Trump amenaza con cerrar aeropuertos santuario y perder 8.000 millones en el Mundial 2026

La industria turística calcula pérdidas millonarias y miles de empleos si la Casa Blanca cumple su amenaza. Dentro del propio gobierno hay voces que la consideran inviable, pero la incertidumbre ya enfría las reservas a 12 días del pitido inicial.

A apenas dos semanas del pitido inicial del Mundial 2026, la administración de Donald Trump ha puesto sobre la mesa una amenaza que podría paralizar los aeropuertos de las principales ciudades estadounidenses. El secretario de Seguridad Nacional, Mark Moin, confirmó en Fox News que se plantea bloquear la entrada de vuelos internacionales a las llamadas “ciudades santuario”, aquellas que limitan la cooperación de la policía local con las autoridades migratorias federales. La medida, en plena escalada retórica contra la inmigración, amenaza con coincidir con uno de los eventos más globales y lucrativos del planeta.

La amenaza directa a los aeropuertos santuario

En sus declaraciones, Moin presentó la propuesta como una respuesta a las protestas y a la huelga de hambre de cientos de inmigrantes detenidos frente a un centro del ICE en Nueva Jersey. DW Español ha seguido el caso de cerca y su corresponsal financiera en Nueva York, Ana Nieto, explicó que el plan afectaría de lleno a aeródromos de Nueva York, Chicago, Filadelfia, Denver, Los Ángeles, San Francisco y Seattle, entre otros. Dejar a las aduanas sin procesar la entrada de pasajeros internacionales supondría un caos logístico sin precedentes justo cuando el país debería estar recibiendo al mundo.

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La figura de las ciudades santuario no es nueva. Hace meses que el gobierno federal presiona a esos territorios para que entreguen datos y cooperen con las deportaciones. Pero nunca se había amenazado con cortar el flujo aéreo como herramienta de castigo. Para el secretario, es una opción “extrema, pero una opción”, según recogió también la cadena Fox. La corresponsal señaló que Moin ya había trasladado esta posibilidad al sector turístico el pasado 13 de mayo, sin que hubiera entonces un rechazo frontal.

8.000 millones de dólares en juego y 50.000 empleos

Mientras el pulso político sube de tono, la industria de los viajes ha hecho números. La Asociación de Viajes de Estados Unidos, citada por Ana Nieto en DW Español, calcula que solo la eliminación de oficiales de aduana en el aeropuerto internacional de Newark podría costar 8.000 millones de dólares en gastos de visitantes internacionales perdidos. La cifra, escalofriante, arrastra además la posible destrucción de 50.000 empleos y un efecto cascada sobre pequeños negocios que dependen del turismo.

Pero la patronal no se limitó a contabilizar pérdidas. En una declaración contundente, subrayó que un evento como el Mundial, que ocurre “una vez por cada generación”, no puede utilizarse como moneda de cambio en una negociación política. La advertencia es clara: el prestigio y la capacidad de atracción de Estados Unidos como destino se resienten cuando la inmigración se convierte en arma arrojadiza.

El éxito de un evento global, que ocurre una vez por cada generación, no puede usarse como una amenaza en una negociación.

— Asociación de Viajes de Estados Unidos, en declaraciones recogidas por DW Español

División en la administración: ¿cierre viable o simple farol?

El propio gobierno de Trump no tiene una postura unánime. El secretario de Transporte ya afirmó que no se pueden cerrar los viajes en avión a estados que discrepan de las políticas federales. Sin embargo, el fiscal general del Estado, también en Fox, restó importancia a las diferencias y calificó la idea de Moin como una opción “extrema, pero una opción”. Incluso un senador por Indiana la aplaudió como un castigo ejemplar para las ciudades que no cooperan. Ana Nieto recordó que esta división de opiniones deja en el aire la viabilidad real de la amenaza.

La ventana temporal es crítica. El balón empezará a rodar el 11 de junio. Varios analistas temen que, aunque la administración no ejecute finalmente el bloqueo, la mera discusión pública ya enfría las reservas de un turismo internacional que aún no se ha recuperado del bajón de 2025. La imagen de un país que amenaza con cerrar sus aeropuertos por disputas migratorias puede resultar más disuasoria que cualquier control de pasaportes.

El turismo internacional paga los platos rotos

La cronista financiera de DW Español fue tajante: el sector ya está viendo que la atracción del Mundial no se está concretando en reservas hoteleras. A las tensiones inflacionistas, que en otros lugares como Alemania empiezan a ceder gracias a subsidios al combustible, se suma ahora un riesgo político que pocos operadores habían previsto. Cada día de incertidumbre resta millones a una industria que esperaba el torneo como un punto de inflexión tras años de restricciones.

Como si fuera un partido mal negociado, la jugada de la administración Trump amenaza con dejar en fuera de juego a quienes hacen posible el espectáculo: el visitante, el pequeño empresario y el trabajador. El tiempo corre y las aduanas de Estados Unidos se preparan para recibir al planeta, siempre que la política les deje abrir las puertas.

Puedes ver el análisis completo en el vídeo original de DW Español en YouTube.

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