BPCE se convierte en primer accionista del Sabadell tras descartar ser caballero blanco en la OPA del BBVA

El grupo francés controla ya un 7% del capital tras mantener conversaciones discretas con Josep Oliu durante más de año y medio. La operación, notificada a Economía y a la Generalitat, complica cualquier futura OPA sobre la entidad catalana.

El BPCE se ha convertido en el primer accionista del Sabadell sin lanzar una OPA ni librar batalla alguna. El segundo grupo bancario de Francia controla ya un 7% del capital tras una operación cocinada durante más de año y medio y por la que ha desembolsado alrededor de 1.700 millones de euros.

El movimiento cierra el capítulo que quedó abierto tras la fallida OPA del BBVA el pasado año. Donde Carlos Torres encontró un muro político, el banco galo ha encontrado alfombra roja.

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Según ha podido confirmar El Mundo, la entidad que preside Josep Oliu sondeó a BPCE hace más de año y medio para que ejerciera de caballero blanco en plena guerra de OPAs. El grupo francés, de accionariado cooperativista, alegó entonces vértigo: meterse en esa pelea le suponía un coste enorme y una politización que no quería asumir.

Ahora el escenario es otro. La operación anunciada este martes se notificó previamente al Ministerio de Economía de Carlos Cuerpo y a la Generalitat de Salvador Illa. Ninguno de los dos puso objeciones.

Es el mismo Gobierno y la misma Generalitat que combatieron la operación de BBVA. El contraste es difícil de ignorar.

Un socio extranjero que entra por la puerta de atrás y sin OPA genera menos ruido político que un comprador español que lo intenta por la puerta principal.

El precio real de la operación

Las cifras admiten dos lecturas. Una: BPCE ha pagado teóricamente más de los 3,39 euros por acción que BBVA puso sobre la mesa el pasado año. Otra: si se compara con el canje que Torres ofrecía y que hoy equivaldría a unos 5,1 euros por título, el banco francés habría pagado hasta un 25% menos.

El Sabadell no ha revelado el importe exacto. Lo que sí ha confirmado es el porcentaje: un 7% del capital, con la advertencia de que no tiene intención de superar el 10%. Puedes seguir los movimientos del valor en los registros públicos de la CNMV.

El desembolso ronda los 1.700 millones de euros. Para hacerse con el control total del Sabadell, una OPA habría costado alrededor de 17.000 millones. La distancia entre una vía y otra explica por sí sola la elección.

Entrada en el consejo y hoja de ruta

El grupo francés entrará en el consejo de administración ocupando la plaza que dejará Aurora Catá tras 12 años como consejera. No es un detalle menor: significa voz y voto en el órgano que decide el futuro de la entidad catalana.

¿Por qué ahora? El calendario político ofrece una pista. Un posible cambio de Gobierno tras las elecciones del 29-N podría reanimar operaciones de absorción hoy congeladas. Oliu y su equipo lo saben. Cuando BBVA puso su oferta sobre la mesa, el consejo buscó en en el mercado europeo un socio que le permitiera frenar la operación. Ahora ese socio ya está dentro.

Desde el banco insisten en que la operación refuerza la entidad. Y es cierto que aporta músculo. También es cierto que deja a los pequeños accionistas sin la oportunidad de vender en una OPA que, de momento, ha desaparecido del tablero.

Análisis: estrategia defensiva con acento francés

Hay una paradoja que merece atención. BBVA ha subido un 50% desde que fracasó su intento de absorber el Sabadell. El Sabadell, mientras tanto, vale un 10% más. Ninguno de los dos ha salido perdiendo del episodio. Uno ha crecido en solitario; el otro se ha blindado con un amigo.

Ese blindaje tiene precedentes. Hace justo 20 años, Endesa prefirió al alemán E.On antes que a la catalana Gas Natural. En Cataluña fue un escándalo entonces. Ahora se ve con naturalidad que el Sabadell prefiera a un socio francés antes que a un opante español. De hecho, ya lo prefirió en su momento.

El riesgo, a mi juicio, está en la lectura que hagan los accionistas minoristas. Un socio que entra con un 7%, que declara no querer pasar del 10% pero que tiene capacidad para hacerlo, cambia el equilibrio de poder dentro del capital. Si el mercado interpreta que ya no habrá OPA, la prima de opabilidad que el valor llevaba incorporada tenderá a deshacerse.

Hay otra contradicción sin resolver. El banco francés pagó, según algunos cálculos, menos de lo que BBVA ponía encima de la mesa. Si eso es cierto, la operación no marca un techo para el Sabadell, sino un suelo. Y deja la puerta abierta a que otra entidad o el propio BPCE muevan ficha más adelante.

La próxima junta de accionistas del Sabadell, prevista para el primer trimestre de 2027, será el primer escenario donde se mida la temperatura real de la operación. Ahí se verá si el mercado la lee como protección o como renuncia.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: Sabadell cerró la sesión del martes con subida tras conocerse el acuerdo, desmintiendo el augurio de Carlos Torres sobre un hundimiento de la acción. El valor acumula un 10% de revalorización desde que fracasó la OPA del BBVA.

Clave técnica: La entrada de BPCE con el 7% y su techo declarado del 10% reduce la prima de opabilidad del valor. Conviene vigilar la zona de los 4 euros por acción: por encima de ahí, el mercado sigue descontando movimientos corporativos.

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Apunte macro: La operación cuenta con el aval implícito de Economía y la Generalitat, una señal de que Bruselas ve con buenos ojos las fusiones bancarias transfronterizas. El desembolso de 1.700 millones contrasta con los 17.000 que habría exigido una OPA sobre el total.


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