James Webb nebulosa Carina: la ESA revela discos planetarios erosionados por radiación UV de estrellas masivas

La imagen del 'Cofre del Tesoro' muestra cómo la intensa radiación ultravioleta de la estrella Eta Carinae y el cúmulo Trumpler 16 desgasta los discos donde podrían formarse planetas. El hallazgo, parte del programa de observación #5408 del Webb, arroja luz sobre los entornos más

El telescopio espacial James Webb ha desvelado una imagen que es a la vez cuna y campo de batalla estelar: los delicados discos de polvo y gas donde podrían nacer planetas están siendo literalmente erosionados por un torrente de radiación ultravioleta procedente de estrellas monstruosas. La instantánea, seleccionada como Imagen del Mes por la ESA, muestra el glóbulo cometario conocido como el Cofre del Tesoro, en la nebulosa de Carina, a 7500 años luz de la Tierra.

El Cofre del Tesoro: un vivero estelar bajo asedio

La nebulosa de Carina, un inmenso tapiz de gas y polvo de 260 años luz de diámetro, alberga algunas de las estrellas más masivas de la Vía Láctea y decenas de miles de protoestrellas. En su interior, el llamado Cofre del Tesoro es un glóbulo cometario, una nube aislada con una cabeza densa y oscura que parece un cofre de madera con la tapa abierta. No guarda joyas, sino un racimo compacto de unas 70 estrellas jóvenes. La más masiva de ellas es una rara estrella de tipo O, con una masa 19 veces superior a la del Sol.

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La sensibilidad de la cámara NIRCam del Webb ha permitido asomarse al interior de esta caja cósmica. Los astrónomos estiman que el cúmulo estelar tiene apenas 1,3 millones de años —un suspiro en la escala cósmica— y que muchas de las estrellas recién formadas están envueltas en discos circumestelares. Son, precisamente, los discos donde se aglutina el material para construir planetas. Pero algo feroz merodea a pocos años luz de distancia.

La huella dactilar de Eta Carinae y la luz ultravioleta

Apenas 39 años luz al noroeste del Cofre del Tesoro, en el plano del cielo, se encuentra el sistema estelar Eta Carinae, el objeto más luminoso de toda la nebulosa. Contiene al menos dos estrellas, una de las cuales tiene 100 veces la masa del Sol y es 5 millones de veces más brillante. A ese faro abrasador se suma el cercano cúmulo Trumpler 16, repleto de estrellas extremadamente calientes. El resultado es un baño de radiación ultravioleta que golpea sin piedad los glóbulos de la región.

discos protoplanetarios Carina

Los astrofísicos llevan años sospechando que esta luz ultravioleta actúa como un soplete que desgasta los discos protoplanetarios antes de que puedan formar mundos estables. Ahora, el Webb ha captado la prueba visual: los discos del Cofre del Tesoro se disipan lentamente, erosionados por la fotoevaporación. El programa de observación número 5408, dirigido por la investigadora Megan Reiter, estudia cómo estas estrellas bebé recogen gas de su entorno y lo expulsan en forma de flujos, un equilibrio brutal entre creación y destrucción.

La luz que captó Webb muestra un taller de estrellas recién encendidas y, al mismo tiempo, el fuego ultravioleta que devora el material para formar planetas.

Discos en la cuerda floja: lo que significa para la formación planetaria

El hallazgo añade una pieza clave al rompecabezas de la formación planetaria. Hasta ahora, la mayoría de los modelos asumían condiciones relativamente tranquilas en las guarderías estelares. Pero Carina, la región de formación de estrellas masivas más cercana a nosotros, demuestra que los entornos extremos son la norma en las zonas de alta densidad estelar. La radiación ultravioleta de Eta Carinae y sus vecinas podría impedir que muchos discos sobrevivan el tiempo suficiente para aglomerar planetas, lo que explicaría por qué ciertos sistemas estelares carecen de mundos rocosos o gigantes gaseosos.

Cabe advertir que los resultados detallados de este programa del Webb están aún pendientes de revisión por pares. La edad del cúmulo sigue siendo incierta: estimaciones anteriores le atribuían apenas 100 000 años. Pero el consenso actual de 1,3 millones de años refuerza la idea de que los discos están siendo atacados desde el nacimiento mismo de las estrellas. Lo fascinante, y lo inquietante a la vez, es que este laboratorio natural nos permite observar, casi en tiempo real, cómo la violencia del cosmos decide qué sistemas planetarios prosperan y cuáles se quedan en simples esbozos.

El próximo paso será analizar la composición química de los discos para determinar si el material erosionado se pierde para siempre o puede reagruparse en regiones más protegidas. La respuesta, de nuevo, estará en el ojo infrarrojo del Webb.

🔬 Ficha del Descubrimiento

  • Qué se ha descubierto: discos protoplanetarios en el glóbulo cometario ‘Cofre del Tesoro’ están siendo erosionados por la radiación ultravioleta de estrellas masivas cercanas.
  • Dónde: nebulosa de Carina, a 7500 años luz de la Tierra, en la constelación de la Quilla.
  • Institución responsable: ESA/NASA/CSA (telescopio James Webb), programa de observación #5408 liderado por Megan Reiter.
  • Cuándo: imagen publicada como Imagen del Mes de la ESA en agosto de 2026.
  • Impacto a futuro: muestra por primera vez con nitidez cómo la luz ultravioleta extrema puede abortar la formación de planetas en las guarderías estelares más activas.

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