Banco Santander ha recibido el visto bueno del Banco Central Europeo (BCE) para completar la adquisición de Webster Financial, según confirmó el consejero delegado, Héctor Grisi, durante la presentación de resultados trimestrales. La autorización, comunicada al banco el 21 de julio, representa un hito clave que allana el camino para cerrar la operación en el segundo semestre de 2026 y reforzar la presencia de Santander en el mercado estadounidense.
«Ayer recibimos la autorización del BCE para continuar con la transacción. Tenemos una relación muy constructiva con todos los supervisores», explicó Grisi en una conferencia con analistas. La aprobación se suma a la de los accionistas de Webster, que dieron su brazo a torcer a finales de mayo, y a la de la Oficina del Controlador de la Moneda (OCC), obtenida el 12 de junio.
El BCE despeja el camino regulatorio para la compra de Webster
La operación, anunciada el pasado mes de febrero, valora Webster en 12.200 millones de dólares (10.700 millones de euros) y convierte a Santander en un actor más relevante en el noreste de Estados Unidos. Con la luz verde del BCE, el banco presidido por Ana Botín supera el filtro del supervisor único europeo, que evalúa la solvencia y la viabilidad financiera de la adquisición.
No obstante, aún queda un escollo: la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos debe pronunciarse. La entidad española confía en obtener su aprobación sin contratiempos, dada la trayectoria de Santander en el país, donde ya opera con la marca Santander Bank y con Santander Consumer USA en financiación al consumo.
Una operación estratégica con retornos ambiciosos
Cuando Santander comunicó el acuerdo en febrero, fijó como objetivo alcanzar una rentabilidad sobre capital tangible (ROTE) del 18% en Estados Unidos para 2028. La compra de Webster aportará aproximadamente 10.000 millones de euros en activos ponderados por riesgo y se espera que genere un retorno sobre el capital invertido cercano al 15%, con una contribución positiva al beneficio por acción del 7-8% en el mismo horizonte.
Webster, con sede en Connecticut, cuenta con una fuerte implantación en banca minorista y comercial, segmentos en los que Santander busca ganar masa crítica para competir con gigantes como JPMorgan y Bank of America. La adquisición elevará la red de oficinas del grupo en EE.UU. y permitirá ampliar la oferta de productos transfronterizos para pymes con intereses en ambos lados del Atlántico.

La operación, valorada en 12.200 millones de dólares, constituye la mayor apuesta de Santander en Estados Unidos desde la adquisición de Sovereign en 2006.
Análisis: el encaje de la operación en la hoja de ruta estadounidense
La compra de Webster encaja en la estrategia de Ana Botín de incrementar el peso del negocio estadounidense en el grupo, que hoy representa alrededor del 15% del beneficio. Mientras que competidores como BBVA vendieron su filial estadounidense a PNC en 2021, Santander ha optado por redoblar su apuesta, aprovechando la fortaleza del dólar y los márgenes más elevados del mercado.
La integración de Webster permitirá a Santander optimizar su estructura de financiación y mejorar la oferta de productos, especialmente en banca comercial transfronteriza. El banco estima que las sinergias de costes e ingresos generarán un impulso significativo al ROE del área, aunque el plazo para materializarlas se extienda hasta 2028.
El escollo pendiente, la autorización de la Reserva Federal, se considera un trámite, pero no está exento de riesgo en un entorno de mayor escrutinio regulatorio en Estados Unidos. La entidad ya ha superado con éxito el análisis del BCE y de la OCC, dos filtros exigentes, lo que refuerza la confianza en un cierre sin sobresaltos.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La próxima comunicación de la Reserva Federal sobre la operación. Un pronunciamiento favorable despejaría el camino para el cierre en el segundo semestre de 2026.
- Reacción del valor: La cotización de Santander apenas se movió tras conocerse la autorización del BCE; el mercado ya descuenta el éxito de la operación y ahora se centra en la ejecución de las sinergias a partir de 2027.
- Precedente sectorial: La venta de la filial estadounidense de BBVA a PNC mostró el apetito por consolidar presencia en EE.UU. La compra de Webster confirma que Santander apuesta por crecer de forma inorgánica en un mercado donde los grandes bancos nacionales están acelerando su digitalización.




