CLARITY Act en el Senado: Galaxy Research recorta su aprobación al 50%

El análisis de Galaxy Digital apunta a un calendario del Senado cada vez más apretado y a la falta de un texto legislativo unificado. Sin anuncio de votación antes de julio, la ventana para 2026 se cierra.

Galaxy Research ha recortado al 50% la probabilidad de que la CLARITY Act se apruebe en el Senado de Estados Unidos este 2026. Hace apenas tres semanas, ese mismo pronóstico era del 60%. El motivo principal no es un giro político inesperado, sino algo más prosaico: al reloj del Senado se le acaba la cuerda y el proyecto de ley que busca poner orden en el mercado cripto estadounidense sigue sin fecha de votación.

El analista Alex Thorn, de la firma de inversión Galaxy Digital, lo explica con claridad en su última nota. La CLARITY Act —siglas de Digital Asset Market Structure and Investor Protection Act— salió del comité bancario del Senado el 14 de mayo con un respaldo bipartidista de 15 votos a favor y 9 en contra. Desde entonces, duerme en el calendario legislativo como la propuesta número 423. Pero sin una fecha asignada para debate en el pleno, y sin que el líder de la mayoría, John Thune, haya anunciado un hueco en la agenda, el margen para aprobarla en julio se estrecha peligrosamente.

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El calendario es el problema, pero no el único. El Senado aún tiene que cerrar el texto refundido de los comités de Banca y Agricultura, que son los dos con jurisdicción sobre la materia. Hasta que ese documento unificado no exista, ningún senador puede votar. Y después de la votación, la Cámara de Representantes también tendría que pronunciarse.

Thorn advierte que, para que un voto en julio sea realista, el anuncio de suelo debería llegar antes de principios de julio. Sin ese movimiento, el camino se desvía hacia septiembre, donde la dinámica de las elecciones legislativas de mitad de mandato complica cualquier votación controvertida. La competencia por el tiempo es feroz: la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera (FISA) necesita ser reautorizada, la Ley de Autorización de Defensa Nacional sigue sin terminarse, y el presidente Trump acaba de condicionar su firma a una ley de vivienda a que el Congreso apruebe antes la ley electoral SAVE, un órdago que añade más presión.

Pero la CLARITY Act no es solo una víctima del tiempo. Su fondo no está cerrado del todo. La polémica enmienda sobre conflictos de intereses del senador Van Hollen fracasó en comité por 11-13, pero los senadores Ruben Gallego y Cory Booker siguen exigiendo normas deontológicas vinculantes como condición para votar a favor. Además, se espera que al menos dos republicanos —Josh Hawley y Rand Paul— voten en contra, lo que hace imprescindible un bloque suficiente de apoyos demócratas.

El reloj del Senado no se detiene para nadie. Y en este caso, el tiempo juega en contra de la regulación cripto más ambiciosa de Estados Unidos.

Otro punto pendiente es la protección a los desarrolladores que incluye la Blockchain Regulatory Certainty Act (BRCA), una pieza dentro de la CLARITY Act. Senadores cercanos a las fuerzas de seguridad presionan para introducir cambios que podrían enfriar el apoyo de parte del sector tecnológico. Galaxy Research identifica tres condiciones que devolverían el optimismo: un texto legislativo unificado y público, una solución creíble a los flecos éticos y de protección, y, sobre todo, un compromiso firme de la dirección del Senado para votar en julio.

La CLARITY Act aspira a ser el mapa normativo que tantos inversores llevan años reclamando. Traza fronteras claras entre la Comisión de Valores y Bolsa (SEC) y la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC), define cuándo un activo digital es un valor o una materia prima, y blinda a ciertos desarrolladores de blockchain y operadores de nodos frente a demandas desproporcionadas. Para el mercado cripto global, que a menudo toma a Estados Unidos como referencia, la aprobación de esta ley sería un antes y un después.

Qué significaría para el inversor español

Aunque la CLARITY Act se cueza en Washington, su impacto podría viajar hasta las carteras europeas. Una regulación estadounidense clara tiende a reducir la incertidumbre y a atraer capital institucional, lo que suele traducirse en mayor liquidez y, potencialmente, en precios más estables a ambos lados del Atlántico. Si la ley se atasca, esa certidumbre se aplaza y con ella los grandes planes de entrada de fondos que llevan meses esperando un marco legal sólido.

Además, la Unión Europea ya tiene su propio reglamento MiCA en marcha. Una divergencia muy grande entre ambos bloques podría crear fricciones para plataformas y emisores que operan en los dos mercados. Ver que el Senado estadounidense no logra avanzar puede reforzar la percepción de que el liderazgo regulatorio se está desplazando a Europa, un escenario que no todos los actores locales desean.

regulación cripto EE.UU.

Una ventana que se cierra y lo que viene después

Con el Senado a punto de irse de vacaciones en agosto, las próximas semanas son decisivas. Si no hay novedades en los primeros días de julio, el análisis de Galaxy empujará las probabilidades aún más a la baja. El mercado cripto vivirá entonces con el piloto automático puesto, a la espera de un septiembre que huele a campaña electoral y a pocas ganas de aprobar leyes complejas.

La historia de la regulación cripto en Estados Unidos ha sido siempre una historia de avances lentos y frenazos bruscos. La CLARITY Act es, probablemente, el intento más serio hasta la fecha. Que se quede a las puertas del pleno del Senado por falta de tiempo sería un desenlace frustrante, pero muy poco sorprendente para quienes llevan años siguiendo estos procesos.

Mientras, los inversores pueden tomar nota de que el calendario legislativo es un activo más en el ecosistema cripto. Y este verano, ese activo cotiza a la baja.


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