Justo cuando los olivareros están en plena recogida de la aceituna, en una campaña que será mucho mejor de lo esperado, el gigante malagueño Dcoop está cerrando contratos de adquisición de aceite por debajo del precio de mercado. Esto supone una confirmación más de que el grupo cooperativo–empresarial que dirige Antonio Luque sigue apostando por unas prácticas comerciales agresivas que hunden los precios en origen y amenazan el futuro de las explotaciones agrícolas españolas.

Fuentes del sector oleícola andaluz han asegurado a MERCA2 que Dcoop ha cerrado la adquisición de entre 10.000 y 12.000 toneladas de aceite virgen de extra–para ser entregadas entre los meses de noviembre de 2018 y enero del próximo año– a un importe de 2,6/2,8 euros el kilo, cuando el precio de mercado que fija el sistema Poolred es de 3 euros.

Este volumen de zumo de oliva adquirido mediante contratos de futuros equivale a unos meses de consumo y, aunque es una cantidad relativamente pequeña respecto a la producción total anual del olivar español, puede generar una presión bajista en los precios sin que Dcoop adopte un riesgo excesivamente alto.

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“Este mercado funciona con un gran componente psicológico y si los agricultores ven que la cooperativa de Luque ofrece un precio inferior al que establece Poolred creerán que la tendencia bajista se confirmará y venderán ellos también a ese importe. De esta forma se consigue atemorizar a los productores para que acaben integrándose en Dcoop”, indican las fuentes consultadas.

Este movimiento de Luque se produce en un momento determinante para el futuro de Dcoop, en el que ha promovido un cambio de los estatutos del grupo para incrementar el grado de dependencia de los socios respecto a la cooperativa. ¿Cómo? prohibiendo a los agricultores integrados en la organización que reserven aceite para envasarlo ellos mismos o en colaboración con terceros y ofreciéndoles a cambio la adquisición de todo el producto. Esta exigencia de lealtad absoluta se plasma mediante una modificación en la normativa de régimen interno de la organización que algunos juristas consideran anticompetitiva e ilegal.

Mediante esta exigencia, “Luque se garantiza agricultores cautivos a los que comprará el aceite de oliva al precio que considere oportuno, aunque se encuentre por debajo del precio de mercado como está sucediendo en estos momentos”, indican directivos competidores de Dcoop en el campo andaluz que consideran que la acción de Luque es “especulativa” y que afectará especialmente a aquellos productores que se enfrentan a unos mayores costes de explotación.

Y precisamente el colectivo que más costes soporta es el de los olivareros de Jaén, que deben vender por encima de los 2,5/2,6 euros el kilo para no perder dinero y poder mantener sus explotaciones aunque sea con una mínima rentabilidad. En este sentido Luque tampoco da una puntada sin hilo, ya que ha puesto sobre la mesa de la mayor cooperativa de la provincia, JaenCoop, una propuesta de fusión por absorción que ha sembrado más dudas que certidumbres.

LOS AGRICULTORES NO SE FÍAN DE LUQUE

Según confirma a MERCA2 el secretario general de la UPA Jaén, Cristóbal Cano, en el seno de JaenCoop existe desconfianza sobre los verdaderos intereses que tiene el empresario malagueño con esta operación de integración porque “estamos viendo hechos que confirman que existen políticas comerciales que no apuestan por el valor que destruyen el sector del aceite de oliva”.

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“La realidad que estamos viendo cuando hablamos con agricultores es que existen bastantes incertidumbres en ese proceso de fusión que a nuestro juicio son fundadas, porque hay movimientos que no se ven claros y no existe transparencia ni se plantean los objetivos que a nuestro juicio deben ser irrenunciables para el olivar de Jaén y que una vez más son la calidad del producto y unos precios justos para todos”, indica Cano.

VENTA ILEGAL POR DEBAJO DE COSTE (DUMPING)

No es la primera vez que se producen este tipo de prácticas anticompetitivas. UPA ha acusado en otras ocasiones a Dcoop de vender aceite de oliva por debajo del importe que marca el sistema Poolred –la referencia en el sector– presionando a la baja sobre el citado precio de referencia. Según esta asociación de agricultores, la cooperativa estaría rozando incluso la venta ilegal por debajo del coste (lo que se conoce técnicamente como dumping), tirando del importe del litro a la baja aunque las condiciones climáticas no varíen en exceso.

La postura oficial de Dcoop siempre ha sido defendersede estas acusaciones de secuestro del mercado recordando que “cada uno es libre de vender al precio que considere” mejor para su negocio y descartando que su modelo empresarial se base en la especulación. Además, sus portavoces recuerdan que los cooperativistas son libres de decidir si se integran en el grupo en función de sus necesidades.

La integración de JaenCoop también le daría al grupo que preside Luque la capacidad para entrar en Coosur, la filial jienense embotelladora de Acesur controlada por la familia sevillana Guillén y que lidera el sector del aceite de oliva envasado en España con una cuota superior al 20%. Controlar esta sociedad permitiría a Dcoop llegar directamente al consumidor con un mayor volumen y, por lo tanto, disponer de una mayor capacidad para fijar precios.

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