El Ayuntamiento de Cádiz ha activado oficialmente su Zona de Bajas Emisiones (ZBE) y la multa por acceder sin permiso se ha encarecido un 30% respecto a los 200 euros de base. Quienes circulen por el centro histórico o el paseo marítimo sin la etiqueta adecuada se enfrentan a una sanción que puede alcanzar los 260 euros si reinciden en menos de un año.
La ordenanza municipal, publicada en el Boletín Oficial de la Provincia el 27 de mayo de 2026, pone en marcha un sistema de 33 cámaras que vigilan cada acceso. Durante los seis primeros meses no se impondrán multas; el Consistorio lo considera un periodo informativo para que ciudadanos y visitantes se adapten. Sin embargo, la advertencia es clara: a partir del sexto mes, quien entre sin autorización pagará 200 euros, y la factura subirá un 30% si comete la misma infracción de nuevo dentro de los doce meses siguientes.
Qué vehículos pueden circular y cuáles quedan excluidos
La norma distingue entre residentes y foráneos. En 2026, todos los vehículos cuyos dueños tengan el domicilio fiscal en Cádiz pueden circular sin restricciones, incluso si carecen de etiqueta ambiental. Esta excepción de por su carácter transitorio: el Consistorio pretende dar margen a los vecinos mientras se completa la renovación del parque automovilístico local.
Para los conductores que llegan de otras poblaciones, la situación es distinta. Solo se permite el acceso a los vehículos con etiqueta Cero, Eco o C. Quedan fuera, por tanto, los turismos con etiqueta B y aquellos sin distintivo ambiental.
El recargo del 30 % solo se activa si el mismo coche vuelve a infringir la ZBE en menos de un año; una primera multa ocasional no lo dispara.
Además, el Ayuntamiento ha anunciado un endurecimiento progresivo. A partir de 2027, los conductores no empadronados en Cádiz solo podrán entrar al centro si portan etiqueta Cero o Eco; los coches con etiqueta C también quedarán restringidos. La medida acelerará la exclusión de miles de vehículos diésel y gasolina matriculados antes de 2017 que hoy aún acceden con normalidad.
Cuándo empiezan las multas y cómo se llega a los 260 euros
La sanción por incumplir la ZBE parte de 200 euros. Pero la ordenanza incluye un recargo por reincidencia del 30%, que eleva el importe a 260 euros. Se aplica si un mismo vehículo vuelve a ser captado por las cámaras violando la restricción en un plazo inferior a un año. No es una multa automática a la primera; el conductor tiene que haber sido sancionado previamente y repetir la conducta.
Las cámaras leen la matrícula y cruzan los datos con el padrón del Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM) para verificar el origen fiscal. Por tanto, un coche de fuera con etiqueta B será fotografiado y sancionado, pero si su propietario demuestra residencia en Cádiz, la multa no se cursará.
El periodo de seis meses sin sanciones arrancó con la publicación en el BOP, y las primeras multas no se emitirán hasta mediados de noviembre de 2026. Hasta entonces, los consultores que accedan sin autorización recibirán un aviso informativo pero ninguna penalización económica.
Análisis: una ZBE progresiva pero con trampa para los despistados
A diferencia de otras ciudades que desplegaron restricciones de un día para otro, el Ayuntamiento de Cádiz ha optado por un calendario escalonado que empieza con un periodo de gracia de seis meses y una primera fase indulgente con los residentes. La intención es clara: evitar el caos inicial y permitir que los comerciantes y vecinos se adapten sin multas. Sin embargo, la letra pequeña del recargo por reincidencia introduce un riesgo para los conductores foráneos que visitan la ciudad de forma ocasional: una sola distracción en noviembre de 2026 y otra en abril de 2027 podría costar ellos 260 euros en lugar de 200. Para quienes circulan con coches de empresa o vehículos compartidos, resulta difícil seguir el historial de sanciones del mismo bastidor.
En términos comparativos, la multa base de 200 euros se sitúa en la media de las ZBE nacionales, pero el 30% de recargo es una de las penalizaciones más altas entre las ordenanzas municipales consultadas. Barcelona o Madrid también prevén sanciones de hasta 200 euros, aunque no incorporan un mecanismo automático de incremento por reincidencia dentro de un año natural. En la práctica, el conductor foráneo que circule con etiqueta B y no tenga la costumbre de consultar las ZBE se enfrenta a un coste mayor si reincide sin saber que ya había sido sancionado previamente.
La decisión de dejar fuera a los vehículos con etiqueta C a partir de 2027 es coherente con el endurecimiento que la DGT lleva anunciando en muchas ciudades. Pero también es un aviso para los propietarios de coches diésel matriculados entre 2014 y 2017: la ventana de entrada se cierra en un plazo de poco más de un año. Para los residentes en Cádiz, la exención actual es un alivio, aunque puede generar agravio comparativo cuando los foráneos con el mismo coche sí sean multados. El Consistorio deberá comunicar con transparencia el cambio para que nadie se lleve una sorpresa.
🚨 Ficha de la Normativa
- Infracción / Novedad: Acceso no autorizado a la Zona de Bajas Emisiones de Cádiz (centro histórico y paseo marítimo peatonalizado).
- Sanción económica: 200 euros, con recargo del 30% (hasta 260 euros) si el mismo vehículo reincide en menos de un año.
- Puntos del carnet: No aplica.
- Entrada en vigor: Publicada en el BOP el 27 de mayo de 2026. Periodo informativo de seis meses; las primeras multas se emitirán a partir de mediados de noviembre de 2026.





