España está viviendo días dorados en su nivel de exportaciones, registrando mes tras mes máximos históricos. Estados Unidos es el sexto país al que más exportamos, con unas ventas por valor de once mil millones y medio de euros, según datos del Instituto de Comercio Exterior (ICEX), correspondientes a 2015. La perspectiva de ventas hacia este mercado eran positivas. Hasta la llegada de Trump. El nuevo presidente, y sus medidas proteccionistas, han generado cierto recelo a la hora de vender en Norteamérica.
Así lo certifica la Encuesta de Coyuntura de la Exportación, correspondiente al último trimestre de 2016. En este documento, elaborado por el Ministerio de Economía, se analizan perspectivas de la empresa española en lo que exportaciones se refiere. Según sus cifras, las corporaciones que estiman que sus ventas al exterior mejorarán próximamente creen que será así hacia todos los países menos dos: Oceanía y Norteamérica. Sin embargo, ¿hay motivo para la preocupación? ¿Hay que temer realmente a Trump?
Trump no viene a por nosotros
Aunque es comprensible la incertidumbre, lo cierto es que existen datos y análisis que permiten vislumbrar una oportunidad para las pymes españolas. El Presidente norteamericano ha reiterado sus intenciones de aumentar los aranceles. ¿El objetivo? Preservar los intereses de la industria americana. Una estrategia para ofrecer más oportunidades laborales a la clase media trabajadora, argumento central durante su campaña electoral.
Sin embargo, existen análisis que certifican que el enemigo es México y Asia. Así lo corrobora el Banco Santander, en un análisis del mercado americano, al que ha tenido acceso merca2.es. Dicho informe reconoce que Estados Unidos importa principalmente productos desde México, Canada, China y, en cuarto lugar, la Unión Europea. “El comercio con México se ve expuesto a las amenazas del presidente Trump, que prometió instaurar un impuesto de 20%”, señala el informe.

Una amenaza que ya tiene hechos constatables: “los impuestos a cítricos importados desde Sudamérica ya han subido considerablemente, con el objetivo de favorecer a los empresarios de este sector ubicados en California”. Nos lo confirma desde Estados Unidos Roberto Ponce, fundador y director de SpainToAmerica LLC. Una compañía con sede en el país norteamericano, que asesora a exportadores españoles para que puedan implantarse y vender allí.
Con respecto a China, el propio Trump anunciaba en el mes de abril que pretende llevar a cabo medidas de endurecimiento para las relaciones comerciales entre ambos países. Toda una declaración de intenciones, si tenemos en cuenta que sus palabras llegaban una semana antes de reunirse con el presidente del país asiático.
Oportunidad para el producto Made in Spain
¿Es esto una oportunidad para las exportaciones españolas y europeas? ¿Nos afectará negativamente la llegada de Trump? “Sinceramente, no creo que afecte. Europa tiene una buena alianza con Estados Unidos. El objetivo de Trump es luchar contra la competencia de costes que le generan Sudamérica y Asia. Hay empresas españolas que sí pueden verse beneficiadas, porque el objetivo arancelario está enfocado a Asia y Sudamérica”, relata Ponce.

Desde su ámbito de actuación, Ponce no detecta un menor interés de la pyme española por llegar a Estados Unidos. Todo lo contrario: «hemos tenido que frenar las intenciones de empresas que querían internacionalizarse, pero que no contaban con una infraestructura suficiente». Otra prueba que lo corrobora: «desde SpainToAmerica colaboramos con OFTEX, quien también asesora a empresas para exportar. Su metodología consiste en elaborar estudios de mercado para que la organización elija el mejor destino, teniendo en cuenta el producto en cuestión y las características de cada uno de los países candidatos. El informe suele analizar a cinco zonas geográficas y Estados Unidos suele ser el país con mejores perspectivas de éxito», concluye.
Por lo tanto, y en lo que a nuestras exportaciones se refiere Trump, puede ser sinónimo de oportunidad. Los expertos concluyen que su ánimo arancelario va contra otras zonas geográficas, lo que puede dar más opciones a los productos y servicios de las empresas españolas y europeas.





Es triste, pero cierto: a lo largo de la historia, buena parte del avance tecnológico se ha producido gracias a las investigaciones militares o a los propios conflictos armados. Un terreno que sobre todo se ha desarrollado en el último siglo es el de las telecomunicaciones. Solo hay que fijarse en el nacimiento de Internet, a través del proyecto Arpanet -en pleno periodo de Guerra Fría-.
Estos artefactos nacieron ligados al sector armamentístico, para dar solución a una serie de necesidades de los conflictos y misiones militares. En la actualidad son muy populares, sobre todo, para las operaciones de reconocimiento e incluso para lanzar ataques sobre el enemigo.
No solo ocurre en nuestro país, los distintos avances tecnológicos y científicos -cada día a un ritmo más vertiginoso- cambian la realidad de nuestro día a día en apenas un par de años, a veces incluso meses, por lo que parece que la legislación siempre va un poco por detrás en este sentido.
Las grandes compañías y portales dedicados al e-commerce han comenzado a realizar pruebas en este sentido. Entre ellas se encuentra Amazon, pero también los servicios postales más convencionales, como Correos en España, han probado algunos prototipos.
El mundo audiovisual ha encontrado en los drones una nueva ventana que facilita -y amplia- los horizontes desde los que mirar. Un hecho que amplía sus miras más allá del ámbito profesional y llega hasta el amateur.
Los UAV, conocidos así por su siglas en inglés y por el uso en videojuegos como las últimas entregas de Call of Duty, tienen un sinfín de usos y aplicaciones para distintos campos empresariales y humanos.









Desde el año 2015 Bárbara Navarro es la Directora de Políticas Públicas y Asuntos Institucionales de Google en Asia Pacífico, Oriente Medio, África y Rusia. Pero no es la primera vez que desempeña este cargo ya que la madrileña estuvo desempeñando este mismo cargo desde el año 2007 hasta el año 2014, pero para el Sur de
Pedro estudió Ingeniería Industrial en la Universidad Politécnica de Madrid e Ingeniería Nuclear en la Comisión de Energía Atómica francesa, casi nada. A los 18 años, Pedro decidió crear Citybiking para poder hacer más cómodas las visitas a Madrid en bicicleta y desde entonces no paró de crear.
Con tan solo 24 años, Javier Agüera Reneses es ya un gran multiemprendedor. El joven fue uno de los directores de la desaparecida Geeksphone, que fue la empresa encargada de fabricar el primer teléfono inteligente español con sistema de Android, algo que ya nos queda un poco lejos. También se encargó de fundar Black Phone y ahora mismo se encuentra inmerso en otros proyectos muy interesantes como, por ejemplo, Snips, Hello-Tomorrow o Neupic.
Otro español con éxito internacional es Pablo Pantaleoni, un joven de apenas 28 años que logró crear una plataforma de
Este Ingeniero de Sistemas de 26 años creó un startup llamado Open Cosmos que se dedica a desarrollar neosatélites de bajo coste para facilitar el acceso al espacio, lo cual es algo muy deseado hoy en día. Por este startup, este joven emprendedor español figura en la lista Forbes, casi nada.
Javier García es un profesor de Universidad de Alicante al que le encanta motivar a sus alumnos para que emprendan y se interesen por la economía actual. Por este motivo, este profesor alicantino se encuentra en el cuarto puesto de la selección del instituto Choiseul, aunque no es lo único que hace este emprendedor.
La segunda mujer de nuestra lista es Miriam Reyes, una sevillana amante de los niños que decidió crear un programa llamado









Una de las grandes preguntas que cabría hacerse es la siguiente: ¿Has oído hablar de un gran Expediente de Regulación de Empleo (ERE)? ¿Y de despidos? Seguramente no. Pocas voces se han alzado hablando o informando de este asunto.


























En un entorno de este tipo, no se pueden hacer proyecciones de empleo, de impuestos y de cotizaciones a la seguridad social, tomando como base los datos históricos del pasado y aplicando un porcentaje de incremento que nos parezca el más adecuado para nuestros intereses, puesto que lo que se está produciendo en España es una mutación del sistema económico, y a lo que vamos es a un mundo donde no habrá un empleo intensivo por cuenta ajena y, por tanto, ni los impuestos ni las cotizaciones a la seguridad social podrán salir de donde han salido hasta ahora. Los autónomos tradicionalmente han cotizado por el mínimo a la seguridad social, y además pueden deducir muchos de sus gastos a la hora de establecer la base imponible del impuesto sobre la renta. Si se continúa produciendo, un trasvase de empleados por cuenta ajena a empleados autónomos, no porque ellos quieran sino por necesidad, lo único que puede ocurrir es que disminuyan los ingresos por IRPF y las cotizaciones sociales.










