Wall Street Wolverine destapa 10 millones de corrupción que salpica a José Bono

El canal de investigación desvela nuevas revelaciones sobre el patrimonio inmobiliario del exministro de Defensa y presidente del Congreso, valorado en más de 10 millones de euros, y sus presuntos vínculos con tramas de corrupción urbanística y sobornos.

La que se avecina sobre el socialismo español no es una tormenta cualquiera. El canal de investigación Wall Street Wolverine lleva meses siguiendo el rastro de José Bono, exministro de Defensa, expresidente del Congreso y barón histórico del PSOE, y el resultado de esas pesquisas —que promete publicar en breve— apunta directamente a un agujero de 10 millones de euros en su patrimonio inmobiliario, amasado en paralelo a una carrera vivida íntegramente del erario público.

En su último vídeo, el creador del canal detalla las líneas maestras de una investigación que, de confirmarse, haría difícil explicar cómo un político que siempre ha cobrado de las arcas del Estado puede exhibir un imperio de viviendas, fincas y negocios para cada uno de sus hijos. ‘Si Bono hubiera ahorrado todo lo que ganó como presidente de Castilla-La Mancha, ministro o presidente del Congreso, no habría conseguido ni un tercio de lo que tiene ahora’, resume Wall Street Wolverine.

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Un patrimonio inmobiliario que no cuadra con las nóminas públicas

La clave de la sospecha, según el canal, está en la aritmética más elemental. Bono ha tenido desde joven un único pagador: las instituciones públicas. Aun así, su entramado de propiedades supera ya los diez millones de euros, entre las que se cuentan casas, terrenos y la hípica que montó para su hijo en las afueras de Toledo. El canal subraya que ese dato, por sí solo, convierte en inverosímil la idea de un enriquecimiento lícito.

Wall Street Wolverine no oculta su extrañeza: ‘Como persona que ha sufrido inspecciones por cuatro gastos, me resulta increíble que no se haya actuado ante movimientos patrimoniales tan significativos’. Y recuerda los casos recientes de Begoña Gómez o del hermano de Pedro Sánchez, en los que la Agencia Tributaria, a su juicio, ha mirado hacia otro lado mientras los patrimonios se disparaban.

Caballos de lujo pagados en efectivo con billetes de 500 euros

Uno de los capítulos más llamativos de la investigación —adelantado en el vídeo— tiene que ver con la pasión ecuestre del hijo de Bono. El canal asegura haber recabado testimonios de varios empresarios que declaran haber visto al exministro comprar caballos de más de 50.000 euros abonando en metálico con billetes de 500 enrollados en periódicos. La hípica que puso en marcha para su hijo, además, sería una sociedad ruinosa que, pese a las pérdidas, ha seguido recibiendo inyecciones de dinero cuyo origen la investigación intenta esclarecer.

La ‘guardiana de los secretos’ y la recalificación de terrenos en Toledo

El vídeo introduce otro nombre clave: una persona del Partido Socialista que fue alcaldesa de Toledo y que, según Wall Street Wolverine, habría participado en una operación de recalificación de suelos que permitió a Bono un pelotazo millonario. Cuando empezaron a correr los rumores de que esa figura podía verse salpicada por una gran trama de corrupción, Pedro Sánchez la nombró ministra de Educación. ‘Casualmente, hoy es la guardiana de los secretos de Bono y ocupa un sillón en el Consejo de Ministros’, ironiza el canal, que relaciona el nombramiento con la necesidad de blindar a quien tanto sabe.

Si Bono hubiera ahorrado todo lo que ganó en sus cargos públicos, no habría conseguido ni un tercio del patrimonio inmobiliario que posee.

— Wall Street Wolverine

El vídeo no aporta documentos concretos en esta entrega, pero insiste en que la investigación está completada y que los detalles se irán publicando. Algo similar ocurrió con otras exclusivas del canal —como el caso de la vivienda de Ábalos en Perú— que en un primer momento fueron ridiculizadas por los protagonistas y semanas más tarde acabaron siendo confirmadas por la Guardia Civil ante el Tribunal Supremo.

Un patrón de impunidad que se extiende a la Moncloa

Wall Street Wolverine dedica una parte del análisis a dibujar un contexto más amplio. Menciona el caso del exministro Ábalos, que está en prisión, el de su sucesor Koldo García, imputado por corrupción, o el de Begoña Gómez, investigada por cinco delitos, entre ellos negocios con una consultora que recibió contratos públicos en España y en República Dominicana mientras ella era accionista, y cuyo propietario amenazó telefónicamente al periodista tras la publicación.

Según el creador del canal, en España los periodistas de investigación no temen por su vida —como en Bolivia, donde él necesitó escolta policial las 24 horas— pero sí sufren un ataque sistemático a su credibilidad y honorabilidad. La forma de presión aquí es distinta: ‘Intentan ridiculizar tu trabajo, señalarte y dañar lo más valioso que tenemos, que es la confianza del público’.

Una sociedad partida entre la anestesia y la indignación

A pesar de las evidencias judiciales acumuladas, el vídeo reconoce que una parte de la sociedad sigue creyendo en el discurso del ‘lawfare’ y los jueces politizados que denuncia el Gobierno. ‘Hay una España anestesiada, que ocurra lo que ocurra se traga lo que lanza Moncloa’, lamenta. Pero también celebra que exista otra España que no ha perdido la capacidad de indignarse y que entiende que el verdadero peligro es el ataque frontal a la separación de poderes.

La promesa de publicar toda la documentación sobre José Bono pone otra vez a prueba al sistema. Si la historia se repite, los tribunales acabarán hablando, aunque sea a cámara lenta. Mientras tanto, el vídeo de Wall Street Wolverine se convierte en un nuevo episodio de una serie que muchos españoles ya ven con una mezcla de rabia y esperanza. Puedes ver el análisis completo en el vídeo original del canal:


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