Fabiola Martínez ha vuelto a hablar abiertamente sobre uno de los temas más importantes de su vida: el cuidado de su hijo Kike, fruto de su relación con Bertín Osborne. La empresaria venezolana se ha sincerado en una entrevista en el programa El tiempo justo, donde ha mostrado su lado más humano y vulnerable. En un momento en el que ha retomado su faceta profesional con nuevos proyectos, Fabiola no ha querido ocultar las dificultades y emociones que conlleva cuidar a un hijo con discapacidad y epilepsia, una realidad que afronta con fuerza, pero también con cansancio y preocupación constante.
2Fabiola Martínez, más sincera que nunca
En el plató, Fabiola se mostró sonriente, serena y elegante, aunque su discurso revelaba la dureza de una maternidad marcada por la lucha constante. Contó que la noche anterior se había acostado tarde para inaugurar su nuevo negocio, “Bon Bini”, su marca de ropa y complementos. “Estuve hasta la una montando la tienda con mi hijo Carlos”, relató con una sonrisa orgullosa. Para ella, este proyecto simboliza una nueva etapa de independencia personal, donde busca sentirse útil más allá del ámbito familiar. Sin embargo, admitió que no cree en el multitasking: “Hay veces que hay que dedicarse por completo a una sola cosa. Pero me he embarcado en tres proyectos y no me queda otra”, reconocía con humor y realismo.
Uno de esos proyectos es la Fundación Kike Osborne, donde ejerce como presidenta ejecutiva. Esta entidad, creada en honor a su hijo, tiene como objetivo acompañar y apoyar a las familias que cuidan de personas con discapacidad. Fabiola sabe perfectamente lo que esas familias necesitan, porque ella lo ha vivido en primera persona. Con voz calmada, habló de la importancia de crear redes de ayuda y empatía, porque “nadie entiende realmente lo que es hasta que lo vive”. En su discurso se notaba un profundo compromiso social, pero también el cansancio de quien lleva años luchando sin pausa, con una sonrisa que esconde muchas noches sin dormir.
Esta no es la primera vez que Fabiola se abre en televisión para hablar de su hijo. En enero pasado, en el programa ¡De Viernes!, recordó los momentos más difíciles de su embarazo, cuando descubrió que Kike sufría listeriosis y tenía los órganos infectados. “Cuando se acerca la fecha piensas que se va a morir en cualquier momento”, confesó entonces, con lágrimas en los ojos. Aquella experiencia marcó un antes y un después en su vida, y desde entonces su prioridad absoluta ha sido el bienestar de su hijo. “Hemos vivido mucho tiempo con miedo. Más que miedo, es preocupación, angustia. Es inevitable”, decía con una sinceridad que conmovió a todos los presentes.



