Los profiteroles son una delicia a la que pocos pueden resistirse. ¡Se ha hecho tan populares que ya hay helados con su sabor! Sí, sabemos que son una bomba de calorías, pero de vez en cuando te mereces caer en esta dulce tentación, ¿no crees? Para darte un empujoncito, te traemos la receta perfecta: profiteroles rellenos de nata y con cobertura de chocolate, una maravilla que se repara en un visto y no visto.
LOS PROFITEROLES, LOS REYES DE LA REPOSTERÍA

Los profiteroles, deliciosos bocados de origen francés, se remontan a siglos atrás cuando se crearon para deleite de la corte real. Consisten en bolitas de masa choux horneadas hasta alcanzar una textura ligera y crujiente, que luego se rellenan con cremas como la de vainilla, chocolate o café.
Los profiteroles pueden servirse como postre independiente, en forma de torres apiladas conocidas como croquembouche, o acompañados de helado y siropes. Además, han evolucionado con el tiempo, dando lugar a variantes como los éclairs y las religieuses, que incorporan diferentes formas y rellenos. ¡Y para prepararlos no hace falta un máster en repostería! Te vamos a explicar cómo hacerlos en unos cómodos pasos, y con resultados excepcionales.
INGREDIENTES PARA LOS PROFITEROLES

Nuestra receta de profiteroles consta de dos partes diferenciadas: la masa, y el relleno. En tu supermercado de confianza encontrarás todo lo necesario dentro de esta lista:
Para la masa se requieren estos ingredientes:
- 85 gramos de mantequilla.
- 2 cucharadas de azúcar blanquilla.
- 4 huevos pequeños.
- 225 ml de agua.
- Media cucharadita de sal.
- 110 gramos de harina de trigo, la mitad harina de fuerza y la otra de repostería.
Para la nata montada necesitas lo siguiente:
- 500 ml de nata para montar o crema de leche con un 35% de materia grasa.
- 5 cucharaditas de azúcar blanquilla.
Y para la crema de chocolate:
- 200 gramos de chocolate con un 50% de cacao.
- 30 gramos de mantequilla.
PREPARA LA MASA DE LOS PROFITEROLES

Coge un cazo de 1,5 litros y pon el agua a hervir junto con la mantequilla, el azúcar y la sal. Cuando esté en punto de ebullición, baja el fuego a potencia media a temperatura media hasta que la mantequilla se se derrita. Retira el cazo del fuego y añade la harina, asegurándote de que se integre por completo al batir con una cuchara de madera.
Vuelve a poner el cazo al fuego y, mientras remueves la masa, observarás cómo se forma una bola que se despega fácilmente. Al cabo de 3 o 4 minutos sabrás que la masa está en su punto porque no deja restos si la tocas con un dedo.
AÑADE LOS HUEVOS

Una vez retirada la cazuela del fuego, crea un hueco en el centro con la cuchara de madera y añade el primer huevo, mezclándolo constantemente. No agregues el siguiente huevo hasta que el primero se haya absorbido por completo en la masa. Repite el mismo proceso con los huevos restantes, la textura resultante debe ser bastante espesa para que las porciones que coloques en la bandeja no se desmoronen. Si con el penúltimo huevo notas que la masa ya no necesita más, no hace falta echar el cuarto.
USA LA MANGA PASTELERA

Después de rellenar la manga con la pasta choux, coloca porciones pequeñas, de aproximadamente 2 cm de diámetro por 1 cm de alto, en una bandeja de horno cubierta con papel adecuado. La cantidad de unidades dependerá del tamaño, pero 15 profiteroles es una buena cantidad. Es importante sepáralos entre sí, porque la masa va a crecer en el horno. Cuando estén colocados, recuerda cubrir todos los profiteroles con huevo antes de hornear.
CÓMO HORNEAR LOS PROFITEROLES

Precalienta el horno a 200ºC para hornear los profiteroles 20 minutos, pero antes recúbrelos con papel de aluminio para que no se tuesten en exceso. Si lo deseas, destápalos cuando queden 5 minutos y se quedarán bien doraditos. Pasados los 20 minutos, retira los profiteroles del horno y déjalos enfriar por completo sobre una. Obtendrás bocados huecos, con un tono anaranjado y una textura seca en el interior, algo esencial si quieres para evitar que los profiteroles se bajen al sacarlos del horno.
ASÍ SE PREPARA EL RELLENO

El primer paso es batir la nata fría con azúcar hasta obtener una textura suave y deliciosa que es la nata montada. A continuación busca un cazo y calienta en él la mantequilla y el chocolate hasta que se fundan por completo. Una vez fuera del fuego, añade más nata y bate enérgicamente hasta obtener una mezcla con brillo y uniforme. Debes dejar que la crema se enfríe lo suficiente antes de rellenar con ella los profiteroles.
RELLENA LOS PROFITEROLES Y SÍRVELOS

Antes de rellenar los profiteroles vas a cortarlos por la mitad, como una especie de boca bien abierta. Utiliza una manga pastelera para rellenar cada profiterol con la crema. Si quieres darles el toque final, coge una cuchara o un biberón de cocina para decorar los profiteroles con unas hileras de crema de chocolate.
¡Y a disfrutar! Sorprende a tus invitados con estos dulces tan tentadores, de sabor exquisito y tan sencillos de preparar. Para los más ‘cafeteros’, un espresso o un café con leche hará una combinación perfecta con los profiteroles, al igual que un té negro o un chocolate caliente.



























































