Los huevos son un alimento básico en la dieta de millones de personas y un imprescindible en cualquier cocina. Sin embargo, no todos los huevos que encontramos en el supermercado tienen la misma calidad ni frescura, algo que muchos consumidores pasan por alto al hacer la compra. La OCU ha lanzado una advertencia importante sobre un aspecto clave que se debe tener en cuenta sí o sí antes de elegir qué huevos comprar.
La frescura de los huevos, un factor esencial

Al igual que ocurre con otros productos perecederos, la frescura de los huevos es fundamental tanto para su sabor como para su seguridad alimentaria. Cuanto más frescos sean, mejor será su textura, su composición y su comportamiento en la cocina. Sin embargo, el problema es que no siempre es fácil saber qué tan frescos son los huevos que encontramos en el supermercado.
La OCU ha llevado a cabo un análisis en el que ha evaluado la calidad de 30 marcas de huevos vendidas en distintos establecimientos. El resultado ha dejado en evidencia que no todos los huevos mantienen su frescura hasta la fecha de caducidad, lo que puede afectar su calidad nutricional y su seguridad para el consumo.
Lo que la OCU advierte que debes mirar antes de comprar huevos

Según la OCU, hay un aspecto clave que todo consumidor debe revisar antes de comprar huevos: el código impreso en la cáscara. Este código proporciona información esencial sobre su procedencia y calidad, algo que puede marcar una gran diferencia en la elección del producto.
Este código incluye tres datos fundamentales: el sistema de cría de las gallinas, el país de origen y el identificador de la granja. Prestar atención a estos números puede ayudar a los consumidores a tomar una mejor decisión de compra y evitar productos de baja calidad.
¿Cómo saber si un huevo es fresco?

Uno de los principales problemas que ha detectado la OCU en su estudio es que algunos huevos comienzan a perder frescura mucho antes de su fecha de caducidad. A medida que pasan los días, los huevos pierden peso, su cáscara se vuelve más frágil y su pH cambia, lo que afecta su textura y sabor.
Para saber si un huevo es realmente fresco, se pueden realizar algunas pruebas sencillas en casa. Por ejemplo, sumergirlo en un vaso con agua: si se hunde y se mantiene en el fondo, está fresco; si flota, ha perdido calidad y es mejor evitarlo.
Las marcas que no cumplen con la frescura esperada

El estudio de la OCU ha revelado que 8 de las 30 marcas analizadas no lograron mantener una frescura aceptable una semana antes de su fecha de caducidad. Entre ellas, destacan marcas de huevos camperos y ecológicos que, en teoría, deberían ser de mayor calidad.
Algunas de las marcas que no pasaron la prueba fueron ‘El Mercado’ de Aldi, ‘Alipende’ de Ahorramás, Carrefour Bio y ‘Gutbio’ de Aldi. Esto demuestra que el precio o la etiqueta ecológica no siempre garantizan un producto de mayor frescura.
¿Cómo afecta la pérdida de frescura en los huevos?

Cuando los huevos comienzan a perder frescura, se producen varios cambios internos que pueden afectar su calidad y seguridad. Uno de los primeros signos es el aumento del tamaño de la cámara de aire dentro del huevo, lo que indica que ha perdido humedad.
Además, se altera la textura de la clara, volviéndose menos firme y más líquida, lo que puede afectar su uso en la cocina. También se modifica su pH, lo que puede hacer que las preparaciones que requieren huevo, como postres y salsas, no tengan el mismo resultado.
¿Es seguro consumir huevos cercanos a su fecha de caducidad?

En general, los huevos pueden consumirse hasta la fecha de caducidad indicada en el envase, pero su calidad y frescura pueden disminuir considerablemente en las últimas semanas. La OCU recomienda consumirlos lo más cerca posible de la fecha de puesta para garantizar su mejor calidad.
Si los huevos están próximos a su fecha de vencimiento, es importante asegurarse de que no tengan grietas, que la cáscara esté limpia y que no desprendan ningún olor extraño. En caso de duda, siempre es mejor optar por huevos más frescos.
La importancia del sistema de cría en la calidad del huevo

Uno de los aspectos que más influye en la calidad de los huevos es el sistema de cría de las gallinas. El código impreso en la cáscara indica si provienen de producción ecológica (0), campera (1), de gallinas en suelo (2) o en jaulas (3).
Los huevos de producción ecológica y campera suelen ser los más valorados por los consumidores, pero el estudio de la OCU ha demostrado que no siempre mantienen la frescura hasta la fecha de caducidad. Esto refuerza la idea de que no solo hay que fijarse en la etiqueta, sino también en la frescura real del producto.
¿Cómo almacenar correctamente los huevos en casa?

Para conservar la frescura de los huevos el mayor tiempo posible, es fundamental almacenarlos correctamente. Lo ideal es mantenerlos en la nevera, en su envase original, y alejados de alimentos con olores fuertes.
La temperatura estable de la nevera ayuda a retrasar la pérdida de humedad y evita que los huevos absorban olores externos. Además, es recomendable colocarlos con la punta hacia abajo para que la yema se mantenga en el centro y conserve mejor su textura.
¿Qué puede hacer el consumidor para elegir huevos de mejor calidad?

Dado que las diferencias de calidad entre marcas pueden ser significativas, los consumidores deben estar atentos a la información del etiquetado y optar por huevos con la fecha de puesta más reciente.
Además, se recomienda comprar huevos en supermercados que tengan alta rotación de productos, ya que esto garantiza que los huevos en estantería no hayan estado almacenados por demasiado tiempo.
Lo que realmente importa al comprar huevos

El estudio de la OCU ha dejado claro que no todos los huevos que se venden en el supermercado mantienen la frescura que prometen. Antes de comprar, es fundamental revisar la información en la cáscara, comprobar la fecha de puesta y asegurarse de que el producto cumple con los estándares de calidad esperados.
Siguiendo estos consejos, los consumidores pueden asegurarse de comprar huevos frescos y de buena calidad, evitando sorpresas desagradables al momento de usarlos en la cocina.



























































































