Ryanair cambia la estrategia de facturación del equipaje

Ryanair sigue buscando opciones para reducir los reclamos de los usuarios por los problemas con el equipaje. Ha sido una de las rencillas permanentes de la empresa, por la posición de los usuarios y del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030. De momento es un cambio simple, pidiendo a los usuarios que lleguen una hora antes del despegue para facturar el equipaje, con la idea de evitar discusiones y reclamos en la puerta de embarque.

La medida entrará en vigor el próximo 10 de noviembre y la empresa lo justifica como una estrategia para evitar los embotellamientos de usuarios en los aeropuertos. «El objetivo es dar más tiempo a los pasajeros para pasar por los controles de seguridad del aeropuerto y las colas de pasaportes, lo que reducirá el pequeño número de pasajeros que actualmente pierden la salida de su vuelo porque se quedan atrapados en estas colas del aeropuerto».

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Según la empresa, la medida «permitirá que el 20% de los pasajeros de Ryanair que deseen facturar equipaje dispongan de un poco más de tiempo para pasar los controles de seguridad y pasaportes del aeropuerto y llegar a su puerta de embarque antes de que comience el embarque». Es un cambio significativo, sin embargo, en las opciones de viaje que tienen las empresas «low cost».

Consejero delegado de RyanAir. Fuente: Agencias
Consejero delegado de RyanAir. Fuente: Agencias

«El 80% restante de los pasajeros que no facturan equipaje no se verán afectados y seguirán facturando en línea (antes de llegar al aeropuerto) y dirigiéndose directamente a su puerta de embarque al llegar», sentencia el comunicado de la irlandesa sobre el cambio en las medidas.

El problema, como casi siempre, es que Ryanair está en el ojo de varios huracanes. La empresa que dirige el siempre beligerante Michael O’Leary es la cara más visible del cobro por el equipaje de mano, y además su duelo con Aena, por lo que consideran unas tarifas operativas abusivas, los ha llevado a abandonar varios aeropuertos del país que, de momento, no han conseguido reemplazo para todas las conexiones perdidas.

AUMENTO DE LOS ESPACIOS DE AUTOSERVICIO

Con la idea de seguir facilitando la llegada de los usuarios a los vuelos, la empresa también quiere aumentar la cantidad de quioscos de autoservicio en los aeropuertos donde está presente. En esta situación, la apuesta la consideran necesaria para intentar evitar este tipo de problemas, sobre todo porque cada vez son más las opciones «low cost» que hacen competencia al plan de negocios de la irlandesa en los grandes aeropuertos españoles.

En total esperan que más del 95% de los aeropuertos donde operan tengan quioscos de autoservicio para el mes de octubre. No es un dato secundario, sobre todo por el reto permanente de que los usuarios de la «low cost» se sientan lo suficientemente cómodos para repetir con ellos a futuro, y hacerlo sin reventar su modelo de precios, clave para seguir compitiendo con los gigantes de la industria.

Pero lo cierto es que siguen creyendo que su número seguirá creciendo. Ryanair es ya la aerolínea más popular de los aeropuertos españoles, a pesar de los problemas que han tenido con Aena y varios ministerios, y esperan que de cara al verano este número crezca. De momento, tienen algunas ventajas claras, en particular por el combustible que ya tienen almacenado, y que esperan les permita evitar un aumento radical de los precios de los vuelos o las cancelaciones en la temporada estival.

RYANAIR APUNTA A OTRO VERANO EXITOSO

De momento, Ryanair ha mantenido estos dos cambios para después del verano, pero ya hay uno que empieza a funcionar. La empresa ha eliminado del todo el uso de los pases de embarque en papel, haciendo que los usuarios deban usar la opción digital en su aplicación. Es un cambio que ya ha generado la molestia de organizaciones de protección del usuario, como FACUA, y ha generado dudas claras de cara a la posibilidad de que la medida sea discriminatoria para los usuarios.

Avión de Ryanair. Fuente: Agencias
Avión de Ryanair. Fuente: Agencias

Es un reto que tendrán que atravesar en las próximas semanas, y que de nuevo puede marcar su relación con los usuarios y las instituciones españolas. En esta situación puede ser solo otro reto para estas industrias, sobre todo por la mezcla de controversias que acumulan en el territorio ibérico.


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