El Estado invierte 18M en Sherpa.ai: nace la IA soberana española

La SEPI digital se convierte en accionista de Sherpa.ai con una ronda de 18 millones de dólares liderada por Forgepoint Capital. La operación, primera inversión directa del Estado español en inteligencia artificial, refuerza la apuesta por la soberanía digital con fondos europeos

Por primera vez, el Estado español invierte directamente en una empresa de inteligencia artificial: 18 millones de dólares en Sherpa.ai.

Claves de la operación

  • Primera inversión estatal directa en IA. La SEPI digital (SETT) se convierte en accionista de la compañía vasca, un movimiento sin precedentes en la estrategia de soberanía digital.
  • Ronda de 18 millones encabezada por Forgepoint Capital. El fondo estadounidense especializado en ciberseguridad lidera la operación, acompañado por Mundi Ventures, Ekarpen (Gobierno vasco) y Allegra Holdings.
  • La soberanía del dato como ventaja competitiva. Sherpa.ai permite entrenar modelos de lenguaje sin que los datos salgan del cliente, un enfoque crítico para banca, sanidad y administración pública.

La compañía, fundada en Erandio por Xabi Uribe-Etxebarria, no captaba capital desde 2021, cuando levantó 8,5 millones. En esta ocasión, la SETT —el brazo inversor del Ministerio para la Transformación Digital, apodado la SEPI digital— entró en en el accionariado justo antes del cierre del plazo para comprometer fondos europeos, que venció el pasado 30 de junio.

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Forgepoint Capital, firma de Silicon Valley con foco en ciberseguridad e IA, ya respaldaba a otras dos vascas, Maisa AI y Multiverse Computing. Repiten los inversores previos de Sherpa.ai: Mundi Ventures, Ekarpen y la sociedad de la familia Losantos Ucha, la mayor fortuna de La Rioja.

La tecnología de Sherpa.ai se apoya en el aprendizaje federado, que permite entrenar grandes modelos de lenguaje con datos privados y distribuidos sin compartirlos. Entre sus clientes figuran Indra —que estuvo cerca de comprar la empresa hace dos años—, el Instituto Nacional de Salud de EE.UU., Caja Laboral, Unicaja y Prosegur. Su propuesta de valor encaja en la creciente demanda de soberanía digital, sobre todo tras la entrada en vigor del Reglamento Europeo de IA.

La compañía ha reforzado su actividad científica con un estudio presentado a principios de julio sobre cómo entrenar modelos con datos distribuidos sin exponerlos. La investigación apuntala el discurso comercial de Sherpa.ai en sectores regulados como la banca o la Administración, donde la confidencialidad es innegociable.

El respaldo del Estado a Sherpa.ai no es un simple rescate: es la primera piedra de una infraestructura española de IA soberana que pretende competir en Europa con control sobre los datos y la propiedad intelectual.

La ‘SEPI digital’ se viste de inversora tecnológica

Con la operación de Sherpa.ai, la SETT estrena su papel como inversor directo en inteligencia artificial, un ámbito hasta ahora reservado al capital privado. La SEPI digital nació para canalizar fondos europeos hacia empresas tecnológicas consideradas estratégicas, y esta ronda es uno de sus últimos movimientos antes del vencimiento del plazo de compromiso el 30 de junio. En las últimas semanas, la misma vía de financiación pública ha llegado también a Multiverse Computing —más de 100 millones de euros— y a Openchip, reforzando un ecosistema de proveedores nacionales.

En la práctica, la entrada del Estado diluye el riesgo para el resto de inversores y da un sello de legitimidad a la empresa. Pero también levanta interrogantes sobre la dependencia futura de Sherpa.ai de la financiación pública y su capacidad para escalar sin el paraguas gubernamental.

País Vasco, el Silicon Valley de la IA soberana

IA soberana España

Erandio, Bilbao y San Sebastián concentran en pocos kilómetros un polo de inteligencia artificial que rivaliza con Barcelona y Madrid en atracción de capital. Multiverse Computing, Maisa AI y ahora Sherpa.ai han captado rondas relevantes en cuestión de semanas, todas con participación pública vasca y estatal. La apuesta por la computación cuántica y la privacidad de datos sitúa al País Vasco en el mapa de la innovación europea, aunque la competencia con ecosistemas como el francés —donde Mistral AI ya ha levantado más de 1.000 millones— es feroz.

El respaldo del Gobierno vasco a través de Ekarpen ha sido clave para retener talento y propiedad industrial en la región. Sin embargo, la concentración de ayudas en pocas manos y la urgencia por ejecutar fondos europeos antes de la fecha límite plantean si se está construyendo un tejido sólido o una burbuja de subvenciones.

¿Sherpa.ai sin Estado? La prueba de fuego de la independencia comercial

El verdadero test para Sherpa.ai será si puede generar ingresos recurrentes sin depender de rondas con dinero público. La comparación con Indra, que estuvo a punto de adquirirla en 2022, ilustra las dos vías de consolidación en la industria española de defensa y ciberseguridad: crecimiento orgánico con músculo estatal o integración en un gran contratista. Indra, con más de 4.000 millones de facturación, optó por no comprar; Sherpa.ai, con apenas 18 millones en caja, deberá demostrar que su tecnología de privacidad vende fuera del perímetro de la administración.

En el contexto europeo, la carrera por la soberanía digital obliga a cada país a contar con capacidades propias de IA que garanticen el control de los datos. Francia tiene a Mistral; Alemania apuesta por Aleph Alpha. España, con Sherpa.ai y el respaldo de la SETT, quiere su propio campeón nacional, aunque el camino hacia la independencia financiera está lleno de incógnitas: la próxima ronda de financiación, prevista para 2027, marcará si el mercado privado valida el proyecto o si la SEPI digital tendrá que volver a abrir la cartera.


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