El salario real en España ya es menor que en 2018: Rallo desmonta a Sánchez con datos del INE

El economista desgrana el gráfico con el que el presidente pretendía demostrar que los españoles han ganado poder adquisitivo. Al ajustar por impuestos e inflación real, el salario neto medio cayó un 0,5% entre 2018 y 2024.

Pedro Sánchez ha vuelto a recurrir a las redes para defender su gestión económica. Esta vez, un gráfico publicado en X pretende demostrar que los trabajadores españoles han ganado poder adquisitivo desde 2018. Juan Ramón Rallo ha dedicado su último vídeo a desmenuzar ese gráfico y los resultados son demoledores: tras ajustar impuestos e inflación real, el salario neto medio está hoy por debajo del que se cobraba al inicio de su mandato.

En su análisis, Rallo contextualiza el mensaje presidencial: acosado por los casos de corrupción, el Gobierno estaría intentando desviar la atención con una supuesta mejora material de los ciudadanos. Marta Flitch y el propio Sánchez repiten que los salarios suben por encima de la inflación, pero los números cuentan otra historia. Su tuit asegura que el salario medio creció un 23% entre 2018 y 2024 mientras la inflación solo repuntaba un 19%. A simple vista parece una ganancia, aunque Rallo ya adelanta que la letra pequeña esconde trampas decisivas.

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Una ganancia que se queda en un 0,5% anual y un salario mediano aún peor

Rallo explica que, incluso dando por buenas las cifras oficiales, la mejora real del salario medio en seis años apenas habría sido del 3,3% acumulado, lo que equivale a un raquítico 0,5% anual. “No es una ganancia del 3,3% cada año; es a lo largo de todo el periodo”, subraya. Y si en lugar del salario medio tomamos el salario mediano para evitar el sesgo de las rentas más altas, el resultado es todavía más pobre: una revalorización real de poco más del 2% en todo el mandato.

La aparente mejora de los percentiles más bajos, que Sánchez cifra en un 42%, se explica por la subida del salario mínimo interprofesional impuesta por decreto, no por la buena marcha de la economía. “Se trata de coacción legal, no de un mercado laboral que tira al alza”, remarca el analista. Despues de restar la inflación, la ganancia real de esos colectivos antes de impuestos es limitada y, como veremos, la factura fiscal cambia por completo el panorama.

La corrección que incendia el gráfico: el salario neto real ya es menor que en 2018

Aquí entra la primera gran trampa, según Rallo. El gráfico difundido por Sánchez habla de salarios brutos, es decir, antes de cotizaciones sociales e impuestos. Para saber cuánto dinero queda realmente disponible, hay que mirar los salarios netos. Siguiendo los cálculos del profesor Santiago Calvo, que cita en el vídeo, el salario neto real medio en 2018 era de 19.228 euros anuales. En 2024, tras seis años de gobierno socialista, esa cifra cayó a 19.123 euros. “Estamos ante una caída del poder adquisitivo efectivo del 0,5%”, sentencia Rallo.

En seis años los salarios netos reales están estancados o incluso han caído. Eso no es un triunfo, es un grotesco fracaso de la política económica y laboral de este Gobierno.

— Juan Ramón Rallo

Ni siquiera puede hablarse de estancamiento: los trabajadores reciben hoy menos renta disponible real que al comienzo de la legislatura, una contradicción total con el relato triunfalista que se difunde desde Moncloa. Rallo insiste en que este retroceso no es por casualidad, sino el efecto combinado de una inflación que no ha sido absorbida por los incrementos salariales y una presión fiscal creciente que ha laminado la capacidad de compra.

La segunda trampa: una inflación que golpea más a los bolsillos más humildes

El vídeo añade otro factor que distorsiona aún más el espejismo. Sánchez aplica una misma tasa de inflación del 19,3% a todos los hogares, pero los datos de precios muestran que los bienes que más pesan en las rentas bajas se han disparado. Rallo detalla que la inflación de los alimentos entre 2018 y 2024 alcanzó el 36,3%, mientras que los alquileres, según portales inmobiliarios, se encarecieron al menos un 35%. “Es evidente que el coste de la vida para los trabajadores más pobres ha subido bastante más de ese 19,3% oficial, probablemente cerca de un 30%”, explica.

Con ese ajuste, la famosa mejora del percentil 10 se reduciría a apenas el 9% real en seis años, antes incluso de detraer los impuestos. “Que lo único que puedas exhibir tras seis años sea una ganancia tan magra para un grupo reducido de trabajadores, cuando la mayoría ha perdido o apenas ha mejorado, es un resultado más bien duro”, ironiza el economista.

Corrupción y propaganda: el debate que Sánchez quiere evitar

Rallo concluye que la mayor impostura del gráfico no es técnica, sino moral. Incluso si los datos fueran incontestables, no deberían servir para tapar los casos de corrupción que cercan al Ejecutivo. “Pedro Sánchez podría ser el mejor gobernante del mundo, que no lo es, y aún así si él o los suyos se han corrompido debería rendir cuentas”, afirma. La estrategia de presentar un tuit con un gráfico “truchado” solo añade una capa de propaganda a un debate mucho más grave.

El vídeo no deja puerta abierta al autoengaño: los salarios reales han retrocedido para la mayoría, la inflación ha golpeado con desigualdad y la presión fiscal ha empeorado la foto. Mientras tanto, el Gobierno insiste en una victoria de apenas medio punto anual que, después de impuestos, ni siquiera existe. El análisis de Juan Ramón Rallo aterriza estas cifras con un rigor que conviene no ignorar.

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