Competencia por la IA entre China y EE.UU.: Pekín acelera y asegura minerales críticos

Las bolsas mundiales alcanzan nuevos récords al calor de la IA mientras Irán y Omán buscan un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz. La Fed aplaza las subidas de tipos y Europa sorprende con fundamentales sólidos. Mientras, la competencia entre China y EE.UU. por los minerale

Son tiempos extraños: las bolsas mundiales encadenan máximos históricos mientras en Oriente Medio se negocia un mecanismo para reabrir el estrecho de Ormuz y el petróleo coquetea con los 83 dólares. En su último programa, Bloomberg Television radiografía un mercado que ha aprendido a convivir con la incertidumbre geopolítica y que, además, se apoya en la inteligencia artificial como gran motor de las valoraciones.

El atasco diplomático en el golfo Pérsico

La información que maneja la cadena apunta a que Irán y Omán siguen sin cerrar un borrador definitivo que permita el tránsito de petroleros. En la práctica, el estrecho de Ormuz apenas registra movimiento de buques, y durante el fin de semana un barco fue alcanzado con el resultado de un fallecido y varios heridos. El ministro de Exteriores iraní insiste en que las conversaciones con Washington no pueden empezar mientras Estados Unidos no compense sus violaciones. Mientras tanto, Donald Trump declaró que esperará a que el sufrimiento económico ablande la postura de Teherán.

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Abu Omar, corresponsal de Bloomberg en Dubái, subrayó en el programa que Teherán ha colocado a un asesor de línea dura como nuevo consejero político del líder supremo. Según ese perfil, para volver a sentarse a la mesa haría falta que Washington levantase de forma permanente el bloqueo, descongelase activos y retirase las sanciones petroleras. Unas condiciones difíciles de vender al otro lado del Atlántico.

La inteligencia artificial empuja a Wall Street a territorio desconocido

Pese al ruido geopolítico, el MSCI World tocó otro récord histórico y JP Morgan elevó su objetivo para el S&P 500 de 7.000 a 8.000 puntos. Detrás de ese optimismo hay dos palancas: una temporada de resultados mejor de lo esperado y, sobre todo, una monetización de la IA que califican de “bastante buena” entre los grandes valores tecnológicos.

Durante la entrevista, Jennifer, economista jefe global de Capital Economics, explicó que la inversión vinculada a la inteligencia artificial aún tiene “un largo camino por recorrer en la macroeconomía” y que eso seguirá impulsando la productividad y el gasto de capital en Estados Unidos. Su diagnóstico: la economía estadounidense se ve sólida, saludable y lejos de un desplome del mercado laboral.

‘Para todos los interrogantes sobre cuánto durará la racha de la IA en los mercados, creo que queda un largo camino para que siga impulsando la inversión y la productividad en Estados Unidos.’

— Jennifer, Chief Global Economist de Capital Economics, en Bloomberg Television

EE. UU.: la Reserva Federal se toma un respiro

El débil dato de empleo del viernes —con una creación de puestos por debajo de lo esperado y un crecimiento salarial del 3,2 %— ha reducido las probabilidades de una subida de tipos en septiembre. Jennifer matizó que el informe no fue unívoco porque la tasa de paro también descendió, así que la gran bala de plata será el IPC que está por llegar. Aun así, la sensación que flota en el mercado es que la Fed podría quedarse quieta un poco más.

Hay una incógnita adicional: la tasa de participación cayó de forma significativa, sobre todo entre los jóvenes, y nadie tiene claro cuánto de ese fenómeno responde a la irrupción de la propia inteligencia artificial en el empleo. La economista reconoció que existen enormes interrogantes al respecto, pero insistió en que el fondo del mercado laboral sigue firme.

Europa gana brillo propio

Quizá lo más llamativo del programa fue el foco sobre las bolsas europeas. Justin, reportero de mercados de Bloomberg, mostró cómo el índice de sorpresas económicas de la eurozona ha girado al alza justo cuando el de Estados Unidos pierde fuelle. El Stoxx 600 encadena máximos con un crecimiento de beneficios del 17 % en la última temporada. Eso sí, advirtió que las acciones europeas son mucho más sensibles al precio del crudo, por lo que cualquier escalada en Oriente Medio se convertiría en un viento de cara inmediato.

¿Tipos al 3 % en Reino Unido?

En la misma conversación, Jennifer anticipó un escenario radicalmente distinto al que descuenta el mercado para el Banco de Inglaterra. Cree que la debilidad de la economía británica —con un mercado laboral bastante blando— permitirá recortar los tipos de interés hasta el 3 % el año que viene, muy lejos del nivel actual. La clave estará en que la inflación subyacente, todavía pegajosa, termine reflejando la atonía salarial que ya se intuye. Octubre traerá además el primer presupuesto del nuevo primer ministro, que —en opinión de la economista— estará obligado a la prudencia fiscal para no espantar a los mercados.

El programa dejó claro que los inversores navegan en una zona de confort donde ni la Fed asusta ni la macro descarrila. Mientras tanto, la rivalidad tecnológica entre China y Estados Unidos —mencionada de pasada— seguirá alimentando la demanda de semiconductores y minerales críticos, aunque The Pulse no profundizó en ese capítulo. La gran pregunta es si este equilibrio resistirá otro sobresalto en el estrecho de Ormuz o un repunte de la inflación que devuelva a los bancos centrales a la primera línea. Por ahora, el vaso se ve medio lleno.

Puedes ver el análisis completo en el vídeo de Bloomberg Television:

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