La ITV de los coches diésel estrena un equipo que detecta fallos de emisiones antes invisibles y obliga a reparar. El nuevo sistema de medición busca lo que hasta ahora pasaba desapercibido en los motores de gasóleo.
Ya es la primera causa de suspenso en las estaciones españolas. La prueba de emisiones concentra hasta el 31% de los rechazos y marca uno de cada cuatro defectos graves que se anotan en la inspección, según los datos recogidos en el sector.
Qué cambia en la ITV de los coches diésel y a quién afecta
El nuevo equipo de medición de emisiones afina el análisis de los gases y de las partículas que expulsan los motores diésel. Hasta ahora, muchos fallos del sistema anticontaminación no afloraban en la lectura convencional: el vehículo pasaba el trámite con un defecto latente que se agravaba con los kilómetros.
Cuando la medición se sale de los límites, la estación levanta un informe desfavorable y el conductor queda obligado a reparar antes de volver a circular con normalidad. Sin esa corrección, el coche no supera la inspección.
El foco se pone, sobre todo, en los vehículos de gasóleo, los más expuestos por la naturaleza de su combustión. No es una prueba caprichosa: responde al peso creciente de las emisiones diésel en los rechazos.
La prueba de gases ya tumba a tres de cada diez coches que suspenden: el diésel es hoy el examen más duro de la ITV.
Las emisiones diésel, la primera causa de suspenso
La prueba de gases se ha convertido en el gran filtro de la ITV. Los fallos de emisiones y del sistema anticontaminación copan el 31% de los suspensos y son ya la primera causa de rechazo, por encima de cualquier otro defecto.
Uno de cada cuatro defectos graves detectados en una estación tiene que ver con el control de emisiones. El dato explica por qué el diésel se ha convertido en el gran protagonista de la inspección técnica española.
La sentencia que refuerza el control de las emisiones diésel
El interés por las emisiones del gasóleo no es solo mecánico. Una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha confirmado que los trabajadores de las estaciones de ITV están expuestos de forma necesaria e inevitable a agentes cancerígenos procedentes de los motores diésel.
La denuncia partía del Sindicato Reformista de Trabajadores contra Applus Iteuve Technology. La Justicia recuerda que el Real Decreto 427/2021, que modifica el Real Decreto 665/1997, reconoce las partículas diésel como agente químico cancerígeno.
El fallo obliga a las empresas a implantar medidas inmediatas en sus centros de inspección. Estas son las cuatro principales:
- Lavado de la ropa de trabajo, para que no se convierta en foco de contaminación fuera del centro.
- Tiempo para la higiene personal al terminar la jornada, antes de volver a casa.
- Taquilla doble, una para la ropa laboral y otra para la personal.
- Equipos de protección individual, como mascarillas y guantes, en las zonas de mayor exposición.
Cómo evitar el suspenso en la ITV de tu diésel
Antes de plantarse en la estación, el conductor tiene margen. La mayoría de los rechazos por emisiones no llegan de golpe: son el final de un desgaste que se podía haber corregido a tiempo.
- Revisar el estado del sistema anticontaminación unas semanas antes de la cita.
- No dejar la revisión para el último día: si el coche suspende, toca reparar y volver a pasar la inspección.
- Prestar atención a tirones, pérdida de potencia o consumo disparado en un diésel: suelen avisar de un fallo interno.
Una vez suspendida la ITV, circular con el informe desfavorable o negativo trae consecuencias: el vehículo queda fuera de norma y su cobertura del seguro se complica en caso de siniestro.
Análisis: más control sobre el diésel y el parque que ya circula
El endurecimiento de la prueba de emisiones sobre el diésel tiene una lógica doble. La primera es ambiental: son los vehículos que más partículas y óxidos de nitrógeno emiten y los que más rechazos acumulan. La segunda es de salud, y el TSJC acaba de subrayarla: si la exposición a esos gases obliga a blindar a los trabajadores de la ITV, difícilmente se puede mirar hacia otro lado cuando salen de un tubo de escape en plena calle.
Sucede que el parque diésel español es viejo, y un coche de más de diez años arrastra sistemas anticontaminación que fallan despacio y en silencio. Muchos propietarios creen que su coche está bien porque no se enciende ninguna luz en el salpicadero, cuando el defecto ya está ahí, latente, esperando a la medición. El nuevo equipo lo saca a la luz justo en el momento menos oportuno: la inspección.
Eso deja al conductor entre dos decisiones. La sensata es adelantar el mantenimiento y afrontar la reparación por convicción, no por obligación. La otra, la cómoda, es confiar en pasar el trámite y arriesgarse a una segunda cita, más días sin coche y una factura mayor. La norma no distingue: si la medición no cuadra, el vehículo no circula. Y ese es, precisamente, el punto que más conviene entender antes de la próxima ITV.
🚨 Ficha de la Normativa
- Infracción / Novedad: Nuevo equipo de medición de emisiones en la ITV que detecta fallos del diésel antes indetectables y obliga a reparar si no se supera la prueba.
- Sanción económica: No aplica.
- Puntos del carnet: No aplica.
- Entrada en vigor: Ya en aplicación en las estaciones de ITV; sin fecha única publicada en el BOE.




