Lily Liu: el superciclo de tokens Solana que transformará las finanzas

La presidenta de la Solana Foundation sostiene que stablecoins, activos tokenizados e inteligencia artificial convergen para cambiar los mercados. Las acciones tokenizadas en la red pasaron de 5,8 millones de dólares en junio de 2025 a 683 millones en agosto de 2026.

Lily Liu cree que los mercados entran en un superciclo de tokens, con 4.700 millones de dólares en stablecoins movidos en un año.

Qué propone Lily Liu con el superciclo de tokens

Lily Liu no es una desconocida: preside la Solana Foundation. La organización sin ánimo de lucro impulsa el desarrollo de la red Solana, conocida por su alta velocidad y bajos costes. Su voz tiene peso porque la fundación coordina iniciativas clave del ecosistema.

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La presidenta de la Solana Foundation publicó el 2 de septiembre un artículo de opinión en el que describe un superciclo de tokens como una transición estructural, no una moda pasajera. El dinero, los activos y la propiedad migran hacia una infraestructura basada en blockchain, y esa es la tesis central de Liu.

El dato que mejor resume su argumento es el de las stablecoins, los activos digitales vinculados al dólar que permiten mover dinero en cadena sin la volatilidad de las criptomonedas. Según Liu, más de 4.700 millones de dólares en stablecoins se movieron a través de Solana durante el último año. La cifra describe volumen procesado, no el valor que permanece almacenado en la red.

Las cifras: stablecoins, acciones tokenizadas y transacciones récord

Las acciones tokenizadas en Solana alcanzaron una oferta circulante de 683 millones de dólares en agosto de 2026, frente a los 5,8 millones registrados en junio de 2025. Ese salto refleja el interés por representar acciones tradicionales como tokens digitales, aunque no implica que la bolsa clásica haya migrado por completo.

La red también procesó un récord de 5.200 millones de transacciones sin voto durante agosto, su mes más activo hasta ahora. Estas transacciones excluyen las operaciones de los validadores en el consenso, por lo que miden mejor el uso económico y aplicativo de Solana.

La tesis de Liu no depende del precio de SOL, sino de que 4.700 millones en stablecoins se muevan por una red más barata y programable.

Liu identifica cuatro fuerzas que convergen: las stablecoins, que demuestran dinero programable; la llegada de instituciones financieras a blockchain; una infraestructura barata y rápida; y la inteligencia artificial, que necesita pagos autónomos.

La dimensión institucional es clave. La Bolsa de Valores de Nueva York, la DTCC y la Bolsa de Valores de Londres estudian cómo negociar o liquidar instrumentos en cadena. La DTCC, la gran cámara de compensación estadounidense, avanza en un servicio de tokenización de valores cuyo lanzamiento completo está previsto para octubre de 2026.

En el frente de pagos, Visa utiliza Solana para liquidar USDC, PayPal trasladó su stablecoin a la red y Western Union adoptó pagos con stablecoins en la cadena. Son casos que Liu presenta como señales de una infraestructura financiera en expansión, no como una migración total.

Liu va un paso más allá y habla de propiedad básica universal. Con ese término describe la posibilidad de que una persona con conexión a internet pueda comprar una fracción de los activos que producen la economía, sorteando barreras de geografía, montos mínimos y corredores de bolsa. Eso sí, la idea tropieza con requisitos legales, riesgos financieros y condiciones de mercado que no desaparecerán.

Una tesis ambiciosa, todavía en disputa

La propia Liu admite que los volúmenes en cadena siguen siendo pequeños frente a los mercados tradicionales. Su respuesta es que medir el cambio solo por las cifras actuales puede ocultar la dirección del proceso, especialmente cuando la infraestructura y los productos aún están en fase experimental.

El crecimiento de stablecoins y acciones tokenizadas puede favorecer nuevos modelos de inversión, pagos internacionales y liquidación de activos. Pero los mercados tokenizados todavía deben resolver asuntos de regulación, custodia, liquidez, estándares operativos y conexión con los sistemas financieros existentes. La seguridad de los contratos inteligentes y la transparencia de los emisores pasan a primer plano.

Por ahora, la propuesta de Liu sitúa a Solana en el centro de una carrera por construir infraestructura para una economía más digital y programable. La magnitud de esa transformación dependerá de que las ventajas técnicas de la red se conviertan en productos confiables, regulados y útiles para instituciones, empresas, inversores y usuarios comunes.


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