La multinacional gallega presidida por Marta Ortega, Inditex, es consciente de que el sector del retail es uno de los sectores más contaminantes, pues genera aproximadamente el 25% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. No obstante, a pesar de la alta contaminación, Inditex está adoptando medidas bajo criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) para asegurar su viabilidad a largo plazo.
En los últimos años, Inditex ha ido transformando gradualmente sus tiendas en establecimientos ecológicos, que consumen un 20% menos de electricidad y un 40% menos de agua que las tiendas convencionales. Desde 2020, el 100% de sus tiendas son ecoeficientes, y más del 60% están conectadas al sistema central de control de eficiencia energética de Inditex, Inergy.
Desde la compañía gallega apuntan a que «en Inditex somos agentes de cambio. En 2001, la firma se convirtió en una de las firmantes del Pacto Mundial de las Naciones Unidas, y desde entonces hemos demostrado nuestro firme compromiso tanto con las personas como con el entorno».

Fuente: RRSS
INDITEX AVANZA EN RELACIÓN CON SUS OBJETIVOS DE SOSTENIBILIDAD
En este contexto, Inditex establece sus directrices y objetivos en consonancia con los de la ONU y otras organizaciones que trabajan para promover prácticas empresariales más éticas y sostenibles en la industria de la moda. A esto se le suma que los consumidores se centran cada vez más en el origen de los productos que se venden y en la sostenibilidad de las materias primas que se utilizan.
Desde la multinacional gallega declaran que «nos hemos marcado ambiciosos objetivos de sostenibilidad. Apostar por materias primas innovadoras, orgánicas y/o recicladas es clave para transformar así nuestra industria, reducir las emisiones y hacer un uso mucho más limpio y eficiente del agua y la energía».
INDITEX TRABAJA PARA REDUCIR EL IMPACTO AMBIENTAL DE SU CADENA DE SUMINISTRO Y SUS OPERACIONES, AL TIEMPO QUE APOYA A SUS EMPLEADOS EN LAS REGIONES DONDE OBTIENE SUS PRODUCTOS
Siguiendo esta línea, durante el ejercicio fiscal de 2025, Inditex alcanzó su objetivo de agua al lograr una reducción del 26% en el consumo de agua en toda su cadena de suministro en comparación con los niveles de 2020. El 88% de las fibras textiles utilizadas durante 2025 en sus prendas se clasificaron como fibras de bajo impacto.
Asimismo, el 47% del total de fibras utilizadas procedían de materiales reciclados. No obstante, la multinacional gallega presidida por Marta Ortega sigue avanzando hacia su objetivo de alcanzar el 100% de uso de fibras textiles de bajo impacto para 2030. El compromiso para 2030 supondría un menor impacto en el medio ambiente.
«Estimamos que para 2030, aproximadamente el 25% de las fibras textiles se fabricarán con materiales de nueva generación, el 40% con procesos de reciclaje convencionales, el 25% con cultivos producidos mediante prácticas de agricultura ecológica o regenerativa y el 10% con otras fibras preferidas», apuntan desde Inditex.

No obstante, mediante la ejecución de su Plan de Transformación Ambiental de la Cadena de Suministro, redujo las emisiones totales de Alcance 1, 2 y 3, contempladas en sus Objetivos Basados en la Ciencia, en un 11% con respecto al nivel de referencia de 2018. Este hecho incluye una reducción del 80% en las emisiones de Alcance 1 y 2, y una reducción del 7% en las emisiones de Alcance 3.
Para 2030, el objetivo de Inditex es reducir las emisiones en más del 50%. La multinacional del retail también ha introducido gamas de vehículos seminuevos circulares en un total de 16 mercados, y recientemente ha extendido dicha iniciativa a Estados Unidos.
EL COSTE DE SER MÁS SOSTENIBLE
En este contexto, las compañías de retail como Inditex, que invierten en minimizar la huella de carbono de sus cadenas de suministro y reducir el consumo de energía, tienen la oportunidad de aumentar su cuota de mercado, aunque esto conlleve costes añadidos.
No obstante, no todo es positivo en materia de sostenibilidad. Es decir, los costes asociados a la adopción de logística menos perjudiciales para el medio ambiente pueden ser superiores a los de las alternativas no sostenibles; muchas empresas han encontrado maneras de reducir sus costes operativos y, al mismo tiempo, su huella ambiental.
Muchos operadores de tiendas físicas, como es el caso de Inditex, han optado por la iluminación LED, reduciendo costes y aumentando la eficiencia energética. Dicho esto, existen muchas áreas donde elegir opciones más ecológicas inevitablemente conllevará mayores costes operativos, un obstáculo que los minoristas tendrán que afrontar en los próximos años.

Por otro lado, en el sector del retail, los minoristas se enfrentan a un alto nivel de escrutinio sobre las condiciones, circunstancias y salarios de sus trabajadores. Dicho escrutinio se extiende tanto a sus proveedores como a los trabajadores que emplean directamente. Durante los últimos años se han producido denuncias de gran repercusión sobre las condiciones laborales y salarios inadecuados, como sucede con los proveedores de Boohoo, trabajo infantil como en los proveedores de Asos, y salarios inferiores al mínimo.
En los últimos años, hemos visto cómo los minoristas han iniciado investigaciones internas en sus plantas de fabricación para garantizar una conducta y unas condiciones laborales adecuadas. La mayoría publica informes anuales sobre discriminación laboral, esclavitud moderna y la brecha salarial de género. Aquellas empresas que no protejan a su plantilla ni fomenten un entorno laboral inclusivo pueden enfrentarse a consecuencias legales, al escrutinio público y a la pérdida de clientes.





