El Brent se desploma a 114$ tras tocar 126$ por bloqueo a Irán

El crudo cierra a 114 dólares tras tocar máximos intradía de 126 por el despliegue naval estadounidense en Ormuz. La liberación coordinada de reservas estratégicas y la débil demanda china frenan la escalada, pero la prima de riesgo geopolítica sigue intacta.

El precio del petróleo Brent cerró la sesión a 114 dólares por barril después de haber rozado los 126 en las primeras horas de cotización, en una jornada marcada por el bloqueo naval ordenado por la Administración Trump sobre las exportaciones iraníes y por el cierre efectivo del estrecho de Ormuz. La caída del 3,4% respecto al pico intradía deja un cuadro confuso: la prima de riesgo geopolítica sigue intacta, pero los compradores no quieren perseguir el mercado a cualquier precio.

La sesión empezó con el Brent disparado tras conocerse que la Marina estadounidense había desplegado dos grupos de combate en aguas próximas al estrecho. Llegaron las órdenes de venta. Los traders más cortoplacistas recogieron beneficios en la zona de los 126 dólares, un nivel que el crudo no tocaba desde el verano de 2022, y la curva fue corrigiendo hasta cerrar en 114.

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El cierre de Ormuz vuelve a marcar el precio del petróleo Brent

El detonante es conocido y recurrente. Por el chokepoint del estrecho de Ormuz pasa, en condiciones normales, alrededor del 20% del consumo mundial de crudo y aproximadamente un tercio del comercio marítimo de petróleo, según datos publicados por la Energy Information Administration estadounidense. Cualquier interrupción real o creíble dispara el precio.

Esta vez el bloqueo no es retórico. El Pentágono ha confirmado que está deteniendo cargueros con bandera o destino vinculado a refinerías iraníes, y Teherán ha respondido cerrando el tránsito a buques con pabellón aliado de Washington. El resultado es un cuello de botella que afecta tanto al crudo iraní como a las exportaciones de Arabia Saudí, Emiratos, Kuwait e Irak, que comparten ruta. Por contexto histórico: el último episodio comparable fue la crisis de los petroleros de 2019, pero entonces el Brent solo escaló un 15% y se normalizó en tres semanas. Hoy hablamos de subidas acumuladas del 38% en 30 días.

La OPEP+ no ha convocado reunión de emergencia, aunque fuentes del cártel citadas por agencias del Golfo apuntan a que podría adelantarse el encuentro previsto para finales de mayo de 2026. Arabia Saudí dispone de capacidad ociosa, pero sacarla al mercado mientras Ormuz esté bloqueado es físicamente complicado: el crudo tiene que salir por algún sitio, y el oleoducto Este-Oeste no absorbe todo el volumen.

Por qué el Brent corrige desde 126 a pesar del riesgo

Aquí es donde el mercado se vuelve interesante. Si el riesgo de suministro es real, ¿por qué cae el precio un 3,4% en la misma sesión? Tres factores explican la corrección.

El primero es técnico. Los 125-127 dólares son una zona de resistencia muy vigilada por los algoritmos cuantitativos, y al tocarse se activaron órdenes automáticas de venta. El segundo es la liberación coordinada de reservas estratégicas: Estados Unidos, Japón y Corea del Sur anunciaron un primer tramo de 90 millones de barriles, según el comunicado conjunto recogido por la Agencia Internacional de la Energía. El tercero, y quizá el más relevante, es la demanda. China sigue sin recuperar el ritmo de importaciones de 2023 y los datos preliminares de abril, según fuentes del mercado sin confirmación oficial todavía, apuntan a una caída del 6% interanual en el consumo industrial.

guerra Irán crudo

Hay otro elemento incómodo: las refinerías europeas tienen inventarios por encima de la media estacional. No están comprando con desesperación. Eso quita presión inmediata al precio físico, aunque los futuros sigan reflejando la prima de miedo.

Análisis: una crisis que mezcla geopolítica vieja y mercado nuevo

He cubierto varios episodios de tensión en Ormuz desde 2012, y este tiene un perfil distinto. Lo que estamos viendo no es solo una crisis de oferta, sino el choque entre tres fuerzas que rara vez actúan a la vez: una decisión política unilateral de Washington con efecto inmediato sobre el suministro, una demanda asiática mucho más débil de lo que el consenso descontaba, y un mercado financiero del crudo dominado por traders algorítmicos que amplifican los movimientos en ambas direcciones.

Mi lectura, con la cautela que el momento exige, es que los 126 dólares fueron un pico de pánico más que un nuevo suelo. El Brent puede mantenerse en la franja 105-118 dólares durante semanas si el bloqueo continúa, pero romper al alza de manera sostenida exigiría un ataque directo a infraestructura saudí o un escalado militar que ahora mismo nadie en Washington parece querer. Tampoco lo quieren en Riad ni en Abu Dabi, que llevan dos años trabajando para reposicionarse como proveedores fiables frente al Golfo de México.

El riesgo real no es el precio puntual, sino la prima estructural que se incorpora al crudo durante los próximos trimestres. Una prima de 15-20 dólares mantenida hasta finales de 2026 cambiaría las cuentas de las aerolíneas europeas, golpearía el margen de las refinerías independientes y obligaría al BCE a recalibrar la senda de tipos que tantos meses ha costado fijar. La inflación energética nunca llega sola.

El próximo punto a vigilar es la reunión técnica del comité de seguimiento de la OPEP+ del 18 de mayo y la respuesta china, que hasta ahora ha sido sorprendentemente discreta. Si Pekín se mueve para mediar, el suelo del Brent podría ceder rápido. Si calla, los 114 dólares serán un descanso, no un techo.


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