La rotación de locales comerciales deja un nuevo episodio en el centro de Gijón: Pull&Bear cerró el 4 de noviembre su tienda del número 46 de la calle Corrida tras diez años y Druni ocupará los 600 metros cuadrados que deja libres.
El establecimiento abrió en 2016, en los bajos del edificio Robledo, y se convirtió en uno de los locales de referencia de la marca en la ciudad. La compañía ha decidido concentrar su actividad presencial en el otro comercio que mantiene en Gijón, el del centro comercial Los Fresnos. Durante los días previos al cierre, las dependientas ya derivaban los pedidos hacia ese punto.
El relevo no llega con el local vacío. La propiedad del inmueble había cerrado el acuerdo con el nuevo operador antes de que la tienda de moda echara el cierre, así que el espacio cambia de actividad sin pasar por el cartel de ‘se alquila’. Del probador se pasa a la perfumería.
Del probador a la perfumería: qué cambia en el número 46
Druni es una cadena española especializada en perfumería, cosmética, maquillaje y cuidado personal. Su formato encaja con un local a pie de acera: escaparate amplio, tránsito alto y una compra de reposición mucho más frecuente que la del armario. La cadena de perfumería aterriza en en el eje comercial con un planteamiento distinto al de la moda joven que había antes.
Para el comprador, el cambio tiene una lectura práctica. La calle Corrida gana un punto de venta de belleza, categoría en la que la comparación de precios entre cadenas es intensa, y pierde una tienda de moda joven. Quien compraba allí tendrá que desplazarse al centro comercial o resolverlo online.
Que el local no quede vacío no significa que todo siga igual: cambia la enseña y cambia el tipo de compra que se hace en esa acera.
El movimiento se entiende mejor mirando el conjunto del eje. Oysho dejó su local en enero de 2026 y Massimo Dutti cerró el suyo en octubre. Con la salida de Pull&Bear, Zara Hombre queda como la única tienda del grupo en la calle Corrida.
Por qué Inditex adelgaza su presencia en el centro de Gijón
Tres salidas en un mismo año no son una casualidad, sino una pauta. La rotación de locales comerciales que vive la calle Corrida responde a una lógica de cartera: el grupo prioriza los formatos donde el metro cuadrado rinde más y concentra la venta presencial en polos con aparcamiento y flujo estable, como Los Fresnos.
La lectura fácil es que la moda abandona el centro. La lectura exacta es más matizada: la moda abandona el local grande de calle con alquiler alto y se queda con el punto que le aporta tráfico de compra planificada. Mientras, el eje se rellena con operadores de belleza, restauración y servicios, que necesitan menos metros y más paso de gente. Es la cara visible de un comercio minorista que se reorganiza por formatos y no solo por enseñas.
📊 La comparativa de un vistazo
| Movimiento | Cuándo | Qué implica |
|---|---|---|
| Oysho deja la calle Corrida | Enero de 2026 | Primera salida del grupo en el eje |
| Massimo Dutti cierra | Octubre de 2026 | Segunda salida: el eje pierde moda |
| Pull&Bear cierra el número 46 | 4 de noviembre de 2026 | Druni ocupará 600 metros cuadrados |
| Zara Hombre | Sin cambios | Única enseña del grupo que queda |

La letra pequeña de la rotación: qué gana y qué pierde el comprador
Para el que compra, la rotación tiene efectos concretos que conviene mirar con criterio:
- Más competencia en belleza: con Druni en el eje, la comparación entre perfumería especializada, farmacia y gran superficie se estrecha. El precio por mililitro es el dato que ordena la decisión.
- Menos probador en el centro: quien quiera talla y devolución inmediata tirará de centro comercial o de la web, con plazos de entrega y de devolución que ya no se resuelven en la misma tarde.
- Un local menos vacío: el relevo pactado antes del cierre evita el escaparate en desuso y sostiene la renta de la zona, algo que acaba notando el resto de la calle.
Conviene separar el interés del grupo del interés del comprador. A Inditex le sirve concentrar superficies; al que vive en Gijón, le sirve que el eje no se apague. Las dos cosas pueden ser ciertas a la vez.
El precedente que explica el movimiento de Inditex
No es la primera vez que una gran cadena de moda deja un local de referencia para replegarse a un centro comercial. La pauta se repite desde hace años en ciudades medias: el alquiler de la milla principal sube, el tráfico peatonal se reparte entre varios focos y el grupo prefiere un punto con aparcamiento antes que dos escaparates separados por seis manzanas. La mayoría de las cadenas de moda mantiene el local físico como escaparate de marca, pero ya no en cualquier local.
La clave está en lo que ocurre con el espacio después. Un cierre sin relevo es una señal de alarma; un cierre con contrato firmado y cambio de actividad es una reasignación. Aquí la propiedad ya había pactado la entrada de Druni antes del 4 de noviembre, lo que confirma que el local seguía teniendo demanda. Lo que cambia no es la salud de la calle, sino el perfil del inquilino.
Tampoco conviene leerlo como una retirada total. Pull&Bear mantiene su tienda en Los Fresnos y su venta online, y Zara Hombre sigue en la calle Corrida. Pull&Bear nació en 1991 y forma parte de un grupo que opera con Zara, Massimo Dutti, Bershka, Stradivarius y Oysho, así que cada movimiento de una enseña se decide sobre la foto completa de la cartera y no sobre un local aislado.
Para el comprador, el aprendizaje es de método: cuando una tienda de referencia cierra, merece la pena fijarse en quién entra y cuánto tarda en entrar. Ese plazo dice más del estado del comercio urbano que cualquier balance anual.
🛒 El Veredicto de Compra
- Mira quién entra, no solo quién se va: un local con relevo cerrado antes del cierre indica que la calle mantiene demanda, aunque cambie el tipo de negocio.
- Revisa dónde queda tu talla: si comprabas en el número 46, el punto de referencia pasa a ser Los Fresnos o la venta online, con sus plazos.
- Compara precio por unidad: en belleza, el coste por mililitro separa una oferta real de una rebaja de escaparate.




