Mango usa sus outlets para vender prendas con taras sin avisar a los clientes

La compra barata que puede salir cara en Mango: una clienta denuncia prendas con roturas en su outlet

Al parecer, la cadena de retail catalana, Mango, no está gestionando con claridad ni transparencia sus outlets. Lo que parece un formato para conseguir vender prendas de colecciones anteriores, la compañía textil lo está utilizando para conseguir deshacerse de las taras, una estrategia que causa indignación entre sus clientes, que si no revisan fijamente la prenda pueden llevarse sorpresas.

En este sentido, y al igual que Inditex u otras compañías que cuentan con outlets, este modelo de negocio sirve para comprar ropa y accesorios de temporadas pasadas a precios mucho más baratos. Ofrecen grandes descuentos, que suelen ir del 30% hasta más del 70%, porque venden excedentes de fábrica y ropa que no se vendió en las tiendas normales y que puede seguir ocupando el armario de los clientes.

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«Me probé dos prendas en el outlet de Mango, y ambas contaban con roturas. Un vestido azul con tejido de punto estaba enganchado por detrás; si no llego a fijarme bien, me gasto 11 euros y me lo llevo a casa roto. Al buscar el mismo vestido, pero que no estuviera roto, me di cuenta de que todos contaban con taras y, al comentarlo a las dependientas, me dijeron que lo iban a dejar como taras y devolverlo. Mentira, porque a los 20 minutos ya estaban los vestidos otra vez colgados en sus perchas para ser vendidos«, explica una clienta indignada a MERCA2.

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Fuente: MERCA2

La línea que perjudica la confianza del consumidor hacia Mango

En la industria textil, la gestión de prendas con defectos de fabricación es un desafío logístico y económico. Tradicionalmente, estas prendas se retiraban del canal de venta principal, se enviaban a tiendas de descuento específicas con una clara señalización de «producto con tara» o se destinaban a fines sociales o reciclaje. La confusión surge cuando el outlet de una marca prestigiosa, como puede ser Mango, que debería ser la vía natural para el excedente de temporada sin defectos, se convierte en el lugar donde el producto defectuoso se mezcla con el producto impecable sin una distinción clara.

La falta de etiquetado específico o de advertencias visibles de que se trata de una tara o una rotura en la propia prenda crea una trampa para el consumidor desprevenido. No se trata simplemente de vender ropa barata, sino de establecer un pacto de honestidad con el comprador. Si la política interna de la empresa permite que una prenda con un enganche, una costura mal rematada o una rotura vuelva a ser expuesta para la venta inmediatamente después de haber sido denunciada por un cliente, la problemática pasa de ser un error logístico a una decisión estratégica cuestionable.

«La encargada me comentó que la ropa con roturas se lleva a taras. Pero todo era mentira, ya que me fui de la tienda y, por curiosidad, entré 20 minutos más tarde y esas prendas con taras estaban colgadas en sus sitios pertinentes para que otro cliente, si no se fija, compre»

Explica clienta de Mango a MERCA2

Asimismo, parece que en Mango la percepción de que los outlets son un vertedero de productos con taras, en lugar de una oportunidad para adquirir moda de calidad a precios competitivos, es una realidad que complica la relación de la compañía con los clientes. El consumidor se siente engañado y frustrado al darse cuenta de que, si no presta atención, se puede llegar a comprar una ‘ganga’, sí, pero rota.

No es el problema vender ropa con tara; el problema es cómo se hace sin tener transparencia al cien por cien con el consumidor. Un outlet debe ser un espacio de transparencia, un hecho que Mango parece que está olvidando. Si una prenda tiene un defecto, la solución pasa por una señalización clara, un precio todavía más competitivo y, sobre todo, por la honestidad hacia el comprador.

Prenda Outlet Mango
Fuente: MERCA2

No obstante, no hay que olvidar que el modelo de negocio de los outlets ha sido una piedra angular para la expansión de las grandes cadenas textiles españolas. Permite optimizar el ciclo de vida del producto, recuperar parte de la inversión inicial en prendas que no se vendieron durante la temporada y democratizar el acceso a la moda. Pero este modelo no es inmune a la crítica cuando se percibe un deterioro en la calidad de lo que se ofrece, como lo ocurrido con Mango.

El papel de la legislación y los derechos del consumidor

En este contexto, las reclamaciones contra Mango por ropa defectuosa han cobrado relevancia en los últimos años, ya que muchos consumidores han experimentado problemas con la calidad de sus prendas. La compañía catalana ha recibido críticas sobre su política de devoluciones y el proceso que deben seguir los clientes para reclamar productos defectuosos, que provocan una oleada de críticas y mala reputación.

Sin ir más lejos, desde el punto de vista legal, la normativa es clara respecto a los derechos de los consumidores. Cuando se vende un producto con una tara o defecto, el vendedor tiene la obligación de informar al comprador de manera fehaciente y previa a la adquisición. La venta de artículos con defectos estéticos o funcionales es lícita, siempre y cuando se especifique claramente que el precio rebajado se debe, precisamente, a ese desperfecto.

Mango
Fuente: Agencia

La omisión de esta información no solo contraviene el espíritu de protección al consumidor, sino que puede derivar en reclamaciones formales y en una vigilancia más estrecha por parte de las autoridades de consumo. Los clientes que se encuentran con estas sorpresas en los puntos de venta de Mango deberían conocer que tienen derecho a exigir explicaciones, a solicitar la retirada del producto y, en última instancia, a presentar una hoja de reclamaciones si consideran que se les está intentando vender un producto defectuoso como si fuera apto para el uso, ocultando su condición real.


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