Todos tenemos interiorizado que lo primero que debemos hacer al subirnos a un coche es ponernos el cinturón de seguridad. Sin embargo, ¿tenemos realmente claro cuál es su función y cómo contribuye a protegernos?
La DGT, dentro de su campaña de seguridad vial, ha explicado con más detalle cómo funciona este elemento y cuál es su verdadera función, que va más allá de retenernos en el asiento en caso de accidente.
Medidas de seguridad en los vehículos

Los primeros vehículos apenas estaban equipados con sistema de seguridad. A media que los accidentes de tráfico se convirtieron en un problema, los fabricantes de coches fueron reforzando las medidas de seguridad.
A día de hoy distinguimos entre medidas de seguridad activa, como los frenos ABS, y medidas de seguridad pasiva, dentro de las que los cinturones de seguridad son de las más importantes.
La obligatoriedad en el uso del cinturón de seguridad

Seguramente tú lleves usándolo todo la vida, pero hubo un tiempo en que no era obligatorio. En el caso de España, usar el cinturón en los asientos delanteros es obligatorio desde el año 1975.
Los cinturones traseros son obligatorios desde 1992. De hecho, los coches anteriores a esa época no solían tener cinturones de seguridad en los asientos traseros.
La multa por no llevar cinturón

Está más que comprobado que el cinturón de seguridad salva vidas. Por eso, desde la DGT no solo nos exigen que lo llevemos en las plazas delanteras y traseras, también nos piden que lo utilicemos de forma correcta.
A día de hoy, el conductor que es sorprendido no llevando el cinturón de seguridad, o haciendo un uso incorrecto del mismo, es sancionado con la pérdida de cuatro puntos del carnet y multa de 200 euros. También se multa a los ocupantes que no lo lleven o lo lleven mal puesto.
Menos posibilidad de morir en un accidente de tráfico

Cuando llevamos puesto el cinturón de seguridad, las posibilidades de morir en caso de accidente de tráfico se reducen de tres a uno. En caso de vuelco, el riesgo de fallecimiento desciende un 77%.
A pesa de ello, hay personas que todavía no están concienciadas, y prueba de ello es que en 2021 murieron 140 personas por no llevar puesto el cinturón de seguridad.
¿Para qué sirve realmente el cinturón de seguridad?

Solemos pensar que su función es retenernos en el asiento en caso de accidente, evitando que salgamos disparados por la ventana, y esto es cierto, pero la DGT ha explicado mejor cómo funciona.
A efectos prácticos, el cinturón se encarga de desacelerar al pasajero ante un impacto. Es decir, que actúa como un paracaídas. Nos retiene en el asiento, pero también reduce la velocidad de impacto contra el airbag y, si algo falla y salimos despedidos por la ventanilla, la velocidad a la que lo haremos será menor.
La estructura del cinturón

La carrocería de los coches está hecha de tal manera que se deforma en caso de eimpacto, así pierde energía cinética y se reducen los daños a los pasajeros. Pues bien, el cinturón de seguridad hace algo similar.
Sus fibras están hechas de tal manera que ganan longitud y pierden anchura en caso de movimiento brusco. Esto evita que el cinturón pueda causar daños a la persona, aunque en caso de impacto grave es normal que puedan aparecer marcas dejadas por la presión ejercida por el cinturón.
Fuerza más velocidad

Cuando sufrimos un impacto, la fuerza con la que salimos proyectados hacia delante es mucho mayor de la que creemos. En un choque a 80 kilómetros por hora, sin el cinturón, saldríamos lanzados hacia delante a una fuerza que equivale 80 veces a nuestro peso.
Un impacto con esa fuerza, incluso aunque sea contra un airbag, podría matarnos. Por suerte, el cinturón se encarga de ir reduciendo a fuerza, haciendo que al llegar el impacto lleguemos con menos fuerza y velocidad, minimizando los daños.
Hay que usarlo bien

Para que cumpla con su función, debemos utilizarlo de forma correcta. Tiene que quedar ceñido a nuestro cuerpo, así que nada de usar pinzas para evitar su presión o usar prendas demasiado voluminosas.
Entre el cinturón y nuestro cuerpo no debería haber nada, y una vez abrochado deberíamos revisar que no está enganchado, enrollado o torcido en alguna parte de su recorrido.
La forma perfecta de ponerse el cinturón

La parte de arriba debería pasar por la clavícula, justo entre el cuello y el hombro. Si lo dejas a la altura del cuello podría causarte lesiones graves en esta zona si llega a producirse un impacto. Regula la altura de tu asiento para que el cinturón pase justo por donde debe.
Por otro lado, procura no llevar el asiento demasiado tumbado. No es necesario que forme totalmente un ángulo recto (podría resultarte incómodo para conducir), pero casi debería hacerlo.
Cambiar el cinturón de seguridad cuando sea necesario

Si has sufrido un accidente, aunque no haya sido grave, cambiar el cinturón de seguridad, porque podría haber sufrido roturas en las fibras o en el sistema de anclaje.
Si no has tenido un accidente, pero notas que algo en el sistema no funciona bien, acude cuando antes a un taller para hacer el cambio del cinturón.







































































