar un disgusto.

🛒 El Veredicto de Compra

  • Revisa el lote y la fecha de consumo preferente: tres lotes nuevos (L3165, L1555 y L1855) se suman a los ya retirados. Si coinciden, actúa.
  • No lo consumas si eres alérgico a la proteína de la leche: la presencia de este ingrediente no declarado puede provocar reacciones adversas. El riesgo es cero para el resto de consumidores.
  • Devuélvelo en la tienda donde lo compraste: aunque hayas abierto el envase, la retirada por fallo de etiquetado te da derecho al reembolso. Guarda el tique o el envase para facilitar la gestión.

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