5Comprueba si hay alérgenos no declarados en la etiqueta
Que una retirada responda a un alérgeno no declarado en la etiqueta convierte la lectura del envase en una comprobación con consecuencias reales. Varias de las alertas que han sacado productos de los lineales de Mercadona tienen exactamente ese origen: las semillas de chía Hacendado, fabricadas por la italiana Pedon, contenían soja que no figuraba entre sus ingredientes; un lote del vinagre de manzana sin filtrar, el L-19024 X05:58XX, presentaba sulfitos ausentes del etiquetado; y unas galletas María anunciadas como sin gluten y sin lactosa incluían proteínas de la leche. Son artículos de uso cotidiano, del tipo que se guarda en la despensa y se consume sin releer el envase cada vez, de ahí que comprobar los alérgenos merezca un lugar propio en esta lista. La normativa europea obliga a resaltar los 14 alérgenos de declaración obligatoria y a advertir de las trazas; cuando ese aviso falla, quien padece una alergia pierde la única barrera con la que contaba para decidir qué puede llevarse a la boca.
La comprobación no termina en la lista de ingredientes: hay que contrastar el número de lote y la fecha de consumo preferente del envase guardado en casa con los avisos que publica la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) a través del Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI). En los casos mencionados solo estaban afectados lotes concretos, así que dos botes aparentemente idénticos pueden no correr la misma suerte. La atención debe ser doble con los productos dirigidos a alérgicos o intolerantes: el episodio de las galletas María sin gluten y sin lactosa con proteínas de leche no declaradas demuestra que quien más confía en esa mención es justo el consumidor más vulnerable. Para el resto de la población el consumo no entraña riesgo, pero quien tenga alergia debe abstenerse y puede devolver el artículo en cualquier tienda de la cadena, que reintegra el importe. Mercadona sostiene que si un alérgeno no aparece en la etiqueta es que no está; los expedientes sanitarios abiertos evidencian que esa regla no siempre se cumple y que revisar el envase sigue siendo la última barrera.



