Bizum Pay frena su expansión por problemas con Visa y Mastercard

La plataforma de pagos sin tarjeta paraliza su despliegue comercial tras tres semanas de actividad. Las negociaciones con las redes de pagos se han enquistado por discrepancias en las tarifas y la interoperabilidad.

Bizum Pay apenas ha tenido tres semanas para demostrar sus bondades. El pasado 12 de mayo, la plataforma de pagos sin tarjeta lanzó su servicio en España con la ambición de convertirse en la alternativa definitiva a Visa y Mastercard en los comercios. Ahora, la expansión se frena.

Fuentes del sector confirman que el despliegue comercial, previsto para junio, se ha pospuesto mientras Bizum —la sociedad participada por una treintena de bancos españoles— ultima los acuerdos de integración con las propias redes de tarjetas. La paradoja es notable: para que Bizum Pay funcione en los terminales de pago (TPV) de los comercios, necesita contar con la colaboración tecnológica de Visa y Mastercard, cuyos sistemas de aceptación son dominantes.

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El lanzamiento de mediados de mayo, que permitía pagar en establecimientos escaneando un código QR o mediante NFC, fue recibido con optimismo por el sector bancario. Pero al expandirse a miles de comercios adheridos, el servicio se ha topado con la realidad de las redes de tarjetas, que controlan la inmensa mayoría de las transacciones con tarjeta en España, según los datos que maneja el propio sector.

Tres semanas de actividad y un frenazo en seco

Tras un piloto inicial con buena aceptación, Bizum Pay tenía previsto escalar su presencia a nivel nacional en junio. Sin embargo, la falta de acuerdos claros con los gigantes del pago ha obligado a posponer esa segunda fase. Los bancos propietarios de Bizum —entre ellos CaixaBank, Santander, BBVA y Sabadell— presionan para que la integración se realice sin ceder el control de las comisiones.

Bizum, que nació en 2016, ha logrado conectar a más de 25 millones de usuarios en España para transferencias instantáneas. El salto a los pagos en tienda era el siguiente paso lógico para capturar una porción del mercado de los 200.000 millones de euros que se mueven anualmente en pagos con tarjeta en el país.

“Nos encontramos en un punto muerto”, reconoce una fuente cercana a la negociación, citada por Xataka Móvil. Las diferencias se centran en las tarifas que Visa y Mastercard exigen por utilizar su infraestructura de tokenización y autenticación, necesaria para que los pagos con Bizum Pay sean aceptados en los datáfonos actuales.

El modelo de negocio de Bizum Pay se basa en eliminar a las redes de tarjetas como intermediarias, reduciendo las comisiones para los comercios y aumentando el margen de los bancos. Pero ese mismo planteamiento choca con los intereses de las tecnológicas estadounidenses, que obtienen ingresos multimillonarios por cada transacción.

La paradoja es que Bizum Pay necesita a quienes quiere dejar fuera del negocio. Sin Visa y Mastercard no hay pago, pero con ellas el ahorro se esfuma.

El choque con Visa y Mastercard: una guerra por las comisiones

La tensión no es nueva. En 2024, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ya advirtió de las dificultades regulatorias de un sistema de pagos alternativo que dependa de los mismos actores que pretende sustituir. El conflicto actual se ha intensificado porque Visa y Mastercard, según fuentes del sector, estarían imponiendo condiciones que diluyen el ahorro prometido por Bizum Pay. En la práctica, los bancos tendrían que pagar a las redes casi lo mismo que ya pagan por la emisión de tarjetas tradicionales.

El desencuentro tiene además una dimensión legal. El diario ABC informó la semana pasada de que los servicios jurídicos de ambas partes están analizando si el modelo de Bizum Pay infringe los contratos de licencia de las marcas de tarjetas, que obligan a utilizar sus redes para cualquier pago con sus logos. Bizum Pay no muestra esos logos, pero sí requiere la tecnología subyacente de tokenización de las redes.

Desde Bizum han declinado hacer comentarios oficiales, aunque confirman que “las conversaciones continúan”. Mientras tanto, los comercios que ya habían integrado el sistema notan la incertidumbre. Las asociaciones de comerciantes han mostrado su preocupación por la falta de claridad sobre las tarifas finales.

¿Hay futuro para Bizum Pay sin las redes de tarjetas?

La pregunta que sobrevuela el sector es si Bizum Pay puede prosperar sin una integración plena con Visa y Mastercard. La respuesta corta es que no, al menos a corto plazo. El 95% de los TPV en España están conectados a las redes de tarjetas. Crear una infraestructura paralela llevaría años y una inversión que los bancos no parecen dispuestos a asumir por ahora.

Algunos analistas apuntan a una solución híbrida: que Bizum Pay funcione como una capa adicional sobre los rieles de Visa y Mastercard, pero con tarifas negociadas a la baja. Otros, sin embargo, ven difícil que las redes acepten rebajar sus márgenes sin una intervención regulatoria de Bruselas, que ya ha abierto expedientes a Visa por prácticas anticompetitivas en otros mercados.

El tiempo juega en contra. Cuanto más se demore la expansión, más riesgo hay de que los comercios pierdan interés y los consumidores vuelvan a las tarjetas y al Bizum tradicional de transferencias entre particulares. La banca española, que ha invertido varios millones de euros en el desarrollo de Bizum Pay, necesita un desenlace rápido.

De momento, la pelota está en el tejado de las negociaciones. La próxima reunión entre las partes está prevista para mediados de junio. Si entonces no hay fumata blanca, el proyecto estrella de la banca digital española podría quedarse en un experimento fallido.


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