Tesoreras cripto liquidan bitcoin con pérdidas: fin a la acumulación corporativa

Sequans Communications abandona la estrategia de acumulación de bitcoin y vende el 70% de sus tenencias con pérdidas millonarias. Nakamoto y Bitcoin Treasury Corp también liquidan a descuento y alimentan las dudas sobre el modelo corporativo.

La estrategia de acumular bitcoin en los balances corporativos está empezando a resquebrajarse. Sequans Communications ha puesto fin a su tesorería cripto tras vender más del 70 % de sus tenencias con pérdidas millonarias, y tanto Nakamoto como Bitcoin Treasury Corp también han liquidado activos digitales con descuentos del 38 %. El movimiento cuestiona la sostenibilidad de un modelo que Strategy, con 840.000 bitcoins en cartera, ha convertido en seña de identidad.

Claves de la operación

  • Sequans abandona la tesorería cripto y vende 1.481 bitcoins. La compañía ha utilizado los ingresos para amortizar deuda convertible y se ha anotado 11,7 millones de dólares en pérdidas solo en el primer trimestre.
  • Nakamoto reduce sus tenencias un 5,2 % con un descuento medio del 38 %. Vendió 278 bitcoins a un precio de 73.700 dólares, muy por debajo de su coste de 118.194 dólares por unidad.
  • Bitcoin Treasury Corp liquida 12 unidades y presta otros 50 tokens. La empresa ha registrado 1,1 millones de dólares en números rojos por las ventas, en un contexto de estrechez de liquidez.

Ventas forzosas en las tesoreras cripto: el caso Sequans marca un punto de inflexión

Sequans Communications, que inició su andadura en el bitcoin en julio de 2025, ha decidido dar marcha atrás en menos de un año. Según su último comunicado, la empresa ha vendido 1.481 de los 2.139 bitcoins que poseía a cierre de 2025 para cancelar la totalidad de su deuda convertible. «La estrategia de tesorería ha finalizado. No vamos a continuar con esta estrategia y monetizaremos las tenencias que nos queden a lo largo del tiempo», reconocía la firma. Solo en los tres primeros meses del año, la venta de criptoactivos le generó unas pérdidas de 11,7 millones de dólares, cantidad que previsiblemente aumentará al liquidar las 658 unidades restantes.

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Nakamoto, por su parte, mantiene viva la apuesta, aunque con una posición cada vez más ajustada. En diciembre de 2025 atesoraba 5.342 bitcoins; a 31 de marzo solo le quedaban 5.064, tras vender 278 tokens. El descuento aplicado fue del 38 %, ya que el coste medio de adquisición ascendía a 118.194 dólares y los liquidó a unos 73.700 dólares. La compañía está atrapada, además, por un préstamo con Kraken que tiene como garantía 4.405 bitcoins, lo que limita su capacidad de maniobra. Nakamoto, que estuvo al borde de la exclusión del Nasdaq, ha recurrido a un contrasplit de 40 a 1 para evitar que sus acciones valieran centavos.

Bitcoin Treasury Corp también ha sufrido el impacto. Su cartera se redujo de 764 a 709 bitcoins en el primer trimestre, tras vender 12 unidades con una pérdida reconocida de 1,1 millones de dólares. Los otros 50 activos digitales los ha prestado, en lo que parece un intento de obtener algún rendimiento mientras la liquidez escasea.

El fantasma de una liquidación masiva y la sombra de Strategy

El goteo vendedor de estas tesoreras llega en un momento delicado para el bitcoin. La criptomoneda cotiza lejos de sus máximos históricos y cualquier presión adicional sobre el precio podría forzar más desinversiones, especialmente entre aquellas empresas que tienen comprometida su liquidez. El paralelismo con la crisis de los bancos regionales estadounidenses de 2023 es inevitable: entonces, las entidades empezaron a vender bonos con pérdidas y quedó claro que la la liquidez estaba comprometida. Una dinámica similar podría desencadenarse si las tesoreras cripto se ven obligadas a liquidar posiciones en un mercado bajista.

Strategy tiene en su poder aproximadamente 840.000 bitcoins, valorados en unos 57.000 millones de dólares a los precios actuales. Una eventual venta, incluso mínima, bastaría para arrastrar la cotización del activo digital a mínimos no vistos desde 2024. Michael Saylor, su fundador y presidente, sorprendió recientemente al admitir que la compañía podría vender parte de su cartera, un giro radical frente a su histórico discurso de acumulación perpetua. Si Strategy llegase a ejecutar ventas en un contexto de debilidad, el efecto en el precio del bitcoin sería comparable al de una capitulación.

Vender bitcoins con pérdidas es el equivalente corporativo a cerrar una posición en pánico. Cuando ocurre en varias tesoreras a la vez, el mercado lo lee como una señal de fragilidad sistémica.

La lección de liquidez que el bitcoin corporativo no aprendió de la banca

El modelo de tesorería en criptoactivos, impulsado sobre todo por empresas estadounidenses, siempre ha chocado con la ortodoxia financiera europea. En España, ninguna compañía del IBEX 35 ha incluido bitcoin en su balance, y la regulación MiCA, plenamente operativa desde 2025, exige requisitos de transparencia y gestión de riesgos que desalientan este tipo de exposiciones. Sin embargo, la oleada de ventas forzosas al otro lado del Atlántico demuestra que incluso en mercados con menor supervisión, el riesgo de liquidez es real. Las pérdidas contabilizadas por Sequans, Nakamoto y Bitcoin Treasury Corp no solo erosionan el capital; revelan que estas empresas carecían de un colchón suficiente para soportar la volatilidad.

La gran cuestión es si este episodio marcará un repliegue definitivo de la acumulación corporativa o si, por el contrario, será un mero ajuste temporal. El caso de Sequans es el más contundente, porque la empresa ha tirado la toalla por completo. En Nakamoto y Bitcoin Treasury, las ventas parecen más forzosas por la necesidad de liquidez y la presión de los acreedores. Si el precio del bitcoin se recupera, el modelo podría resurgir; si no, asistiremos a un desmantelamiento ordenado —o desordenado— de más tesorerías cripto.

Desde Merca2.es consideramos que la acumulación de bitcoin en balances corporativos no es intrínsecamente perniciosa, pero exige un marco de gestión de riesgos que pocas empresas han demostrado tener. El hecho de que varias tesoreras estén liquidando posiciones con pérdidas a la vez sugiere que la fase de acumulación indiscriminada ha llegado a su fin. La próxima junta de acreedores o el vencimiento de un préstamo podrían ser el detonante de nuevos movimientos.


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