La subida del SMI en 2022 ha llegado casi por sorpresa. Mientras que en 2021 las negociaciones se prolongaron durante semanas y se habló mucho del tema, en esta ocasión el anuncio por parte del Ministerio ha sido prácticamente inesperado.
El incremento del Salario Mínimo Interprofesional nos posiciona ahora como el séptimo país con la remuneración mínima más elevada dentro de Europa. Sin embargo, la noticia no ha caído bien entre empresarios y autónomos.
Así es la nueva subida del SMI

El SMI estaba fijado en 965 euros mensuales tras la actualización llevada a cabo en 2021. La subida pactada entre el Ministerio de Trabajo y los agentes sociales (en este caso solo los sindicatos), elevará el salario mínimo bruto mensual a 1.000 euros.
Este incremento no solo afecta a lo que un autónomo empleador debe abonar a sus trabajadores, también a lo que debe pagar en concepto de cotizaciones sociales por los mismos.
Una subida constante

Uno de los objetivos del Gobierno era elevar el Salario Mínimo Interprofesional, haciendo que dejara de ser uno de los más bajos de Europa. Aunque los agentes sociales están de acuerdo con esto, no lo están tanto con la forma en la que se está consiguiendo.
Los empleadores consideran que el incremento está siendo demasiado rápido. El SMI ha crecido un 35,9% en tan solo cuatro años. Lo que ha supuesto una subida de las nóminas de 264 euros, más el correspondiente aumento de las cotizaciones.
No era el momento para una nueva subida del SMI

Eso es lo que opinan los empleadores, tanto las grandes empresas como los autónomos que tienen uno o dos trabajadores en su plantilla. Quienes tienen trabajadores a su cargo creen que este no era el momento adecuado para una nueva subida del SMI.
Porque hace apenas unos meses que el último incremento entró en vigor, puesto que se aprobó casi a final de 2021. Por otro lado, con la recuperación económica estancada, consideran que no es buena idea aumentar todavía más los costes laborales.
Un sobrecoste de más de 600 euros anuales

Puede parecer que subir el SMI de 965 a 1.000 euros al mes no supone un gran esfuerzo para los empleadores, pero, en realidad, sí lo es. Haciendo cálculos, implica pagar unos 600 euros más al año por cada empleado que cobre este tipo de sueldo.
En el caso de las grandes empresas este sobrecoste quizá no suponga un grave problema, pero sí lo representa para las pymes y para los autónomos. Que son precisamente los que más empleados tienen cobrando el SMI.
La subida del SMI agrava todavía más la situación

Los autónomos están especialmente descontentos con el acuerdo al que han llegado el Ministerio de Trabajo y los sindicatos, porque consideran la medida como un obstáculo más en su camino.
Los profesionales llevan meses sumando trabas debido al incremento de los costes de su actividad. Han subido el precio de la luz, del gas, las cuotas de cotización a la Seguridad Social, etc.
¿Afectará a la creación de empleo?

Los empresarios han quedado fuera de la subida del Salario Mínimo Interprofesional, pero no por eso han dejado de mostrar su opinión al respecto. Para ellos, esta decisión puede tener consecuencias graves.
La primera de ellas es que podría afectar al empleo. Si los empleadores tienen que asumir un incremento de los costes laborales, lo más probable es que intenten reducirlos ajustando su plantilla. No solo pueden incrementarse los despidos, sino que la creación de nuevos empleos podría estancarse.
Un tema muy complejo

Por otro lado, la subida del SMI ha reabierto de nuevo el debate sobre las diferencias que existen entre los sectores económicos. Mientras que en algunos es viable aumentar los salarios, en otros no es así.
Por ejemplo, el sector tecnológico está en pleno desarrollo y puede permitirse pagar salarios más altos, pero no ocurre lo mismo con el sector agroalimentario, que está pasando ahora mismo por muchas dificultades.
Los jóvenes empresarios también se oponen

La oposición a la subida del SMI no es solo cosa de empresarios de rancio abolengo, los jóvenes emprendedores también se han mostrado en contra de esta medida. Así lo ha hecho saber la Confederación Española de Jóvenes Empresarios (CEAJE).
En un comunicado, CEAJE ha destacado que esta medida supone una nueva presión sobre las empresas y los autónomos en materia de costes, lo que afectará a la productividad, la creación de empleo y el fomento del emprendimiento.
Un alza inasumible

Son muchos los empleadores que denuncia que un aumento de los salarios de un 3,62% mensual es para ellos algo inasumible. Comparten la idea de que los sueldos deben mejorar, pero destacan que hay que ser cuidadosos.
Además, la subida de los salarios más bajos estimula la subida del resto de rangos salariales a través de convenio colectivo, lo que aumentará todavía más los costes laborales.
Una medida pendiente de aprobación

El acuerdo entre el Ministerio de Trabajo y los sindicatos es, por el momento, solo eso, un acuerdo. Ahora debe iniciarse el trámite parlamentario para la aprobación de la norma que recoja la subida de forma oficial.
Lo que sí sabemos ya que es la subida tendrá carácter retroactivo y será de aplicación seguramente desde el 1 de enero de 2022.


















































