Cada vez es más común encontrar personas que comparten su vida con animales. De hecho, se ha demostrado que tener mascota nos brinda beneficios a nivel emocional, de tal modo que se han convertido en miembros de la familia de pleno derecho. Más allá de la compañía, su impacto en nuestra salud mental es incuestionable.
Tener mascota nos beneficia a nivel emocional
Convivir con mascotas representa la realidad de muchas personas. El número de animales de compañía ha aumentado de manera exponencial en los últimos años e incluso se han aprobado leyes de bienestar animal que han dejado de tratarlos como objetos para reconocerles su naturaleza de seres sintientes.
Asimismo, se ha demostrado que tener mascota nos beneficia de múltiples formas a nivel emocional y combate algunas de las epidemias del siglo XXI, como la soledad.
Menos estrés y ansiedad
Entre otros de sus muchos beneficios, tener mascota nos ayuda a reducir el estrés. Esto se debe a que con ella interactuamos de diversas maneras (acariciándola o jugando). Es más, el simple hecho de observar a nuestro perro o gato puede disminuir los niveles de cortisol y aumentar la liberación de oxitocina.
Asimismo, las mascotas nos conectan con la realidad y su presencia nos da tranquilidad, sobre todo, cuando se presentan cambios en nuestra vida.
Combate la soledad
Una de las mayores epidemias del siglo XXI es la soledad no deseada. En una sociedad en la que se vive deprisa y prima el individualismo, sobre todo, en la ciudad, tener mascota puede ayudarnos a no sentirnos solos, pues nos acompañan en todo momento.
Además, las mascotas dan afecto sin exigir nada a cambio, lo que promueve un vínculo emocional entre las personas y ellas muy fuerte. Cuidarlas, seguir unas rutinas, responsabilizarnos y, en definitiva, mantenerlas hacen que estemos pendientes de ellas y no demos paso a los pensamientos intrusivos.
Mejora el estado de ánimo y la autoestima
Otro de los beneficios indudables de tener mascota se encuentra en la mejora tanto de nuestro ánimo como de nuestra autoestima. Cuidarla y mantenerla nos hacen sentir útiles, mientras que su presencia nos alegra los días.
La convivencia responsable con mascotas y procurar el bienestar animal pueden llegar a reducir de manera significativa la depresión, al tener que pensar en alguien más que no somos nosotros.
Apoyo en los momentos complicados
Tener mascota también nos puede ayudar a superar mejor los momentos difíciles que nos plantea la vida. Duelos, enfermedades… su sola presencia nos ofrece consuelo y, en ocasiones, para muchas personas sus mascotas se convierten en su refugio emocional.
Debido a esta tendencia a apoyarnos en ellas, la presencia de animales de terapia cada vez es más frecuente en residencias u hospitales. El hecho de que podamos conectar con ellos a nivel emocional demuestra los convierte en asistentes perfectos para quienes necesitan recuperarse tanto física como mentalmente.
Te hacen aprovechar el tiempo libre y obligan a interactuar
Otra de las ventajas de tener mascota es que te obligan a gestionar bien tu tiempo libre. Sucede, sobre todo, con los perros, a los que hay que sacar a la calle y pasear varias veces al día. Así, aparte de mantenernos en forma, también nos ayudan a socializar, ya que es probable que se acerquen otras personas con perros (o no) a nosotros para conocer al animal.
Por eso, tener perro es tan beneficioso para personas que son tímidas o les cuesta interactuar con el resto. Gracias a él pueden entrar en dinámicas sociales en las que difícilmente lo harían por iniciativa propia.
Beneficios en cualquier etapa de nuestra vida
Tener mascota no es una cuestión de juventud. En cada etapa de nuestra vida nos aporta diferentes beneficios. A los niños les ayudan a desarrollar la empatía y el sentimiento de responsabilidad, mientras que para los adultos suponen un pilar en su equilibrio emocional, además de hacerles compañía.
No obstante, las personas mayores también pueden beneficiarse mucho de su compañía. Tener mascota les ayuda a no sentirse solos y no aislarse. Además, tener que sacarla o estar pendiente de ella para alimentarla y cuidarla como se merece, mejora su salud física y mental.
Tener mascota, en definitiva, mejora nuestra calidad de vida. Aunque hay que reflexionar bien antes de tenerla, pues debemos asegurarnos de que podemos cumplir con todo lo que requiere, su impacto en nuestras emociones y, en general, en nuestro estilo de vida es incuestionable.




