La Guardia Civil intensifica los controles para multar con 200 euros y 3 puntos del carné a los conductores que usan el teléfono móvil mientras están detenidos en un semáforo en rojo.
Qué conducta se sanciona exactamente
La infracción se ampara en el artículo 18.2 del Reglamento General de Circulación, que considera cualquier manipulación del móvil —leer un mensaje, cambiar de canción o desbloquear la pantalla— como una distracción grave. La norma no distingue entre un vehículo en movimiento y uno detenido con el motor encendido: si el coche está parado en un semáforo y el conductor toca el dispositivo, se aplica la misma sanción. Tampoco importa que el teléfono vaya sujeto en un soporte homologado; la manipulación activa del aparato mientras se conduce (o se está detenido con el motor en marcha) está expresamente prohibida y se castiga con 200 euros y la pérdida de 3 puntos.
Desde cuándo está vigente y por qué se ha reforzado la vigilancia
La reforma de la Ley de Seguridad Vial que entró en vigor el 21 de marzo de 2022 ya recogía esta infracción. Sin embargo, la Guardia Civil ha intensificado la la vigilancia en los semáforos de las ciudades durante las últimas semanas, coincidiendo con el inicio de la temporada estival, cuando los desplazamientos aumentan y el riesgo de distracciones se multiplica. El objetivo, según fuentes del cuerpo, es disuadir a los conductores de un hábito muy extendido que muchos creen inofensivo.
El descuento por pronto pago y otras multas por distracción
Como en la mayoría de las sanciones de tráfico, el pago de la multa en los primeros 20 días naturales reduce el importe a la mitad: 100 euros. Los 3 puntos, sin embargo, se descuentan íntegramente del saldo del carné. Además de la manipulación del móvil, la Guardia Civil recuerda que cualquier conducta que desvíe la atención del volante puede ser sancionada con 200 euros. Discusiones acaloradas con el copiloto, rebuscar en la guantera o incluso comer mientras se circula pueden acabar en multa si el agente aprecia que ha provocado una conducción negligente.
El motor encendido convierte al semáforo en una trampa: el coche sigue en marcha y la manipulación del móvil se equipara a la conducción, sin excepciones.
Análisis: ¿es proporcionada la sanción?
La medida es coherente con la línea de endurecimiento que persigue la DGT desde hace años para combatir las distracciones, primera causa de accidentes mortales en carretera. Mirar el móvil durante apenas dos segundos mientras se conduce equivale a recorrer más de 50 metros a ciegas a velocidad de ciudad. Que el coche esté detenido en un semáforo no elimina el riesgo: el conductor puede tardar en reaccionar cuando la luz se ponga verde o no percibir a un peatón que cruza. La sanción de 200 euros y 3 puntos es idéntica a la que se impone por no llevar el cinturón de seguridad o por usar el teléfono en marcha, lo que la coloca en la franja media de las infracciones graves. Algunos conductores la consideran desproporcionada cuando no hay movimiento, pero la Guardia Civil insiste en que la distracción existe desde el momento en que la atención se desvía de la carretera. Con los nuevos refuerzos de vigilancia, el mensaje es claro: pagar 200 euros y perder puntos por mirar el móvil en un semáforo no merece la pena.
🚨 Ficha de la Normativa
- Infracción / Novedad: Manipular el teléfono móvil, incluso detenido en un semáforo con el motor encendido, se considera conducción activa y constituye una falta grave.
- Sanción económica: 200 euros (reducida a 100 euros si se paga en los primeros 20 días).
- Puntos del carnet: 3 puntos.
- Entrada en vigor: Ya vigente desde el 21 de marzo de 2022; la vigilancia específica en semáforos se ha intensificado a partir de junio de 2026.




