Los grandes patrimonios sudamericanos han visto en el inmobiliario español como una buena salida a los problemas económicos de su región. Los últimas en llegar, tras venezolanos y mexicanos, son las familias más acaudalas argentinas. En concreto, se trata de los Román, que figuran entre las 30 mayores fortunas en Argentina, que han creado, junto a otros importantes hombres de negocio del país, una sociedad con dos millones de euros de capital con el objetivo de adentrarse en el negocio del suelo madrileño. Un aterrizaje forzado, también, por la caída en desgracia de su gran valedor, Mauricio Macri, con el que mantienen importantes relaciones.

La sociedad, que se constituyó el pasado mes de diciembre, operará bajo el nombre de Mainver Capital y cuenta con un capital social de dos millones de euros. El objetivo social que desarrollará es el de “la adquisición, venta, alquiler, gestión y administración de solares, terrenos y toda clase fincas”, según ha quedado registrado en el Registro Mercantil. Además, los argentinos se han instalado en una de las oficinas (que cuenta con unos 93 metros cuadrados) que estaban vacías en el número 107 del Paseo de la Castellana.

La cara visible del negocio será la de uno de los grandes nombres propios en el terreno de los negocios en Argentina, en especial en el ámbito energético, Ronaldo ‘Koni’ Strazzolini (ex de Citibank). Strazzolini ha liderado durante muchos años uno de los grandes fondos de inversión albicelestes, Magna Capital, que tiene un peso importante en el accionariado de dos de las principales distribuidoras gasísticas del interior del país como son Gas Guyana y Gas del Centro. Además, el ex de Citibank mantiene importantes relaciones con dos de las grandes familias de empresarios de la región: los Escasany y los Román, con quien ha emprendido la aventura en España.

Si Strazzolini pondrá en la sociedad el perfil técnico y de negocios, el capital y los recursos parecen proceder de la familia Román, más en concreto, de una de las hijas del imperio creado por Alberto Alfredo Román. Se trata de Karina Román, que también aparece como apoderada de Mainver Capital, y que gestiona (junto a sus hermanos) el fondo de inversión familiar con el que atesoran más de 800 millones de dólares, algo más de 725 millones de euros. Una fortuna que atesoró, su padre, al montar la mayor terminal de grúas de todo Argentina que, en 2008, vendió para luego seguir invirtiendo con los fondos recibidos. Ambos, mantienen una estrecha relación después de que la familia haya participado en el capital de Magna y hayan cerrado acuerdos conjuntos.

ESTRECHA RELACIÓN CON MACRI

Una de las características que comparten ambos inversores, más allá de su relación, es que ambos mantienen una estrecha vinculación con el anterior presidente argentino Mauricio Macri. Así, la familia Román ha sido una de las grandes fortunas argentinas que más críticas han sido siempre con el Kirchnerismo. Además, de que han defendido y financiado a Macri públicamente en los últimos años. Cambiemos, la plataforma del ex presidente, recibió fondos por parte de Karina Román por distintas vías: la primera, a través de la ONG, Argentinos Debate, de la que era presidenta. También a título personal donó más de 1,5 millones de pesos y su marido, Ricardo José Mihura, aportó a la campaña presidencial otro millón y medio.

Por su parte, Strazzolini ha tenido mucho contacto con el hombre de más confianza de Macri, en especial, con uno de sus mejores amigos y asesor, Nicolás Caputo. Caputo y el ex de Citibank han coincidido como consejeros de la compañía Ecogas, puesto que ésta era propiedad del holding Sodesa en la que estaban presentes tanto la familia Escasany como Magna Capital. El desencadenante de la operación, dadas las fechas, ha sido el cambio de poder en Argentina. De hecho, la sociedad se crea en España el viernes 13 de diciembre, mientras que tres antes, el 10, Alberto Fernández asumió la presidencia de Argentina con Cristina Fernández Kirchner como vicepresidenta.

GOLDEN VISA Y LAS RESTRICCIONES EN EEUU

La decisión de los inversores argentinos de apostar por el inmobiliario español, dados los problemas económicos en su país, no es único. De hecho, Axel Capriles y Miguel Ángel Capriles, ambos primos del que fuera opositor venezolano Henrique Capriles, también han apostado por el inmobiliario. La principal razón es la denominada Golden Visa, por la que un extranjero adquiere la nacionalidad española cuando invierte medio millón de euros en un activo inmobiliario. También con la misma nacionalidad aparecen otros nombres como Roberto Perri Aristeguieta, Marco Esteban Zarikian, Salomón Cohen Levy o Maximilian Pizzorni. Todos ellos, se unen a otros nombres más reconocidos como los mexicanos Carlos Slim o David Martínez.

Pero, adquirir la nacionalidad española no es la única razón. Hay otra un poco más oscura: las facilidades de inversión con dinero de dudoso origen. Así, el endurecimiento de la legislación estadounidense respecto de las transacciones financieras, que ahora se está intentando trasladar a los bancos europeos, coincidió con las facilidades que aprobó el Gobierno de Mariano Rajoy para inversores extranjeros. Una combinación que ha resultado decisiva para hacer de España, y de su inmobiliario, de un gran reclamo para las fortunas sudamericanas.