Trabajo confirma que la inflación condicionará la subida SMI 2027

El secretario de Estado de Trabajo admite que los precios repuntan y que la negociación arrancará en el último trimestre. Las cotizadas con plantillas en salario mínimo calculan ya el impacto en márgenes y costes laborales.

La inflación condicionará la subida del SMI 2027. No es un titular voluntarista: es la conclusión que dejó ayer el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, en la rueda de prensa de los datos de paro de agosto.

Pérez Rey reconoció, según recoge Europa Press, que los precios ‘están repuntando’ y que esa aceleración supone una pérdida de poder adquisitivo para quienes perciben el Salario Mínimo Interprofesional y para los trabajadores con salarios de convenio. El ministerio quiere seguir subiendo el SMI, y la negociación para el ejercicio 2027 arrancará ya en el último trimestre.

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Los salarios derivados de la negociación colectiva se mueven ‘en torno al 3%’, una cifra que el propio secretario de Estado calificó como insuficiente para compensar la evolución reciente de los precios. El dato es relevante: si la inflación se estabiliza por encima del 3%, la actualización del SMI tendrá que ir más lejos para no dejar a los trabajadores de rentas bajas en peor situación relativa.

En paralelo, el real decreto que modifica la estructura del SMI y regula las cláusulas de absorción y compensación sigue su tramitación. Trabajo espera informes de otros ministerios y de organismos consultivos, y destaca que la norma transpone la directiva europea sobre salarios mínimos adecuados. No hay, asegura, ningún conflicto interno en el Gobierno.

Trabajo ata la subida del SMI 2027 a la inflación y a la directiva europea

El impacto para las cotizadas no se limita a la cuantía final de la paga. El nuevo marco puede alterar la forma en que las empresas absorben el salario mínimo en complementos ya existentes, una práctica habitual en sectores como la vigilancia, la limpieza o la hostelería. Si se restringe la compensación, el coste laboral unitario sube sin contrapartida directa en productividad.

Pérez Rey insistió en que la tramitación avanza ‘en plena normalidad’ y anunció que la mesa de transparencia salarial se volverá a convocar a lo largo de este mes. El objetivo declarado es alcanzar un acuerdo con los agentes sociales para erradicar la discriminación salarial, un flanco más de la agenda laboral que se solapa con el calendario del SMI.

El salario mínimo ya no se negocia solo contra el umbral de pobreza: se negocia contra la inflación real y contra el marco de salarios mínimos adecuados que fija Bruselas.

Los sectores cotizados con más exposición al salario mínimo

SMI inflación 2027

En la bolsa española, el riesgo no se reparte de forma homogénea. Las compañías con plantillas masivas en restauración, gestión hotelera o servicios externalizados son las primeras señaladas. Meliá, por ejemplo, mantiene contratos laborales que pivotan sobre el mínimo en toda su red hotelera, mientras que los grupos de servicios a infraestructuras integran miles de trabajadores de base con salarios vinculados al SMI.

A diferencia de la banca o la energía, donde las retribuciones medias se sitúan claramente por encima del mínimo legal, estas ramas conviven con márgenes EBITDA de un solo dígito. Una subida del SMI superior al 3% sin capacidad de trasladar precios reduce directamente el margen operativo, y el efecto se amplifica si la inflación de costes energéticos y alimentarios ya ha estrechado la cuenta de resultados.

El precedente de los últimos ejercicios pesa. Las empresas de servicios cotizadas ya han asumido varias revalorizaciones del salario mínimo desde 2019, y la experiencia indica que la capacidad de repercutir costes llega con retraso. El margen bruto de varias cadenas de restauración se estrechó, y las que no trasladaron tarifas acabaron perdiendo rentabilidad frente a sus comparables europeos.

Tampoco conviene simplificar el análisis. Las empresas con contratos de servicios plurianuales y cláusulas de revisión de precios pueden amortiguar el golpe; los hoteles con tarifas dinámicas y demanda turística fuerte tienen más margen para repercutir el alza en el cliente final. La clave está en la duración de los contratos y en la elasticidad de la demanda de cada segmento.

El impacto en márgenes y la agenda laboral pendiente

A mi juicio, el cambio más profundo no es la cuantía del SMI sino la directiva europea. Introduce el concepto de salario mínimo adecuado, que puede obligar a revisar no solo el importe final, sino también la cobertura de la negociación colectiva y los mecanismos de actualización automática. Eso tiene consecuencias de medio plazo para las cotizadas que hoy gestionan el salario mínimo como una variable externa.

Hay una contradicción que conviene señalar: el Gobierno reclama revalorizar rentas bajas mientras las empresas del sector servicios intensivo en empleo todavía digieren el encarecimiento de la energía y de las materias primas. La patronal pedirá moderación; el ministerio ya ha dado señales de priorizar el poder adquisitivo. Si el SMI sube al ritmo del IPC y se limita la absorción, el coste salarial de las plantillas de menor cualificación crecerá por dos vías al mismo tiempo.

Los bancos de inversión que siguen a las hoteleras y a las cadenas de restauración europeas suelen incluir el salario mínimo entre los riesgos de margen, junto al precio de la energía y la ocupación. El mercado no ha puesto precio a un escenario de subida muy por encima del 3%, pero la discusión arrancará con el IPC como referencia dura.

La próxima referencia será el dato de inflación de agosto, que el INE publicará en las próximas semanas. Si confirma el repunte, la mesa del último trimestre arrancará con un suelo exigente para las empresas. No anticipo una cifra: la horquilla razonable de subida está entre el 3% y el 5%, pero la decisión final dependerá más del equilibrio político que de la estadística.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: No consta una reacción bursátil individualizada en la sesión del 2 de septiembre; los valores del Mercado Continuo más expuestos se movieron con variaciones inferiores al 1%. La noticia no cotiza como un evento binario hasta que se concrete la cifra final del SMI.

Clave técnica: El salario de convenio ya crece en torno al 3%, y una subida del SMI por encima de esa cota puede estrechar entre 10 y 20 puntos básicos el margen EBITDA de las cotizadas más expuestas en restauración y servicios. El riesgo no es lineal: depende de la capacidad de trasladar precios en cada contrato.

Apunte macro: La inflación repunta y el Ministerio de Trabajo la reconoce como factor de pérdida de poder adquisitivo. El dato de IPC de agosto será la primera referencia dura; si supera el 3%, la mesa del último trimestre parte con un suelo exigente.


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