La AEMET activa avisos por calor extremo en ocho comunidades con máximas de hasta 42 grados entre el 3 y el 4 de septiembre. La masa de aire cálido, seco y con polvo en suspensión que entró ayer dispara los termómetros tras semanas de ambiente casi otoñal.
El calor extremo regresa a la Península con avisos en ocho comunidades
Desde ayer, 2 de septiembre, la Agencia Estatal de Meteorología observa la entrada de una masa de aire cálido y seco acompañada de polvo en suspensión sobre la Península y Baleares. La responsable es una DANA situada al suroeste peninsular. El ascenso térmico es notable: hoy y mañana se superarán los 35 grados de forma generalizada y el valle del Guadalquivir podrá tocar los 42. La agencia habla de valores muy elevados para la época del año. La información de avisos se actualiza en la página oficial de la AEMET.
Las alertas se reparten por comunidades como Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura o Madrid, dentro de un total de ocho que la agencia mantiene vigiladas. Con aviso naranja figuran provincias como Córdoba, Huelva, Jaén, Sevilla, Ciudad Real, Toledo, Badajoz y Cáceres. En el valle del Ebro y el interior de Mallorca se esperan valores próximos a 36 grados, mientras que la meseta norte superará los 35 con cierta facilidad. El aviso amarillo señala molestias; el naranja, en cambio, indica un riesgo importante para la población.
Por qué Córdoba y el valle del Guadalquivir concentran el aviso naranja

El aviso naranja implica un riesgo importante para la población, especialmente en las horas centrales del día. En el valle del Guadalquivir no solo influye la insolación: el aire seco y el polvo en suspensión agravan la sensación de bochorno y reducen la calidad del aire. Un termómetro a 42 grados en Córdoba obliga a reorganizar la actividad al aire libre entre las 13:00 y las 19:00. Es un calor de pleno verano instalado en la primera semana de septiembre.
La AEMET justifica el nivel naranja en las provincias del sur y del oeste peninsular por la confluencia de máximas extremas y mínimas anormalmente altas. Las noches serán calurosas en casi toda la mitad sur y el litoral mediterráneo, un factor que impide que el cuerpo se recupere durante la noche. El descanso nocturno, de hecho, se convierte en el primer termómetro real de un episodio de calor sostenido: si la mínima no baja, el organismo acumula estrés térmico.
El calor regresa con polvo en suspensión y noches anormalmente cálidas; los 42 grados se concentran en las horas centrales del valle del Guadalquivir.
Un episodio intenso que aún no se declara ola de calor
Aunque en el lenguaje coloquial y en los titulares hablemos de ola de calor, la AEMET introduce una precisión técnica importante: según su nota, muy probablemente no conformará un aviso especial de ola de calor. La calificación oficial depende de criterios de duración, extensión y exceso térmico que este episodio, por ahora, no llega a cumplir con claridad. Me interesa subrayar esta distinción porque protege el rigor: calor extremo en septiembre no siempre equivale a ola de calor meteorológica.
La evolución de la DANA marca la incertidumbre. A partir de mañana viernes 4, la nubosidad aumentará por el suroeste y la inestabilidad podría dejar tormentas acompañadas de polvo, lo que suavizaría las máximas en el oeste. Aun así, el área mediterránea y la cantábrica podrían superar los 38 grados, y no se descartan de nuevo los 40 en valles del sur, el Ebro y depresiones del nordeste. Las tormentas de barro, mezcladas con polvo en suspensión, son una señal típica de que la atmósfera empieza a moverse.
El alivio no llegará de forma homogénea. El flujo atlántico empezará a notarse en el oeste peninsular, mientras que el sábado 5 podrían bajar los valores en la fachada cantábrica y el nordeste. La AEMET insiste en que la incertidumbre sigue siendo alta; por eso conviene seguir los avisos actualizados en las próximas horas. Un cambio en la trayectoria de la DANA puede prolongar el calor otros dos o tres días. Por eso, la consulta de los avisos antes de media jornada se vuelve imprescindible.
El contexto amplio también llama la atención: después de unas semanas con termómetros bajos para la época, este repunte confirma que los arranques de septiembre pueden ser tan agresivos como julio. No se puede atribuir un episodio concreto al cambio climático sin un estudio de atribución, pero encaja con la tendencia de veranos que se alargan y otoños que tardan en llegar. El siguiente hito será ver si la DANA se aleja o vuelve a inyectar aire cálido hacia el interior.
🔬 Ficha del Descubrimiento
- Qué se ha descubierto: Un episodio de calor extremo con avisos amarillos y naranjas en ocho comunidades.
- Dónde: Península y Baleares, con máximas de hasta 42 grados en el valle del Guadalquivir.
- Institución responsable: Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).
- Cuándo: Del 3 al 4 de septiembre de 2026, con posible alivio a partir del sábado 5.
- Impacto a futuro: Refuerza la vigilancia ante veranos que se alargan y obliga a seguir la evolución de la DANA.




