California acusa a Amazon de inflar precios en Walmart y Target

La fiscal general Rob Bonta revela documentos que acusan al gigante de Seattle de coaccionar a Levi Strauss y otras marcas para encarecer productos en Walmart, Target y Home Depot. El caso se suma a la demanda federal de la FTC y abre un nuevo frente regulatorio.

La demanda antimonopolio de California coloca a Amazon ante la mayor acusación de fijación de precios del comercio digital en Estados Unidos. La fiscal general Rob Bonta revela documentos judiciales que apuntan a un esquema para elevar artificialmente los precios en Walmart, Target y Home Depot, con consecuencias directas para la cotización del gigante de Seattle.

Claves de la operación

  • California señala coacción sobre marcas como Levi Strauss. Los documentos describen que Amazon habría presionado a proveedores para que no ofreciesen precios más bajos en plataformas rivales, bajo amenaza de perder visibilidad en su catálogo.
  • El daño alcanzaría a Walmart, Target, Home Depot y Chewy. La tesis del fiscal apunta a un efecto cascada: consumidores pagando de más en los principales minoristas estadounidenses, no solo en Amazon.
  • Nueva presión regulatoria sobre la cotización de Amazon. El caso se suma a la demanda federal de la FTC y a las investigaciones europeas bajo la DMA, reabriendo el debate sobre la valoración bursátil del grupo.

El cerco antimonopolio se estrecha sobre el comercio digital estadounidense

Los documentos desvelados esta semana por la fiscalía de California describen un mecanismo que el sector venía señalando desde hace años. Amazon, según la acusación, habría vigilado de forma sistemática los precios que sus proveedores ofrecían en plataformas competidoras. Cuando detectaba precios inferiores fuera de su ecosistema, penalizaba al proveedor retirándole visibilidad, la casilla de compra destacada o incluso la posibilidad de vender en Prime.

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El caso de Levi Strauss aparece como ejemplo central del esquema denunciado, junto con otras marcas cuya identidad el fiscal ha mantenido parcialmente oculta por cláusulas de confidencialidad. El efecto, según Bonta, es un suelo artificial de precios que se traslada al consumidor final.

Bloomberg adelantó el pasado 20 de abril que entre los minoristas perjudicados figuran Walmart, Home Depot y Chewy, además de Target. Es decir: la acusación no se limita al mercado dentro de Amazon, sino que señala un encarecimiento transversal del retail estadounidense.

El mercado no se lo ha creído del todo. La cotización de Amazon apenas se movió en la apertura posterior a la publicación, aunque analistas de Wall Street ya advierten que el riesgo judicial acumulado pesa sobre el múltiplo de valoración.

¿Qué se juega Amazon más allá de la multa?

El caso californiano se suma a un expediente ya denso. La FTC presentó en 2023 una demanda federal que sigue abierta y que persigue, en esencia, el mismo tipo de práctica. Bruselas, por su parte, mantiene bajo observación a Amazon dentro del marco de la Digital Markets Act, con foco en la gestión de su marketplace y la relación con vendedores terceros.

La acumulación de frentes tiene implicaciones que van más allá del importe de una eventual sanción. La Comisión Europea podría usar el material probatorio californiano como referencia indirecta en sus propias investigaciones, igual que hizo con los documentos internos de Google en los casos Android y Shopping.

Para el consumidor europeo, y en particular el español, la pregunta relevante es hasta qué punto prácticas equivalentes se replican en este mercado. Observamos que la cuota de Amazon en comercio electrónico en España supera el 28% según las últimas estimaciones de Kantar, un peso que la convierte en interlocutor forzoso para cualquier marca de consumo con ambición nacional.

La acusación californiana traslada el foco desde los precios dentro de Amazon hacia un encarecimiento generalizado del comercio minorista, un salto cualitativo que cambia la escala del debate antimonopolio.

Cabe recordar que Amazon ha negado sistemáticamente este tipo de acusaciones. En respuestas previas a la FTC, la compañía defendió que sus políticas persiguen ofrecer el precio más competitivo al consumidor, no lo contrario. El choque entre ambas narrativas, bajo o sobre coste, es precisamente lo que tendrá que dirimir el tribunal.

Lecturas para el ecosistema digital español y europeo

En esta redacción entendemos que el caso tiene tres derivadas relevantes para el lector español. La primera afecta a marcas exportadoras. Compañías como Inditex, Puig o Pascual dependen cada vez más de canales digitales internacionales y observan con atención cómo se redefine el contrato entre plataforma y proveedor. Si los tribunales estadounidenses validan la tesis de la fiscalía, la negociación de condiciones comerciales cambiará.

La segunda derivada afecta a la competencia local. PcComponentes, MediaMarkt España y El Corte Inglés llevan años intentando construir marketplaces alternativos con márgenes razonables. Una sentencia adversa para Amazon abriría una ventana competitiva real, no meramente discursiva.

La tercera lectura es regulatoria. La CNMC española ha incrementado su actividad sobre plataformas digitales, aunque sin llegar nunca a la contundencia de la FTC o de Bruselas. El antecedente histórico es elocuente: en el caso Booking, la CNMC fue pionera en Europa al imponer una multa de 413 millones en 2024, un precedente que podría inspirar actuaciones sobre otros marketplaces. La diferencia de escala con Amazon, no obstante, es abismal.

Tampoco conviene exagerar. El proceso judicial será largo, probablemente varios años, y Amazon cuenta con recursos legales ilimitados para estirarlo. La próxima vista preliminar está prevista para el verano de 2026 según la documentación presentada por el fiscal, y marcará el primer termómetro real de hacia dónde se inclina el tribunal. Hasta entonces, lo que se juega en California va mucho más allá de Amazon: se juega el marco contractual sobre el que opera la mitad del comercio minorista estadounidense.


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