La lucha por el cobre entre Estados Unidos y China podría castigar a compañías españolas como Iberdrola y Redeia

La firma financiera advierte que se han dado una serie de interrupciones de suministro acumuladas en las grandes explotaciones mineras del mundo de cobre superando las 450.000 toneladas en lo que llevamos de año.

Iberdrola y Redeia podrían ser las principales empresas del sector energético español que podrían sufrir las consecuencias de la guerra comercial por el cobre que está por venir. Según estima el último informe de Morgan Stanley, el precio del cobre va a dispararse debido a la escasez de minas que lo produzcan y a las medidas agresivas que realizarán las dos economías más grandes del mundo: Estados Unidos y China, para garantizar tener su demanda de este conductor satisfecha.

El cobre podría dispararse hasta los 13.000 dólares por tonelada durante los próximos trimestres

Actualmente según recoge Morgan Stanley, el cobre cotiza en torno a los 13.7000 dólares la tonelada, situándose cerca de los máximos históricos. Una situación que ha sido propiciada por una combinación de escasez de oferta y aumento de la demanda. En el caso de la oferta, la firma financiera advierte que se han dado una serie de interrupciones de suministro acumuladas en las grandes explotaciones mineras del mundo de cobre, como es el caso de las minas de Grasberg (Indonesia) y Kamoa-Kakula (Congo), llegando a cifras que superan las 450.000 toneladas en lo que llevemos de 2026.

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Morgan Stanley alerta: un El Niño extremo amenaza la oferta de cobre y puede impulsar el precio de los metales

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Mina de cobre. Fuente: Merca2

A esto se le suma que Estados Unidos estaría comprando cobre a un ritmo equivalente a las 700.000 toneladas al año, mientras que por parte de China continúa aumentado sus importaciones para abastecer sus programas de inversión en redes eléctricas y electrificación. De hecho, desde Pekín se ha anunciado unas inversiones de cerca de 4 billones de yuanes ( 600.000 millones de dólares al cambio) en redes eléctricas durante el periodo de 2026-2030, un 40% más que el plan quinquenal anterior. Por lo que, desde la firma financiera esperan un repunte de esta materia prima por una guerra por los recursos entre las dos economías más grandes del planeta.

Iberdrola y Redeia tendrían un repunte en sus costes

Esta escalada del cobre, que anuncian los analistas llega en un momento especialmente delicado para Iberdrola y Redeia, dos de las compañías españolas más expuestas a la construcción de infraestructuras eléctricas. Esto se debe a que ambas tienen en marcha ambiciosos planes de inversión ligados a la electrificación de la economía, la integración de renovables y el refuerzo de las redes de transporte y distribución, actividades en las que el cobre constituye una materia prima esencial.

Redes de Iberdrola. Fuente: Iberdrola
Redes de Iberdrola. Fuente: Iberdrola

En el caso de Iberdrola, el grupo presidido por Ignacio Galán prevé invertir alrededor de 90.000 millones de euros entre 2026 y 2031, destinando aproximadamente dos tercios de esa cantidad al negocio de redes eléctricas. La compañía considera precisamente las redes como su principal motor de crecimiento para los próximos años, impulsada por la creciente demanda derivada de la electrificación industrial, los centros de datos, el vehículo eléctrico y el despliegue de energías renovables.

Sin embargo, la construcción de estas infraestructuras requiere grandes cantidades de cobre para cableado, transformadores, subestaciones y sistemas de conexión. Por lo que, un escenario de precios persistentemente elevados obligaría a la eléctrica a afrontar mayores costes de ejecución en sus proyectos, reduciendo potencialmente la rentabilidad esperada de algunas inversiones o elevando las necesidades de financiación para mantener el mismo ritmo de crecimiento.

Redeia también se enfrenta a una situación semejante, ya que el operador de la red de transporte eléctrica española contempla inversiones de varios miles de millones de euros durante la presente década para adaptar la red a la nueva realidad energética. Entre los proyectos previstos figuran nuevas interconexiones, refuerzos de la red de transporte y actuaciones destinadas a facilitar la integración de renovables y el aumento de la demanda eléctrica.

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Edificio corporativo de Redeia. Fuente: Redeia

Y, aunque el modelo regulado de Redeia le permite absorber parte de estos incrementos de costes a largo plazo mediante la remuneración de sus activos, una subida sostenida del cobre puede encarecer significativamente la ejecución de los proyectos y reducir temporalmente los retornos obtenidos sobre las nuevas inversiones.

En definitiva, estamos ante un escenario en el que la transición energética al igual que las empresas que se encargan de hacerla posible gracias a sus inversiones en renovables y redes van a estar perjudicadas por un aumento del cobre. Por ello, habrá que esperar que el mercado pueda reaccionar a tiempo, al igual que las compañías para poder adaptar sus respectivos planes de inversión ante un escenario de cobre caro.


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