Por fin la Agencia Tributaria ha decido hacer caso a una de las demandas históricas de los autónomos relativa a la deducción de gastos antiguos en declaraciones posteriores del IVA. Una medida con la que podrán ahorrar.
Eso sí, es importante respetar los plazos máximos de los gastos desgravables. Por otro lado, este tipo de operaciones pueden dar lugar a un mayor riesgo de inspección por parte de Hacienda, tal y como ha confirmado la propia Administración.
La falta de flexibilidad de Hacienda

Si algo le han reprochado siempre los autónomos a Hacienda es que es bastante inflexible y poco clara con el tema de los gastos deducibles del IVA. De hecho, muchos profesionales siguen sin saber bien qué se pueden deducir y qué no.
La regla general dice que deben ser gastos asociados a la actividad, pero a la hora de la verdad, hay gastos que resulta complicado demostrar que se realizaron dentro de la actividad profesional, por lo que puede denegarse su deducción en una inspección. Por ejemplo, el importe de un taxi para ir a visitar a un cliente.
No es extraño olvidarse de ciertos gastos

El día a día de los autónomos está lleno de estrés y de cosas que hacer, así que no es extraño que a la hora de presentar sus impuestos se olviden de presentar en la autoliquidación del IVA algún gasto que sí era desgravable.
Esto supone un perjuicio para el profesional porque, al no desgravarse esa cantidad, lo que está haciendo es pagar más impuestos de los que realmente le correspondería abonar. Algo que va totalmente en contra de sus intereses.
La deducción de gastos antiguos

De ahí que los autónomos siempre hayan estado interesados en la posibilidad de deducir gastos antiguos en posteriores liquidaciones del IVA si resulta que se olvidaron de incluirlos en su momento.
Dicha posibilidad está recogida en la normativa y así lo ha destacado también la propia Agencia Tributaria hace poco. Noticia que ha sido bien acogida por los afectados.
El límite temporal

La deducción de gastos antiguos en la autoliquidación del IVA es posible, pero no siempre. Los gastos que se van a deducir no pueden ser de hace más de cuatro años. Plazo que empieza a contar desde la fecha de nacimiento del derecho a la deducción.
Es decir, que no se tiene en cuenta la fecha real en la que se realizó el gasto sino la fecha en la que se emitió la factura. No obstante, si se hubiera iniciado un recurso sobre el derecho a una determinada deducción, si se llega a la conclusión de que ese gasto sí era deducible, el plazo empieza a contar desde la fecha de la sentencia firme.
La deducción de gastos antiguos es una excepción

Aunque es viable deducirse el IVA de gastos antiguos, esta no es una posibilidad de la que haya que abusar. Se trata más bien de algo excepcional a lo que solo debería recurrirse en casos muy puntuales.
Además, es fundamental contar con la factura de dicho gasto. Algo que dificulta la posibilidad de llevar a cabo la deducción, porque lo normal es que este tipo de documentos se traspapelen con el paso del tiempo.
Aumenta el riesgo de inspección

Lo que ocurre cuando se lleva a cabo la deducción de gastos antiguos es que se produce un desfase que la Administración detecta fácilmente y que llamará su atención. Así que no es extraño que se plantee hacer una inspección.
No obstante, que aumente el riesgo de inspección no es razón para renunciar a una deducción a la que se tiene derecho. Si el autónomo tiene su contabilidad en orden y la documentación preparada, no debería haber mayor problema.
Pruebas para acreditar un gasto deducible

No basta con tener la factura, hay que acreditar que ese gasto de verdad guardaba relación con la actividad profesional ejercida, y esto es lo más difícil de probar. Lo bueno es que se admiten medios de prueba muy diversos.
Por ejemplo, un mensaje de WhatsApp del autónomo concertando una reunión con un cliente, una foto con ese mismo cliente en un restaurante durante una comida de negocios, un email, etc.
Una inspección con sistema de doble cribado

Las inspecciones de Hacienda suelen dividirse en dos fases. En la primera de ellas se piden los registros de facturas. Si la factura que se está intentando desgravar lo estaba registrada en su momento, no se admitirá la deducción.
Si la factura sí está registrada, se puede pasar a la segunda fase de cribado si los funcionarios estiman que el gasto no está lo suficientemente justificado como para aceptar la deducción. Es entonces cuando habrá que presentar pruebas.
Mejor prevenir que curar

La inspección de Hacienda puede venir motivada por la deducción de gastos antiguos o por cualquier otro motivo, incluso podría ser totalmente aleatoria, pero el autónomo debe estar siempre preparado.
Por eso debe acostumbrarse a guardar pruebas de todos aquellos hechos que justifiquen un gasto desgravable, además de la correspondiente factura.
Es hora de revisar gastos

La admisión de la deducción de gastos antiguos es una buena noticia para los autónomos y abre la puerta a recuperar un ahorro que se había dejado pasar.
Si sabes que en su momento se te olvidó deducirte algún gasto y no hace más de cuatro años, ahora es momento para incluirlo en tu próxima autoliquidación de IVA.































