No cabe duda de que los supermercados son los grandes reyes del marketing. Establecimientos como Mercadona invierten miles de euros en estudios destinados a conocer mejor la psicología del cliente a fin de poder venderle no solo más productos sino también productos más caros que consigan aumentar su rentabilidad.
Lo curioso es que la gran mayoría de nosotros caemos en este tipo de “trampas” sin ser muy conscientes de ello. Esto es lo que explica que cada vez que sales cargado del super te preguntes cómo te ha podido pasar de nuevo el gastarte más de lo que tenías previsto y llenar tu carrito de cosas que, en principio no ibas a comprar. Si quieres ajustar al máximo tus compras y ahorrar, presta atención a estos trucos para que no acabes comprando más de lo necesario.
Precios acabados en noventa y nueve

Así de simple y sencillo. Está demostrado que los consumidores reaccionamos mucho mejor ante un precio acabado en noventa y nueve céntimos que ante una cifra más redonda. Quizá un producto que vale 15 euros nos parezca caro, pero si nos lo ofrecen a 14,99 euros nuestro cerebro interpreta que vamos a pagar 14 euros, por lo que ya no nos parece tan caro.
En Mercadona se conocen este truco a la perfección y lo usan mucho, especialmente en su sección de cosmética. Si te das una vuelta por allí verás una gran cantidad de productos cuyo precio acaba en noventa y cinco o noventa y nueve. El resultado, muchos de ellos acabarán en tu cesta de la compra.
Mercadona pone los productos de compra por impulso a la altura de tus ojos

Este es otro truco que utilizan mucho los supermercados. Los productos de primera necesidad, esos que los clientes van a comprar sí o sí, se sitúan en las estanterías más altas o más bajas, porque la gente va a ir a buscarlos. Pero los productos que fomentan la compra por impulso de colocan a la altura de la vista.
Los productos más caros de vender suelen ser menos buscados por los consumidores, así que ponérselos enfrente es una de las mejores formas de conseguir que los pongan en su carro. Un truco muy sencillo pero que lleva décadas demostrando que puede funcionar a la perfección con todo tipo de productos y consumidores.
Mercadona pone la zona de panadería a la entrada del establecimiento

El pan es un producto barato y que no suele dejarle demasiado margen a los supermercados. Lo que quizá no sepas es que los establecimientos suelen utilizarlo como “cebo” para conseguir que te gastes más en otros productos de alimentación y no puedas renunciar ni siquiera a los más caros. Veamos cómo lo hacen.
El pan se sitúa a la entrada porque tiene un buen aroma. Aunque no vayas a comprarlo vas a olerlo y tu hambre se va a despertar de forma inmediata. De ahí que junto a esta sección esté muchas veces la de carnicería, que es una de las que tiene los productos más caros. Si nada más entrar al super ya tienes hambre, te darás una vuelta por la sección de carnicería para ver qué puedes comprar que calme tu antojo de comer.
Colocan los productos caros al lado de las ofertas

Está demostrado que nuestro cerebro es prácticamente incapaz de resistirse a una buena oferta. Ves un producto rebajado o con 3×2 y, aunque no lo necesites, es bastante probable que te lo acabes comprando. Mercadona y otros supermercados saben que esto funciona y lo usan a su favor, aunque tú ni te des cuenta de ello.
Es bastante habitual que junto a los productos que están de oferta coloquen otros que no tienen descuento y que además tienen un precio algo mayor. Ya que has ido a mirar los productos con descuento te vas a fijar necesariamente en esos productos más caros y esto aumenta mucho las posibilidades de que los acabes comprando.
Packaging de calidad para llamar la atención

Mercadona ha hecho de sus marcas blancas unas de las más reconocidas en España. ¿Quién no ha probado los productos Hacendado, los cosméticos de Deliplus o los productos de limpieza Bosque Verde? Estos productos resultan muy apetecibles al consumidor, y no solo por su precio bajo, cómo vas a comprobar.
Es bastante frecuente que las marcas blancas renueven periódicamente su packaging o envase. Así, un producto que lleva mucho tiempo vendiéndose es percibido de nuevo como algo novedoso. Solo con esto el cliente ya está más dispuesto a comprarlo, por lo que se puede aprovechar para subir algo el precio y obtener así una mayor rentabilidad.
Mercadona cambia habitualmente la ubicación de los productos

Seguramente ya te habrás dado cuenta de que es habitual que cada cierto tiempo tu supermercado de referencia haga una reubicación de los productos y hasta de las secciones. Esto no es nada aleatorio, sino que responde a una estrategia de marketing muy bien diseñada y muy efectiva.
Si los productos básicos ya no están donde estaban habitualmente vas a tener que darte una vuelta por el supermercado mirando todo con más detenimiento de lo que sueles hacerlo, lo que te llevará a descubrir nuevos productos a los que antes no les habías prestado atención. En consecuencia, algún capricho acabará en tu cesta.
Ofertas que no son lo que parecen

Como decíamos antes, todos nos vemos irremediablemente atraídos por las ofertas, pero con frecuencia no conocemos el precio anterior de los productos. Por ello, los supermercados juegan con nosotros y nos venden como grandes descuentos aquellos que realmente no lo son. Seguimos pagando un poco menos del precio original, pero no estamos ahorrando tanto como nos creemos.
Vemos una ganga y vamos a por ella, pero en realidad es posible que acabemos pagando más que si compráramos otro producto similar que en ese momento no está con descuento. Sin embargo, nos lo ponen todo tan bonito y tan llamativo que no hay quien se resista.
Los trucos de marketing de los supermercados son realmente eficaces y, aunque los conozcamos, no podemos evitar caer en ellos. Así que si quieres ahorrar y salir de Mercadona sin gastar un euro de más por haber comprado algo que realmente no necesitas, lo único que puedes hacer es centrarte al 100% en tu lista de la compra y no poner en tu cesta nada que no esté tu listado.









































