El Tribunal Supremo ha enmendado de lleno la exclusión de cotización de MásMóvil, tras la OPA de 22,5 euros por acción aprobada por la CNMV hace seis años. El fallo contradice a la Audiencia Nacional y sienta un precedente de calado para los procesos de supervisión del regulador.
El Supremo revoca la llave que negaba legitimación a los fondos
La Sala de lo Contencioso-Administrativo ha echado abajo el argumento que impedía a los fondos Polygon, Blackwell y Fourworld discutir la equidad del precio ofrecido por la operadora. La Audiencia Nacional había dado por bueno el visto bueno del regulador y, sobre todo, había negado interés legítimo a los reclamantes.
Ahora el TS aclara que ni el momento de la compra de los títulos (tras el anuncio de la OPA), ni el de su venta, ni el uso de productos financieros estructurados restan un ápice de legitimidad para plantear la reclamación. El tribunal ha devuelto el expediente a la Audiencia Nacional para que resuelva sin ese filtro previo, lo que abre la puerta a una revisión a fondo de los informes de valoración que dieron cobertura a la contraprestación.
El pronunciamiento del Supremo no entra por ahora en el fondo del precio, pero al resolver un escollo procesal deja al descubierto un punto muy sensible: la brecha de hasta 8 euros por acción que los fondos denunciaron frente a la oferta de 22,5 euros. La diferencia, que el mercado nunca terminó de despejar, vuelve al primer plano justo cuando arrancan movimientos corporativos de similar calado en la bolsa española.
La decisión del Supremo transforma una batalla aparentemente perdida por los minoritarios en un manual de acción para fondos discrepantes.
3 años de batalla judicial: del precio aprobado de 22,5 euros a la vuelta a la Audiencia Nacional
La secuencia temporal es relevante. En julio de 2020, la CNMV autorizó la OPA y la consiguiente exclusión de cotización como paso previo a la fusión con Orange España. Los fondos opositores, con Polygon como punta de lanza, recurrieron a la Audiencia Nacional. Aquel primer intento de tumbar la operación fracasó cuando el tribunal apoyó la interpretación de la CNMV.
La maniobra de los fondos no era caprichosa. Entraron en el capital tras conocerse la oferta, una operativa que la legislación permite siempre que se declare la finalidad de la inversión. La Audiencia Nacional lo interpretó como un interés meramente especulativo sin cobertura legal para impugnar el precio. El Supremo ha desmontado esa lectura punto por punto.
Ahora el foco se desplaza al calendario. La nueva sentencia de la Audiencia Nacional está proyectada para el segundo semestre de 2027. Si el órgano concluye que el precio no fue equitativo, la OPA de exclusión de MásMóvil se convertiría en el paradigma de lo que no debe ocurrir en el mercado de OPAs español. La indemnización económica para los perjudicados sería la consecuencia más visible, pero el daño reputacional para el supervisor sería mucho más profundo.

Las implicaciones van más allá de MásMóvil. En los últimos años, la CNMV ha visto cuestionados los blindajes de Natra, Ezentis o Talgo y las colocaciones aceleradas de Indra, Naturgy e Iberdrola. En todas esas operaciones la protección del minoritario estuvo en entredicho. Lo que cambia ahora es que los fondos disponen de un respaldo judicial de primer nivel para elevar sus reclamaciones.
El efecto en cadena sobre el negocio de las opas y la supervisión de la CNMV
En el horizonte corporativo español asoman operaciones muy voluminosas. La OPA de exclusión de Acciona Energía es la más factible si, como se baraja, la matriz decide integrar completamente su filial de renovables. Cualquier desajuste en la fijación del precio equitativo se convierte ahora en una puerta abierta al litigio, sobre todo después de que el Supremo haya blindado la capacidad de los accionistas para discutirla.
El fallo cambia el equilibrio de fuerzas. Hasta ahora, los fondos discrepantes se topaban con un muro procesal que convertía sus impugnaciones en poco más que ruido. Con la decisión del Supremo, el coste de ignorar sus reclamaciones se eleva de forma sustancial para oferentes, asesores legales y supervisores. La CNMV queda bajo un escrutinio muy superior en la aprobación de los precios.
Más allá de la indemnización que pueda llegar, el verdadero impacto es sistémico. Las OPAs de exclusión son la vía natural para reordenar el capital de cotizadas con un accionista de control. Si cada operación comparable tiene ahora el potencial de acabar en los tribunales con un estándar de legitimación tan amplio, la industria de los deal advisors tendrá que reforzar las valoraciones y los informes sobre la equidad del precio.
Ese cambio no es menor: la CNMV tendrá que ser extraordinariamente cuidadosa y transparente en los procesos, porque los fondos tienen ya la munición judicial que antes les faltaba. La era de las OPAs exprés con escasa contestación efectiva puede estar llegando a su fin.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La nueva resolución de la Audiencia Nacional, prevista para el segundo semestre de 2027. Si el precio se declara no equitativo, sentará precedente en la supervisión de la CNMV.
- Reacción del valor: Aunque MásMóvil no cotiza, el precedente ya pesa en los descuentos que aplica el mercado a las cotizadas con OPA de exclusión en estudio, como Acciona Energía.
- Precedente sectorial: Las reclamaciones de Polygon en MásMóvil son espejo de las que se plantearon en Natra, Ezentis o en la OPA de Talgo. Todas comparten el mismo denominador común: el precio equitativo bajo examen.




