Repsol afronta un trimestre y un medio plazo complicados por el refino, pero el mercado ya lo descuenta

La producción se mantiene estable en el corto plazo, pese a que financieramente se reduce. El corto plazo anticipa una bajada de rendimiento en el medio.

Repsol ha publicado un adelanto de los resultados de su primer trimestre del año, unos datos que a los analistas les ha generado preocupaciones en el corto plazo, ya que ha presentado un rendimiento inferior en el corazón de los beneficios de la compañía: el refino. Los analistas de Berenberg recogen que este peor rendimiento se ha traducido en una reducción frente al consenso del mercado, donde el EBIT estimado para el primer trimestre es de 1.300 millones de euros, además de un beneficio neto ajustado de 875 millones, un 5% menos que lo estimado por el consenso.

Un conjunto de cifras que a pesar de formar una revisión a la baja del BPA (beneficio por acción) de la compañía para 2026 en un 20,6% afectando a también a ejercicios posteriores y por lo tanto apuntando a un futuro de peores márgenes de refino por una posible normalización de los precios (pese a la volatilidad iraní); los analistas alemanes sostienen que Repsol es atractiva, no por mejorías en rendimiento, sino por valoración.

Publicidad

Repsol: balance mixto por un upstream débil y problemas en la captura de los márgenes de refino

De hecho, Berenberg apunta a que el mercado ya ha descartado un escenario de descenso de rendimiento, que si se le suma a que de base Repsol cotiza barato con un PER de 6 veces los beneficios, al igual que un flujo de caja libre superior del 10-11% y un dividendo por encima del 5%, da pie a una empresa rentable en cuanto a inversión que una vez superado su ciclo bajista en el medio plazo podría crecer. De ahí que los alemanes recomienden Comprar con un precio objetivo de 27 euros la acción.

Repsol: mejoras de producción y caídas del refino a corto plazo

Según apunta el último informe de los teutones, Repsol podría reflejar un comportamiento sólido dentro del negocio de upstream , donde presenta una producción de 539.000 barriles equivalentes diarios, un nivel estable interanual y un 3% superior al consenso. No obstante, pese a esta mejora operativa, el EBIT de este negocio es revisado a la baja alcanzado hasta los 511 millones de euros. Esto se debe a que gran parte de esa producción no es consolidada o propia al 100% de Repsol, sino que es compartida con otras empresas con las que participa la compañía en la producción de crudo; reduciendo así su impacto en resultados.

Repsol entra en una fase de aceleración gracias a la mejora operativa y disciplina en inversiones 
Repsol Campus LEED® Platino. Fuente: Repsol

No obstante la debilidad en este corto plazo se sitúa en el refino, donde a pesar de que manejen un margen de 10,9 dólares por barril (más del doble del año anterior), queda por debajo del consenso y presenta tanta volatilidad que según las previsiones del banco se situaría en torno a los 9 dólares al final del trimestre; sumado a una menor tasa de utilización de las refinerías. Por ello, se espera que el EBIT del segmento industrial se recorte un 10% hasta los 608 millones de euros.

Las razones que apuntan a esta situación residen en la volatilidad por las tensiones geopolíticas. Irán ha ha generado momentos en los que el crudo ha superado los 100 dólares el barril, traduciéndose en picos puntuales de beneficios para la compañía y que además en el corto plazo podrían incluso sostener unos márgenes de beneficios altos en refino. No obstante el informe advierte que es una situación coyuntural y muy poco lineal en el tiempo.

hombre en la gasolinera con el coche de cerca Merca2.es
Acto de echar gasolina. Fuente: Merca2

De hecho, el informe insiste que debido a las volatilidades que está generando el conflicto de Irán en el precio de la energía, muchas veces el crudo sube más rápido que lo hacen los productos refinados, perjudicando a este sector de la compañía que es el corazón de sus beneficios. Es decir, los precios del crudo fluctúan tanto y tan rápido por la situación iraní, que ni si quiera Repsol puede capturar estos aumentos como márgenes porque el precio de los refinados no reacciona tan rápido como el crudo.

Un medio plazo también complicado

De hecho, las estimaciones de los analistas utilizan un precio medio del Brent en 2026 en torno a los 85,8 dólares el barril, con una normalización progresiva hacia los 70 dólares cara a 2028. Por lo que con estas previsiones y datos, en Berenberg apuntan a que se realizará un ajuste estructural, donde el beneficio por acción (BPA) esperado para 2026 se reduce un 20,6%, con recortes adicionales del 16,7% en 2027 y del 18,6% en 2028. Estas revisiones reflejan una visión más prudente sobre la evolución de los márgenes y de los precios de las materias primas en el medio plazo.

No obstante, hay que recordar que la tesis de inversión de Berenberg es Comprar pese a este peor rendimiento operativo que podría prolongarse en el medio plazo; y esto se debe a que Repsol es sólida financieramente. En este sentido, los alemanes apuntan a un flujo de caja operativo previo a capital circulante de aproximadamente 1.500 millones de euros en el trimestre.

Aún así, este flujo se ve parcialmente compensado por salidas de caja relevantes, incluyendo alrededor de 600 millones en dividendos y recompras. Por lo que, a pesar de ello, en el conjunto del ejercicio 2026 los analistas proyectan un flujo de caja libre superior a 3.100 millones de euros, lo que implica una rentabilidad sobre flujo de caja (FCF) superior al 11%.

Plataforma marítima de Repsol. Fuente: Repsol
Plataforma marítima de Repsol. Fuente: Repsol

En términos de balance, Repsol destaca por una reducción progresiva de la deuda neta desde 2.433 millones de euros en 2025 hasta 2.030 millones en 2026 y en torno a 1.300 millones en 2028. Esto se traduce en ratios de apalancamiento muy contenidos, con una deuda neta sobre EBITDA cercana a 0,2 veces, lo que proporciona margen para sostener la política de remuneración al accionista.

Finalmente, pese al deterioro en las previsiones de beneficios, la recomendación de Comprar se mantiene también debido a la atractiva valoración de la compañía. Con un PER estimado de 6,3 veces para 2026, una rentabilidad por dividendo superior al 5% y una elevada generación de caja, el mercado parece estar descontando un escenario más negativo del previsto por los analistas.

Por lo que, en definitiva, pese a que la volatilidad del conflicto de Irán esté causando estragos en el rendimiento de Repsol, sumado a unas previsiones de normalización de los precios del Brent que castigarían en el medio plazo a los beneficios de la compañía. Berenberg sostiene que en el corto plazo es un caso coyuntural, mientras que más allá de 2026 se trata de un proceso cíclico propio de las petroleras.


Publicidad