Tras meses de silencio, el hacker de Drift Protocol mueve $44,4M a Tornado Cash

El monedero asociado al robo de 285 millones de dólares a Drift Protocol rompe un silencio de cuatro meses. PeckShield ha identificado la transferencia de 23.095 ETH, unos 44,4 millones, hacia el mezclador sancionado Tornado Cash.

Después de cuatro meses de inactividad, el monedero vinculado al robo de 285 millones de dólares al protocolo Drift de Solana ha vuelto a moverse. PeckShield, la empresa de seguridad blockchain, detectó la transferencia de 23.095 ETH —unos 44,4 millones de dólares— hacia Tornado Cash, el mezclador de criptomonedas sancionado por Estados Unidos. Es la primera señal significativa de que el atacante está intentando blanquear los fondos.

La dirección identificada como ‘Drift Exploiter 4’ en Etherscan realizó la maniobra en varias transacciones. Además, envió 0,85 ETH a Bybit, un pequeño test que suele preceder a retiradas mayores. El importe movido equivale a una fracción del botín total, pero devuelve el foco al mayor hackeo sufrido por una aplicación DeFi en Solana.

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El pasado abril, el protocolo Drift —la mayor plataforma de futuros perpetuos de Solana— perdió aproximadamente 285 millones de dólares. Sin embargo, el ataque no explotó una vulnerabilidad en los contratos inteligentes, sino que fue producto de una campaña de ingeniería social que se prolongó durante meses, según reveló posteriormente Chainalysis en su informe de criptocrimen de 2026.

Los atacantes se hicieron pasar por representantes de una firma de trading cuantitativo, asistieron a eventos del sector, entablaron relación con los desarrolladores y depositaron más de un millón de dólares en el protocolo para ganarse su confianza. Luego comprometieron los dispositivos de varios miembros del equipo y consiguieron que dos del consejo de seguridad aprobaran transacciones previamente firmadas, abusando de la característica de nonce duradero de Solana. Para hinchar los límites de préstamo, crearon un token de poco valor —CarbonVote Token (CVT)—, inflaron artificialmente su precio mediante wash trading y lo usaron como colateral. En apenas doce minutos, drenaron el protocolo en 31 retiradas.

El uso de Tornado Cash para blanquear cripto robado sigue un patrón conocido. Aunque el mezclador está bajo sanciones de EE. UU. desde 2022, los atacantes norcoreanos —a quienes varias firmas de análisis vinculan con este incidente— continúan empleándolo para ocultar el rastro. Los investigadores de Chainalysis señalan que estos grupos suelen dejar los fondos inactivos durante semanas o meses antes de moverlos, haciendo más difícil la recuperación.

Pese al intento de ofuscación, los analistas de blockchain mantienen el seguimiento. Empresas como Elliptic y Merkle Science emplean técnicas de agrupación de monederos y análisis entre cadenas para trazar incluso las transacciones que pasan por Tornado Cash. Aunque las posibilidades de recuperar los fondos menguan una vez que entran en el mezclador, la historia reciente muestra que en ocasiones los activos pueden ser congelados o devueltos, siempre que las pistas on-chain sean sólidas.

El lavado de 44,4 millones en ETH demuestra que los ciberdelincuentes norcoreanos siguen operando con impunidad, pero también que la vigilancia blockchain no cesa.

Análisis: lo que este movimiento significa para la DeFi en Solana

Que el botín del hackeo de Drift vuelva a moverse no es una sorpresa, pero sí un recordatorio de los riesgos que aún lastran la DeFi. El ataque no fue técnicamente sofisticado: fue un engaño humano. Esto subraya que, por muy sólido que sea el código —y Solana ha avanzado mucho en ese frente—, la seguridad de los protocolos depende también de procesos internos, formación y, sobre todo, de no confiar ciegamente en nadie, aunque lleve meses codeándose con el equipo.

El drenaje de 285 millones de dólares redujo a la mitad el valor total bloqueado en Drift y provocó disrupciones en más de veinte proyectos de Solana que usaban el protocolo como fuente de rendimiento. El episodio contribuyó al enfriamiento de la actividad DeFi en la red, justo en un momento en el que el ecosistema empezaba a repuntar. Ahora, el movimiento de 44,4 millones hacia Tornado Cash reaviva la atención de los reguladores y de los inversores institucionales que miran a Solana con lupa.

La buena noticia es que las herramientas de análisis on-chain han madurado. Que PeckShield haya detectado la transferencia casi en tiempo real y que firmas como Chainalysis sigan la pista indica que blanquear más de doscientos millones de dólares en cripto no es tan sencillo como algunos piensan. La asociación del incidente con grupos vinculados a Corea del Norte añade presión diplomática y puede llevar a congelaciones en exchanges centralizados si los fondos intentan cobrarse. La pregunta abierta, y que mantendrá en vilo a la comunidad DeFi, es si veremos nuevas transferencias en las próximas semanas y si alguna de ellas podrá ser interceptada.


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