Asunción Arias, presidenta de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago por Valdeorras, vive en Fontei, en el recorrido del Camino de Invierno por A Rúa. Para ella, este enclave conecta distintos caminos y lugares, y representa un punto de encuentro entre lo sagrado y lo terrenal.
Arias relaciona esa visión con el nombre de O Santo, donde se encuentra la capilla de San Andrés de Fontei. Explica que entiende ese espacio como un lugar de armonía entre el cielo y la tierra, una idea que también asocia al Camino.
Una labor de acogida desde 2011
Desde 2011, Arias colabora como voluntaria en el Camino de Invierno. Describe su labor como una experiencia de conexión humana y hospitalidad hacia quienes recorren esta ruta.
Según cuenta, su residencia en el Camino influyó en que Ramón Ragar, a quien sucedió al frente de la asociación, considerase que su casa era un lugar adecuado para recibir peregrinos. Desde allí ofrece información y atención, y también presta servicio desde la capilla de San Andrés, recientemente restaurada.
La petición de su madre
Arias atribuye al Camino un cambio en su vida y recuerda la petición que le hizo su madre antes de morir: que acogiese a cualquier peregrino que llamara a su puerta. Dice que continúa realizando esa labor de corazón.




