Iberdrola supera los 4.300 millones de beneficio en el primer semestre de 2026: sube un 21,7%

La eléctrica incrementa un 7,4% su ebitda y refuerza las inversiones en redes, mientras la inteligencia artificial comienza a trasladarse a la cuenta de resultados. La venta de los activos mexicanos, valorada en 3.650 millones, contribuye al beneficio reportado.

Iberdrola ha registrado un beneficio neto de 4.336,4 millones de euros en el primer semestre de 2026, un 21,7% más que un año antes, impulsado por la mayor base de activos en redes, la mejora de tarifas en todos sus mercados y la venta del negocio en México. La compañía que preside Ignacio Sánchez Galán refuerza su apuesta por la digitalización y la inteligencia artificial para seguir elevando su eficiencia operativa.

Claves de la operación

  • Beneficio récord con dos velocidades. El resultado neto reportado se dispara un 21,7%, pero el ajustado —que excluye plusvalías extraordinarias y ajustes fiscales— avanza un 7,8% hasta los 3.564,9 millones, en línea con las previsiones del mercado.
  • México sale del perímetro y Brasil gana peso. La desinversión en el país azteca, valorada en 3.650 millones de euros de valor de empresa, se completó en el trimestre y contribuye positivamente al resultado. Al mismo tiempo, Iberdrola ha tomado el control total de Neoenergia y ha sellado una alianza con el fondo soberano de Singapur (GIC) para siete proyectos eólicos en Brasil.
  • La inteligencia artificial entra en la cuenta de resultados. La compañía ha identificado la IA como palanca para optimizar procesos, desde la gestión de activos de red hasta la predicción de demanda, y espera que contribuya a sostener el crecimiento de márgenes en los próximos ejercicios.

Con estas cifras, Iberdrola confía en mantener un crecimiento del 8% en su beneficio ajustado para todo 2026 y en incorporar 2.100 megavatios renovables a su cartera. La digitalización y la inteligencia artificial son ya parte activa de la ecuación de eficiencia.

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El doble filo de la salida de México

La venta de los activos mexicanos, completada tras obtener las autorizaciones regulatorias, ha generado una plusvalía que engorda la línea de beneficio reportado pero también reduce la base de contratos, que cae un 6,8% interanual, hasta los 29,6 millones. Sin embargo, libera capital para concentrarse en mercados con mayor rentabilidad regulatoria, como Estados Unidos y Reino Unido.

El foco ahora está en Brasil: la adquisición del 100% de Neoenergia y el acuerdo con GIC para siete parques eólicos refuerzan la presencia en el país, donde el real se ha apreciado y ha contribuido a engordar la deuda en el balance, aunque con una rentabilidad esperada atractiva.

Redes más inteligentes y renovables: la digitalización que impulsa el ebitda

El negocio de redes, donde la compañía invierte en sensórica, big data y mantenimiento predictivo, ha visto aumentar su base de activos un 11,2%, hasta los 54.330 millones. La energía distribuida creció un 6,3% y el ebitda del grupo superó los 8.000 millones, un 7,4% más.

En generación, la capacidad instalada alcanza los 56.599 MW, de los cuales el 87% está libre de emisiones. Iberdrola produjo 61.318 GWh, un 0,7% más que en 2025, y el 92% de su electricidad careció de emisiones, consolidándose como uno de los grandes productores limpios de Europa.

La inteligencia artificial ha dejado de ser un experimento para Iberdrola: ya es una palanca que sostiene los márgenes.

El reto de la deuda y la competencia en el IBEX

La deuda financiera neta se sitúa en 53.971,7 millones de euros, 3.789,7 millones más que a cierre de 2025, en parte por el efecto divisa y el esfuerzo inversor. La emisión de bonos verdes por 1.500 millones de euros, estructurados en dos tramos a 4 y 10 años, demuestra la capacidad de acceso al mercado de capitales sostenibles.

Endesa, con una posición financiera más holgada, y Naturgy, centrada en la gestión de sus activos gasistas, no invierten en redes con la misma intensidad que Iberdrola. La apuesta de la compañía vasca por la digitalización y las renovables, combinada con la inteligencia artificial, busca asegurar una ventaja competitiva en costes operativos que el resto de energéticas del IBEX aún no replican.

El grupo que preside Ignacio Sánchez Galán ha sido pionero en la transición energética en España desde principios de siglo. Aquella apuesta, que muchos consideraron arriesgada cuando nació del legado de Iberduero e Hidrola, le ha permitido construir una cartera que hoy genera el 92% de su producción sin emisiones y que está blindada frente a los vaivenes del precio del CO2. La integración de las antiguas compañías regionales en 1992 sentó las bases de un gigante energético que hoy capitaliza más de 60.000 millones de euros en bolsa y que ha exportado su modelo de utility renovable a Estados Unidos, Reino Unido y Brasil. Ahora, la inteligencia artificial se perfila como el siguiente factor diferencial en un mercado donde la eficiencia define cada céntimo de euro de beneficio.

Con el guidance confirmado y una cartera de proyectos en ejecución, la atención se centra en si el mercado valorará en bolsa la capacidad de Iberdrola para convertir la digitalización en un crecimiento recurrente de los beneficios. La respuesta, a partir de los resultados del tercer trimestre.


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