Bill Ackman, el gestor de Pershing Square Capital, ha vuelto a poner el foco sobre una tesis de inversión que la mayoría de los participantes del mercado aún no ha calibrado. Según un análisis reciente de Yahoo Finance, el inversor ha identificado una empresa cuyo negocio es crítico para la expansión de la inteligencia artificial, pero que cotiza a múltiplos mucho más bajos que los líderes del sector. Esa compañía es Vertiv Holdings, proveedor de infraestructura eléctrica y de refrigeración para centros de datos.
El movimiento ha sorprendido porque Vertiv no es un nombre típico del universo IA. Fabricantes de chips como Nvidia o AMD captan la atención mediática, mientras que el back-end invisible — las fuentes de alimentación, los sistemas de gestión térmica y los racks de servidores — queda relegado al ángulo muerto de los inversores. La jugada de Ackman pone en valor ese ángulo muerto.
La revelación de Yahoo Finance
El artículo de Yahoo Finance detalla que la participación de Pershing Square en Vertiv se habría construido a lo largo del primer trimestre de 2026, aprovechando una corrección del valor en enero. Para Ackman, Vertiv representa una apuesta directa a la inversión masiva en infraestructura de datos que exigirán los modelos de IA generativa. La demanda de sus sistemas de potencia ininterrumpida (UPS) y soluciones de refrigeración líquida se ha disparado en los últimos doce meses, pero la acción aún cotiza a un PER de 18 veces, frente a las 30 veces de Nvidia.
Vertiv no es una compañía nueva. Su origen está en la división de infraestructura de Emerson Electric y salió a bolsa en 2020 a través de una SPAC. Sin embargo, el binomio IA + sostenibilidad energética ha reconfigurado su perfil de riesgo. El mercado, entretenido con los modelos de lenguaje y las GPU, ha tardado en asignarle la prima que Ackman ya ha descontado.
La tesis de la apuesta indirecta
En los últimos años, Bill Ackman ha defendido que las mejores oportunidades surgen donde el mercado infravalora la duración de una tendencia. La IA generativa exige una expansión de la capacidad instalada de centros de datos que no tiene precedentes. Según estimaciones recogidas por el artículo, cada nuevo centro de datos de un hiperescalar necesita una inversión en sistemas eléctricos y de refrigeración que oscila entre el 20 % y el 30 % del coste total de construcción.
Vertiv es el mayor proveedor independiente de estos equipos tras la reciente consolidación del sector. La compañía cuenta con contratos de suministro con Microsoft, Amazon Web Services y Meta. Y lo más revelador: en su última presentación de resultados, el segmento de centros de datos creció un 46 % interanual, muy por encima de su negocio tradicional. Ackman estaría apostando a que la cifra se mantendrá por encima del 30 % durante al menos tres ejercicios más.
Ackman no está comprando los chips ni los modelos de lenguaje. Está comprando la autopista por la que circula toda esa inteligencia.
La estrategia encaja con la filosofía de Pershing Square: posiciones concentradas en empresas que pueden crecer a doble dígito durante un ciclo prolongado. El fondo ya mantiene apuestas de largo plazo en compañías como Universal Music o Hilton. La adición de Vertiv aporta un vector tecnológico sin asumir el riesgo de valoración de los líderes del NASDAQ.
Análisis: por qué el mercado aún no lo ha visto
Hay un sesgo de disponibilidad que explica el retraso en la revalorización de Vertiv. Los inversores, tanto institucionales como minoristas, asocian IA con semiconductores porque es la metáfora más fácil. La infraestructura eléctrica y térmica carece de glamour y suele quedar relegada al análisis de especialistas industriales. Pero la inversión en IA no se detiene en el chip; necesita ser alimentada, refrigerada y asegurada con redundancia. Ahí reside la tesis de Ackman.
Cabe recordar que el propio Ackman ya jugó una tesis similar con Lowe’s en el ciclo de mejora del hogar pospandemia. Compró cuando los flujos apuntaban a una desaceleración y el tiempo le dio la razón. Con Vertiv, el patrón se repite: comprar en un momento de duda sobre la sostenibilidad de la demanda de centros de datos, argumentando que el ciclo será más largo de lo que descuenta el consenso.
Los riesgos no son menores. Una normalización del capex de los hiperescalares, cambios normativos en eficiencia energética o la aparición de tecnologías de refrigeración alternativas podrían erosionar la ventaja competitiva de Vertiv. No obstante, la posición de la empresa en el ecosistema, su base instalada y los contratos plurianuales reducen la probabilidad de un desplome. Ackman, fiel a su estilo, juega a que el riesgo está sobrevalorado y el potencial infravalorado.
El artículo de Yahoo Finance no desvela el tamaño exacto de la posición, pero fuentes cercanas a la gestora sugieren que podría oscilar entre el 4 % y el 5 % del porfolio de Pershing Square. Si la tesis se cumple, Vertiv podría añadir entre un 3 % y un 4 % al rendimiento anual del vehículo insignia del gestor. La jugada, como casi todas las de Ackman, se apoya más en la paciencia que en el oportunismo de corto plazo.




