EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? OHLA inicia un proceso competitivo de venta de su división de servicios, valorada en unos 100 millones de euros, con el objetivo de reducir deuda y fortalecer el balance.
- ¿Quién está detrás? Serveo, filial de facility management controlada por el fondo Portobello, se perfila como principal candidato tras haber intentado comprar la misma unidad en 2024.
- ¿Qué impacto tiene? Los fondos se destinarán a amortizar deuda corporativa —actualmente 325 millones— y a mejorar las condiciones con los bonistas. La división facturó 560 millones en 2025, un 7% más, con un ebitda de 14 millones, un 40% superior al año anterior.
OHLA ha lanzado un proceso competitivo para vender su negocio de servicios, según informan fuentes del sector. La operación, que valora la división alrededor de 100 millones de euros, tiene a Serveo como candidato más interesado, aunque se espera que hasta media docena de compañías entren en la puja.
La constructora participada por los hermanos Amodio busca con esta desinversión reforzar su balance y reducir los 325 millones de euros de deuda corporativa que arrastra. La división de servicios, que opera fundamentalmente a través de Ingesan, está clasificada como actividad discontinuada desde que el grupo la puso a la venta.
Serveo intenta rematar una compra que se le escapó en 2024
Serveo, el antiguo negocio de facility management de Ferrovial que hoy controla Portobello, ya mantuvo negociaciones en exclusiva por Ingesan en 2024. Aquellas conversaciones se rompieron por diferencias de precio. La empresa había presentado una oferta que no satisfizo a OHLA, y ambas partes decidieron aparcar la operación.
Dos años después, la situación es distinta. OHLA ha saneado la unidad de servicios y ha conseguido mejorar sensiblemente los números de Ingesan y el resto de filiales lo que justifica una valoración más atractiva. Serveo, que tras reinvertir en sí misma con un vehículo de 350 millones liderado por Goldman Sachs, está depurando su perímetro para centrarse en el facility management puro. En esa línea, vendió su negocio de gimnasios a Forus y ha contratado a Greenhill para desprenderse de los servicios sociales.
Los números de Ingesan respaldan una valoración al alza
La división de servicios cerró 2025 con una cifra de negocio de 560 millones de euros, un 7% más que en 2024, y un resultado bruto de explotación (ebitda) de 14 millones, un 40% superior. En el primer trimestre de 2026, la unidad facturó 140 millones y aportó 3,6 millones de ebitda, acumulando una cartera de contratos de 641 millones.
Aunque existe cierta horquilla en las valoraciones del mercado —algunas fuentes rebajan la cifra a entre 70 y 80 millones—, el consenso de los analistas sitúa el precio en torno a los 100 millones de euros. OHLA quiere cerrar la operación en los próximos meses y destinar los recursos a amortizar deuda y a plantear a sus bonistas una nueva estructura más barata.
La venta de la división de servicios no solo apuntala el balance de OHLA; es la constatación de que la compañía ha logrado dar la vuelta a un negocio que en 2024 nadie quería pagar al precio pedido.
La Ficha del Inversor
La operación se enmarca en la reestructuración que OHLA viene ejecutando desde hace más de un año. En el primer trimestre de 2026, la constructora obtuvo un beneficio neto de 7,8 millones de euros frente a las pérdidas de 21,8 millones del mismo periodo de 2025. El ebitda se disparó un 67%, hasta 44,7 millones, y el margen sobre ventas alcanzó el 5,8%, casi el doble que un año antes. Para el conjunto del año, OHLA mantiene una previsión de ebitda de 215 millones.
El comprador natural, Serveo, viene de consolidar el sector: ya adquirió las divisiones de servicios de Sacyr, Duro Felguera, Tecnolimp, Global Dominion y Jauregui. La integración de Ingesan le permitiría reforzar su posición como líder del facility management en España, en un momento en que las grandes constructoras abandonan ese segmento.
Desde el punto de vista del inversor, la operación ofrece varias claves. Primero, la valoración implícita de la división —entre 6 y 7 veces ebitda— es razonable para un negocio de servicios con márgenes ajustados pero con contratos recurrentes. Segundo, la reducción del endeudamiento corporativo de OHLA —que pasaría de 325 millones a unos 225 millones si se ejecuta la venta— mejora significativamente su perfil de riesgo. Tercero, la tendencia del facility management a medio plazo es alcista: la externalización de servicios por parte de grandes propietarios inmobiliarios y administraciones sigue creciendo, y Serveo ha demostrado capacidad para escalar compras.
No obstante, el proceso competitivo abierto puede atraer a otros postores, lo que podría elevar el precio final. Para el pequeño inversor en renta variable, OHLA sigue siendo un valor de reestructuración, pero esta venta, junto con la mejora operativa, le concede un margen de seguridad adicional. La compañía ya ha demostrado capacidad de generación de caja positiva durante tres ejercicios consecutivos.
Un riesgo a vigilar es que la ejecución de la venta se dilate o que las condiciones de financiación para el comprador se endurezcan, algo que afectaría al cierre. Aun así, el precedente de 2024 —con una ruptura de negociaciones por precio— sugiere que esta vez ambas partes acudirán a la mesa con mayor realismo.




