El otoño trae consigo unas temperaturas más frescas, aunque sin excesivo frío, y el inicio de un baile de colores en las copas de los árboles y el alfombrado de los bosques que hace que esta estación del año sea sencillamente espectacular para andar por hayedos y valles disfrutando de la naturaleza. Por esto, y ya seas de Madrid o estés planeando un viaje a la capital, adentrarnos en sus parques es una oportunidad estupenda para disfrutar de este paisaje.
En España no tenemos una palabra o frase para denominar el deleite otoñal, pero varios sitios resultan perfectos para ello. La fórmula para encontrar los parajes perfectos no solo depende de la mezcla de ejemplares arbóreos, sino también debe constar la presencia del agua. Esto se debe a que las hojas de los árboles caducos tienden a tornarse de colores más impresionantes cuando tienen un riego óptimo y constante a lo largo del año. Ante esto, desde nuestro portal de MERCA2 te presentamos una serie de propuestas a modo de parques madrileños para disfrutar de esta naturaleza.
Otoño, la estación perfecta para pasear por los parques de Madrid y sus bellos colores

Otoño es esa estación en la aún no hace mucho frío, todavía hay bastante luz del día para aprovechar las tardes y los bosques presentan una estampa única. Abedules, arces, hayas, robles, o castaños son los protagonistas, donde estos mudan su follaje en una sintonía de color magnifica. Un claro ejemplo es lo que sucede en los parques, donde los suelos se cubren con un manto de hojas que dan la bienvenida a las setas. Y como no, en Madrid es hacerlo con una variedad de estos aptos para todos.
Y es que ahora, el tiempo permite poco a poco desprendernos de la ropa más fresca para pasear con una chaqueta y disfrutar de los bellos colores que trae esta estación. Solo hay que asomarse a un parque para ver el cambio de tonalidades que se produce al llegar octubre. Si estás en la capital, aprovecha para caminar y sentarte en un banco para disfrutar de la belleza de otoño. Con seguridad, el Parque del Retiro sea el más conocido y el más protagonista de Madrid, pero hay varios más: Madrid Río, El Capricho… sigue leyendo para conocerlos.
El Retiro, uno de los parques preferidos de Madrid donde los colores juegan al placer

Empezando por el que es el más conocido, en Madrid tenemos al Parque del Retiro, uno de esos parques que debemos hacer una visita en cualquier parte del año, pero que cuando se hace en otoño es todavía más impresionante. Ubicado en la Plaza de la Independencia, es de los lugares preferidos tanto por madrileños como por turistas. Se trata de un gran espacio verde de 118 hectáreas en pleno centro de Madrid. Por supuesto, el estanque del Retiro es la joya de la corona… y nunca mejor dicho, ya que es un lugar destacado que eleva una magnífica estatua ecuestre del Rey Alfonso XII.
Durante los días otoñales sus jardines de árboles caducifolios muestran un maravilloso y pictórico cromatismo de tonos ocres, amarillos y rojizos, convirtiendo en un verdadero placer un paseo bajo sus ramas y las hojas húmedas que descansan en sus caminos. Por tanto, y como prueba la imagen, en otoño es obligatorio hacer un hueco de un par de horas en la agenda y dirigirse al corazón verde de la capital de España para quedarse abrumado por el colorido de su belleza en esta estación.
El Capricho, de los parques más gustosos con gran riqueza botánica y escultórica

Dejando atrás el primero de los grandes parques que podemos hallar en Madrid para este otoño, nos movemos unos pocos minutos para llegar hasta otro de los parques que más te van a sorprender, el de El Capricho. Un lugar con mucho encanto para disfrutar de la estación de las hojas en todo su esplendor. Situado en el Barrio de Alameda de Osuna, nos muestra los templetes y esculturas abrazados por los tonos ocres de los árboles, los paseos cubiertos por una alfombra de hojas, la Casita de la Vieja con las calabazas alegrando la huerta…
Considerado uno de los parques más bonitos de la capital -y también de los más desconocidos-, es un escenario de gran riqueza botánica y escultórica. El jardín de este parque muestra varios estilos diferentes, lo que lo hace bastante particular para mirar por todos los rincones. Te encontrarás el parterre o jardín francés con sus setos recortados, el paisaje inglés con su naturaleza en estado puro, aunque adorada con los «caprichos» y el giardino italiano, donde abundan los árboles, fuentes y estatuas, elementos geométricos… todo ello, en una perfecta consonancia para los días otoñales.
El parque de Los Reales Sitios de Aranjuez, un jardín paisajista para disfrutar del otoño

Creado por Carlos IV, quien lo inició siendo todavía Príncipe de Asturias y lo concluyó siendo Rey, entre 1789 y 1808, es de esos parques de Madrid donde, precisamente, parece que estemos en cualquier sitio lejos de la capital. Hablamos de él como un parque a modo de jardín paisajista que sigue la moda inglesa y francesa de fines del XVIII, pero conviene no olvidar que en él se integran elementos anteriores, como la huerta de la primavera y el embarcadero de Fernando VI, y lo hecho por Carlos IV no es uno sino varios jardines.
Perfecto para estos días frescos y otoñales en la ciudad, está ubicado en el municipio de Aranjuez, a apenas 40 kilómetros del centro de la capital. Destaca por las fuentes decorativas que se encuentran en sus paseos: la Boticaria, Hércules, Apolo, la del Reloj, la del Niño de la Espina, Venus, Diana y Baco. También sobresale la Cascada de las Castañuelas, así denominada por el ruido que produce el agua al pasar por huecos y protuberancias.
Los bonitos colores y aromas del Jardín Botánico

Como hemos mencionado, es verdad que los parques madrileños son amplios y bonitos en cualquier momento del año. Sin embargo, en otoño resulta especialmente relajante dar un buen paseo por cualquiera de ellos y observar cómo cambian los colores de sus hojas, como éstas se desprenden y caen al suelo… Un caso claro y certero es que el que tiene que ver con el del Real Jardín Botánico, un lugar que merece y mucho la pena visitar.
Y es que, no siempre nos basta con pasear y ver árboles, sino que queremos conocer sus nombres, saber reconocer sus hojas y que nos sean familiares. Para aprender a identificarlos, el Jardín Botánico es la mejor opción. Se encuentra en una zona muy céntrica de Madrid, entre la estación de Atocha y el Museo del Prado, donde traspasar su verja significa entrar en un mundo silencioso lleno de aromas de plantas y sonidos de pájaros. Idóneo para descubrir todos sus secretos, se hace muy bien visto para ir acompañado.
El parque de Madrid Río, uno de los grandes espacios verdes de la región

Otra de las grandes miras que nos vamos a encontrar se encuentra en pleno Madrid. Hablamos, además de El Retiro de otro de los grandes parques que se ubican en la capital, y que hoy sigue siendo de los más visitados, tantos por los habitantes madrileños como por los turistas. Además, este se ve como otro de los grandes espacios verdes de la región, y que cuenta con diferentes instalaciones deportivas, así como zonas para pasear caminando, en bici, miradores desde donde disfrutar de una espectacular puesta de sol…
Una oportunidad de recorrer la ribera del río Manzanares y disfrutar de los jardines del parque, de los diseños tan originales de algunas de sus construcciones. Una vista imprescindible para estas fechas de otoño, donde podremos disfrutar de un paseo desde el Templo de Debod hasta el Matadero de Madrid. Por último, y gracias a su renaturalización, ha vuelto a contar con una fauna sorprendente. Monumentos históricos e instalaciones de ocio y cultura al lado del cauce de un río que ha recuperado su biodiversidad a pasos agigantados.
La ‘Quinta de los Molinos’, un espectáculo de color

Creado por el arquitecto y urbanista César Cort Botí como recuerdo a las tierras alicantinas, su lugar de nacimiento, la ‘Quinta de los Molinos’ es uno de los parques a modo de jardines más visitados. Esto es porque, particularmente, ofrece un auténtico espectáculo de color. Y en el otoño de Madrid, más. El mismo debe su nombre a dos molinos que se trajeron de Estados Unidos en 1920 para extraer agua de regadío.
El parque incluye grandes extensiones de arbolado, en el que podemos encontrar una gran cantidad de especies (olivos, pinos, eucaliptos), aunque la estrella del parque son los almendros, que florecen en febrero y marzo, ofreciendo un fantástico espectáculo. Ubicado en la calle Alcalá, el parque está dividido en dos zonas claramente diferenciadas: la zona norte con estilo romántico paisajista y la zona sur de carácter agrícola.