Ryanair se arriesga a otra guerra pública por los billetes digitales

Ryanair sigue adelante con la idea de eliminar la versión física de sus pases de embarque.

Ryanair se sigue sintiendo cómoda entre controversias. La empresa ha dado el paso de eliminar las tarjetas de embarque físicas y ha definido un modelo netamente digital, que pide a los usuarios tener la aplicación de la empresa para poder entrar en las terminales y abordar los vuelos que hayan comprado. Es una decisión que ya habían anunciado, justificándose en un menor consumo de papel de cara a los usuarios.

Es un paso que habían prometido hace meses, y aunque fue más lento, quizás, de lo esperado, finalmente la medida empezará a aplicarse desde esta semana. Ya han enviado un mensaje a los poseedores de billetes de avión para las próximas semanas, recordando que no se trata de una opción, sino de un cambio en la estrategia de la empresa de cara al futuro inmediato.

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Sin embargo, hay preocupaciones de que esta medida acabe siendo discriminatoria. La preocupación ante el crecimiento de la brecha digital ya ha sido señalada por organizaciones como la OCU y FACUA. Esto los puede volver a poner en la mira del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030; este ya ha señalado a la «low-cost» irlandesa por la forma en que manejan la situación del equipaje de mano. También se preocupa por la decisión de abandonar parte de los aeropuertos españoles por el precio de las tarifas impuesto por Aena.

En esta situación, será interesante seguir de cerca cómo las instituciones de protección del consumidor operan de cara al futuro inmediato. Ya Ryanair ha recibido denuncias por cobrar a los usuarios por el equipaje de mano, pero no por ello ha cambiado su política. Por otro lado, organizaciones como IATA han defendido este tipo de medidas, no solo por motivos de sostenibilidad, sino por la posibilidad de que sirvan para mantener la oferta de precios actuales en las líneas aéreas.

RYANAIR CONSIDERA QUE SE TRATA DE UNA INNOVACIÓN

En cualquier caso, la empresa irlandesa ha defendido su medida. Para ellos, la digitalización de los billetes y las tarjetas de embarque es una necesidad de cara a los cambios del sector. Han asegurado que el cambio les permitirá ahorrar unos 40 millones de euros al año, lo que también defienden que se verá reflejado en el precio de cara a los usuarios. Aun así, hay preocupaciones reales al no dar la opción de usar una tarjeta de embarque físico, y el efecto que esto puede tener para los usuarios con menor capacidad o acceso a las opciones digitales.

Michael O'Leary CEO de Ryanair. Fuente: Agencias
Michael O’Leary CEO de Ryanair. Fuente: Agencias

Por otro lado, han defendido que el cambio no afectará a la mayoría de sus usuarios. La empresa irlandesa ha señalado que, en la práctica, el 80% de sus usuarios ya utilizan el formato digital, por lo que no es un gran cambio de cara a la mayoría. Eso sí, avisan ya al otro 20% que, aunque la aerolínea continuará teniendo mostradores de facturación y «check-in», si un pasajero llega al aeropuerto sin haber facturado en línea, tendrá que pagar la tasa de facturación en el mostrador.

La realidad es que, antes o después, es de esperar que haya un reclamo en uno de estos mostradores. Lo cierto es que no solo afecta a los usuarios que tengan menos capacidad de utilizar formatos digitales, sino que también se trata de un problema que pueden tener algunos de los pasajeros que no se enteren a tiempo del cambio en el formato.

OTRA CONTROVERSIA PARA LA EMPRESA

Tampoco debería ser una sorpresa que la empresa decida atravesar este tipo de situaciones antes que nadie. Las controversias son una parte normal de su día a día y de su estrategia comunicacional; es una forma de operar que va desde sus redes sociales, en particular su cuenta de X (la plataforma antes conocida como Twitter), hasta su consejero delegado, Michael O’Leary.

Puestos de la compañía Ryanair en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, a 23 de agosto de 2025. Fuente: Agencias
Puestos de la compañía Ryanair en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, a 23 de agosto de 2025. Fuente: Agencias

Por tanto, las posibles críticas de la OCU o FACUA son una situación clave. La realidad es que, para una empresa que ha señalado al ministro de Consumo como un «loco comunista», las críticas por eliminar la opción de papel no deben ser demasiado preocupantes. A pesar de todo, si algún pasajero queda fuera del vuelo, esto puede traducirse en una indemnización o en una denuncia más grave en el futuro inmediato.


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