Si hay una tienda de muebles que destaca en el mundo, sin duda esa es Ikea. Este lugar es como un parque temático, pues además de comprar muebles, también te permite inspirarte e incluso comer algo. Eso sí, el lugar puede volverse tu pesadilla, pues siempre ocurren problemas habituales como discusiones porque no caben los muebles o el estrés de ir en hora punta.
Por suerte, hay trucos que te permitirán ir a Ikea de una mejor forma, aprovechando la visita y evitando los agobios. Vamos a ver cómo ahorrar dinero con su tarjeta y la zona de oportunidades, como evitar las trampas para comprar más o cómo comer casi gratis.
[nextpage title= «1»]
7No te lleves llevar en Ikea o comprarás de más
Antes hemos dicho que hay que ir a la zona de oportunidades directamente para ahorrar dinero. Lo cierto es que no es tan fácil como parece, pues el gigante sueco nos pone una ruta laberíntica para que nos perdamos y así, acabar comprando de más.
Aunque haya atajos para llegar antes, estos son cambiados cada poco, para que compres de más. Al final, es probable que termines comprando cosas que no necesitas, como un paquete de pilas o una lámpara. El truco es usar el catálogo como hemos dicho antes y ceñirte a una lista de la compra fija. Además, recuerda visitar la exposición después de haber visitado el centro de oportunidades.
[nextpage title= «8»]



