Todo sobre Prisma AIRS 3.0 o cómo proteger todo el ciclo de vida de la IA agéntica en las empresas

El desarrollo de soluciones de seguridad para IA requiere colaboración entre actores tecnológicos y empresas. Prisma AIRS 3.0 se apoya en un ecosistema que permite mejorar continuamente sus capacidades.

La adopción de inteligencia artificial en las empresas ha dejado de ser experimental para convertirse en un pilar estratégico. Sin embargo, el salto hacia modelos más avanzados, como los agentes autónomos, ha abierto un nuevo frente en ciberseguridad. Prisma AIRS 3.0 emerge como una solución diseñada para proteger no solo lo que la IA dice, sino también lo que ejecuta.

El avance hacia entornos empresariales impulsados por IA agéntica implica gestionar riesgos más complejos. Desde identidades digitales no controladas hasta comportamientos inesperados en ejecución, las organizaciones necesitan herramientas que acompañen todo el ciclo de vida.

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Prisma AIRS 3.0 responde a esta necesidad con un enfoque integral que cubre desde el descubrimiento hasta la protección en tiempo real.

De la IA conversacional a la IA que actúa

La evolución de la inteligencia artificial ha pasado de sistemas centrados en respuestas a modelos capaces de ejecutar tareas autónomas. Este cambio implica que los agentes ya no solo interactúan, sino que toman decisiones y actúan sobre sistemas corporativos.

Este nuevo escenario multiplica la superficie de ataque. Las empresas ya no solo deben monitorizar interacciones, sino también controlar acciones automatizadas. Prisma AIRS 3.0 se posiciona precisamente en ese punto crítico, ofreciendo visibilidad y control sobre el comportamiento de los agentes.

Visibilidad total de los agentes de IA

Uno de los principales desafíos para las organizaciones es identificar dónde operan sus agentes de IA. En muchos casos, estos sistemas se despliegan en entornos híbridos que combinan nube, aplicaciones SaaS y dispositivos locales.

Prisma AIRS 3.0 permite realizar un inventario completo de estos agentes, incluyendo modelos, conexiones y puntos de ejecución. Esto reduce el riesgo asociado al shadow AI, una práctica cada vez más común en entornos corporativos.

Evaluación continua del riesgo en entornos dinámicos

La seguridad en IA no es estática. Los agentes evolucionan, aprenden y modifican su comportamiento. Por ello, las herramientas tradicionales resultan insuficientes.

Con Prisma AIRS 3.0, las empresas pueden analizar de forma continua la arquitectura de los agentes. A través de técnicas como el AI Red Teaming, se simulan ataques específicos para detectar vulnerabilidades y anticipar fallos antes de que se materialicen.

Este enfoque permite establecer políticas dinámicas de seguridad adaptadas al comportamiento real de los sistemas.

Protección en tiempo real de la IA agéntica

La clave de cualquier solución de ciberseguridad moderna está en su capacidad de actuar en tiempo real. En el caso de la IA agéntica, esto implica supervisar decisiones, accesos y ejecuciones de forma continua.

Prisma AIRS 3.0 introduce un plano de control centralizado que gestiona identidades, permisos y actividad de los agentes. Esto permite garantizar que las acciones ejecutadas se ajusten a las políticas corporativas y regulatorias.

Además, la protección se extiende a los endpoints, donde muchas aplicaciones de IA operan sin supervisión directa.

Gobernanza y control en ecosistemas complejos

La expansión de la IA en las empresas ha generado entornos cada vez más fragmentados. Diferentes modelos, proveedores y herramientas conviven en un mismo sistema.

Prisma AIRS 3.0 unifica esta complejidad bajo una única plataforma. Esto facilita la gobernanza, permitiendo a los equipos de seguridad establecer reglas coherentes y supervisar su cumplimiento.

La capacidad de centralizar la gestión reduce errores y mejora la eficiencia operativa.

El reto de escalar la IA de forma segura

Escalar proyectos de inteligencia artificial sin comprometer la seguridad es uno de los mayores desafíos actuales. Muchas organizaciones frenan su adopción por la falta de control sobre los riesgos.

En este contexto, Prisma AIRS 3.0 permite avanzar con mayor confianza. Al ofrecer visibilidad, evaluación y protección en un único entorno, las empresas pueden acelerar la implementación de agentes sin aumentar su exposición.

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La IA agéntica supone un importante avance, ya que va más allá de la simple conversación para pasar a la acción autónoma”, explica Anand Oswal, vicepresidente ejecutivo en Palo Alto Networks. “Este cambio introduce nuevos riesgos que deben ser gestionados con una plataforma integral como Prisma AIRS 3.0”.

Colaboración y visión de futuro en la seguridad de la IA

El desarrollo de soluciones de seguridad para IA requiere colaboración entre actores tecnológicos y empresas. En este sentido, Prisma AIRS 3.0 se apoya en un ecosistema que permite mejorar continuamente sus capacidades.

Para ampliar la IA agéntica es necesario superar obstáculos fundamentales relacionados con la visibilidad y el control”, señala Harpreet Sidhu, responsable global en Accenture Cybersecurity. “Contar con una visión completa del ciclo de vida permite mitigar riesgos y escalar con seguridad”.

La evolución de la IA seguirá planteando nuevos desafíos, pero también oportunidades. Las plataformas que integran seguridad desde el diseño serán clave en esta transformación.


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